Alteraciones oculares relacionadas con el virus de la leucemia viral felina.

PALABRAS CLAVE > uveitis > leucemia viral felina > retrovirus.

MVZ Joaquín Arturo Quiroz Mercado.

oftalmovet_cvpe@yahoo.com

Introducción

En el gato existen enfermedades causadas por virus que pueden afectar a los ojos. La infección por el virus de la leucemia viral felina (reconocido por sus siglas en inglés como FeLV) puede generar cambios en el aspecto normal del ojo debido a afecciones en diferentes estructuras como la úvea (capa del globo ocular constituida por vasos sanguíneos), la conjuntiva, el tercer párpado y la órbita.1,2,3,4 A continuación se describirán algunos aspectos generales del virus y las manifestaciones clínicas que pueden sufrir los ojos de los animales que padecen esta infección.

Desarrollo

 

El agente es un retrovirus que se replica en muchos epitelios y afecta de manera directa al tejido linfático y la médula ósea. La transmisión es principalmente a través de la saliva por lo que un gato puede contagiarse por una mordida de un animal infectado, sin embargo también puede transmitirse de manera vertical, es decir, de la madre a las crías durante la gestación. El virus puede producir una neoplasia llamada linfosarcoma y considerando que la úvea es el sitio primario de metástasis de los linfocitos neoplásicos, esta capa del ojo se afecta de manera común (figura 1).2 En gatos con linfosarcoma suelen reconocerse signos de uveitis como miosis (pupila contraída), flama acuosa (células y proteínas en la cámara anterior del globo ocular) o precipitados queráticos (células inflamatorias que se adhieren al endotelio de la córnea), si la inflamación progresa es posible identificar un engrosamiento e irregularidades de la superficie del iris. Bajo un estado de inflamación, el iris puede cambiar su color habitual y adquirir un aspecto rojo debido a hiperemia (figura 2). También es frecuente encontrar una hipotensión intraocular desde una etapa temprana de la uveitis. La inflamación de la úvea igualmente puede presentarse sin presencia de linfosarcoma, otros signos de uveitis son hipema (presencia de sangre en la cámara anterior) o sinequias posteriores adherencias del iris al cristalino (figura 3y 4).3 Por otra parte, se han relacionado otros signos como anisocoria o discoria debido a la asociación de alteraciones de tipo neurológicas. El síndrome de la pupila espástica, caracterizado por una miosis que persiste bajo condiciones de obscuridad es otra manifestación descrita en esta enfermedad (figura 5).2 Respecto al segmento posterior se han identificado hemorragias de retina como consecuencia de anemia grave en estos pacientes.Otras manifestaciones son el desprendimiento y degeneración de retina.3 En caso de generar conjuntivitis se pueden presentar signos de hiperemia, tumefacción e irregularidades de la conjuntiva, si la inflamación se extiende también se llega a afectar la membrana nictitante. En la leucemia viral felina es posible encontrar otras alteraciones secundarias a la inflamación como glaucoma, queratitis e incluso una enfermedad orbitaria provocada por la infiltración celular.1,3,4 En caso de una afectación en la órbita, se puede observar una exoftalmia con protrusión de la membrana nictitante.3

 

Debido a que la detección de anticuerpos no permite reconocer la fase de infección, las pruebas diagnósticas se enfocan en reconocer el antígeno de la cápside del virus como la p(27). De este modo, el diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante la detección del antígeno viral en el suero.1 Por lo tanto, se debe evaluar a cualquier gato con manifestaciones de uveitis o con signos relacionados con linfosarcoma.1 El aspirado de humor acuoso para realizar citología llega a ser útil para establecer el diagnóstico de linfosarcoma ya que pueden exfoliarse linfocitos neoplásicos a la cámara anterior cuando el ojo se encuentra afectado (figura 6).1,2 

Al igual que el virus de la inmunodeficiencia felina, la terapia ocular depende de los signos específicos y debe ser considerada de forma particular para cada individuo.3 Es importante realizar un examen oftalmológico detallado para reconocer las partes del ojo o sus anexos que se encuentran afectados y así planear adecuadamente la terapia sin que se generen complicaciones por el uso de los medicamentos. La terapia para el manejo de la uveitis asociada con esta enfermedad, generalmente consiste en antiinflamatorios (de tipo esteroide o no esteroides) tópicos o sistémicos y agentes ciclopléjicos que eviten el dolor provocado por el espasmo en la musculatura lisa del iris y del cuerpo ciliar. Estos fármacos también se emplean para evitar la formación de adherencias o sinequias durante la inflamación.

Imagen 4. Fotografía de una gata con manifestaciones oculares asociadas a leucemia viral felina. En el ojo derecho se aprecian precipitados queráticos mientras que en el ojo derecho se identifica un hipema que bloquea el reflejo del tapetum lucidum.

Pronóstico 

Los gatos afectados por esta enfermedad pueden responder de tres maneras. La primera es que algunos animales pueden montar una respuesta inmune oportuna y adecuada, eliminando el virus antes de que alcance y se replique en la orofaringe, se menciona que un 20 a 30% de los gatos expuestos puede responder de esta manera y generalmente son aquellos que se enfrentan al virus en una etapa avanzada de la vida. En segundo lugar se tiene a los gatos que llegan a tener una viremia persistente (infección progresiva) y con esta respuesta se tiene a un 30 a 40% animales expuestos, comúnmente se trata de animales jóvenes.

 

Finalmente existe otro grupo de animales que pueden presentar viremia antes de que se monte una respuesta inmune parcial para eliminar la viremia transitoria luego de dos a dieciséis semanas, tiempo suficiente en el que ya se ha logrado instaurar una infección latente, generalmente se trata de gatos viejos y abarca del 30 al 40% de los casos.5

 

Algunos gatos pueden eliminar la infección completamente (infección abortiva) o de manera parcial (infección regresiva).5 Sin embargo el pronóstico de los gatos positivos a leucemia viral felina con linfosarcoma ocular es de reservado a pobre.

Conclusión

La infección por virus de la leucemia viral felina puede presentarse con alteraciones oculares, por lo que es importante identificar los signos clínicos manera oportuna, para implementar el tratamiento oftalmológico apropiado que evite la aparición súbita de complicaciones que generen dolor o pérdida de la visión. En gatos con signos de enfermedad ocular junto con manifestaciones de enfermedad sistémica, deben considerarse las pruebas diagnósticas para identificar esta enfermedad. 

Referencias

  1. Stiles J. Ocular manifestations of feline viral diseases. The Veterinary Journal, Volume 201, Issue 2, 2014. Pages 166-173.

  2. Cullen CL, Webb AA. Ocular manifestations of systemic diseases, Part 2: The cat. En: Gelatt KN, Gilger BC, Kern TJ editores. Veterinary ophthalmology. 5th ed. USA: Blackwell Publishing; 2013. 1978-2036.

  3. Willis AM.  Feline Leukemia virus and feline immunodeficiency virus En: Stiles J, editor. Infectious disease and the eye. Vet Clin Small Anim, 2000; 30 (5):  971–986.

  4. Colitz CMH. Feline Uveitis: Diagnosis and Treatment, Clinical Techniques in Small Animal Practice, Volume 20, Issue 2, 2005, Pages 117-120.

  5. Westman ME, Malik R, Norris JM. Diagnosing feline immunodeficiency virus (FIV) and feline leukaemia virus (FeLV) infection: an update for clinicians.  Australian Veterinary Journal Volume 97 No 3, March 2019. 

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies

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