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El biofilm y su importancia en las infecciones de otitis externa en perros: de los factores primarios a la resistencia perpetuante.

PALABRAS CLAVE: Otitis externas > biofilm > Pseudomonas aeruginosa > factores perpetuantes > citología
 

Alberto Martín Cordero. MVZ. DipLACVD

Diplomate Latin American College of Veterinary Dermatology

VETDERM Dermatología Veterinaria Especializada, Guadalajara, Jalisco, México.

E-mail: tu@email.com

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Resumen

La otitis externa en perros es una de las consultas más frecuentes en la práctica veterinaria diaria, afectando entre el 10 y el 15% de la población canina. Aunque los factores secundarios infecciosos (bacterias y levaduras) son el foco habitual de atención clínica, constituyen únicamente la consecuencia de procesos inflamatorios primarios que alteran el microambiente del conducto auditivo. Cuando estos factores primarios no se identifican ni controlan adecuadamente, o cuando los tratamientos se interrumpen prematuramente, se generan cambios crónicos que perpetúan la inflamación y favorecen la formación de biofilm. El biofilm, particularmente producido por Pseudomonas aeruginosa y en menor medida por estafilococos y Malassezia, representa un mecanismo de protección que incrementa significativamente la tolerancia a antimicrobianos y complica la resolución de los casos crónicos y recurrentes. Este artículo revisa la fisiopatología de la otitis externa bajo el marco de los factores predisponentes, primarios, secundarios y perpetuantes (PPPS), con énfasis en cómo la perpetuación de las infecciones secundarias conduce a la formación de biofilm y mecanismos de resistencia, y discute las implicaciones diagnósticas y terapéuticas basadas en evidencia científica peer-reviewed.

Resumen

Canine otitis externa is one of the most common presenting complaints in small animal practice, affecting 10-15% of dogs. Although secondary infectious factors (bacteria and yeasts) are the usual clinical focus, they represent only the consequence of primary inflammatory processes that disrupt the ear canal microenvironment. When primary factors are not properly identified and controlled, or when treatments are interrupted prematurely, chronic changes develop that perpetuate inflammation and promote biofilm formation. Biofilm, particularly produced by Pseudomonas aeruginosa and to a lesser extent by staphylococci and Malassezia, constitutes a protective mechanism that significantly increases antimicrobial tolerance and complicates resolution of chronic and recurrent cases. This article reviews the pathophysiology of otitis externa under the predisposing, primary, secondary, and perpetuating factors (PPPS) framework, with emphasis on how perpetuation of secondary infections leads to biofilm formation and resistance mechanisms, and discusses diagnostic and therapeutic implications based on peer-reviewed scientific evidence.

La otitis externa constituye un signo clínico frecuente en la consulta veterinaria de animales de compañia, particularmente en perros, donde se presenta en aproximadamente el 10-15% de los pacientes, y en alrededor del 5% de los gatos. Es fundamental comprender que la otitis externa no es un diagnóstico, sino la manifestación clínica de una condición subyacente que debe ser identificada y corregida para alcanzar el éxito terapéutico a largo plazo. La mayoría de los casos responden inicialmente al tratamiento sintomático dirigido a los factores secundarios; sin embargo, la recurrencia es extremadamente común cuando no se aborda la causa primaria, lo que genera frustración en el propietario, abandono del tratamiento e incluso, en casos graves, consideraciones de eutanasia.

Desde hace décadas, los dermatólogos veterinarios han adoptado el marco conceptual de las “PPPS de la otitis” para desglosar la etiopatogenia de esta condición:

FDM

Introducción

• Factores predisponentes: 

Condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar otitis pero no la causan directamente (conformación anatómica como orejas péndulas o pesadas, conductos estrechos o con pelo excesivo —ej. Poodles, Bichon Frisé—, humedad excesiva por natación, irritación iatrogénica por limpiezas excesivas o hisopos).

• Factores primarios: 

Las causas desencadenantes reales de la inflamación del conducto auditivo. Las alergias (dermatitis atópica e hipersensibilidad alimentaria) son las más frecuentes, representando hasta el 43% de los casos en estudios retrospectivos. Otros incluyen parásitos (Otodectes cynotis, Demodex spp., Sarcoptes scabiei), cuerpos extraños, endocrinopatías (hipotiroidismo), enfermedades autoinmunes (pénfigo foliáceo), neoplasias y defectos de queratinización.

• Factores secundarios: 

Los microorganismos oportunistas (bacterias cocoides como Staphylococcus pseudintermedius, bacilos como Pseudomonas aeruginosa, Proteus spp. y levaduras del género Malassezia spp.) que proliferan secundariamente debido al ambiente inflamatorio alterado. 

• Factores perpetuantes: 

Cambios anatómicos y fisiológicos crónicos (hiperplasia epidérmica, acantosis, hiperqueratosis, fibrosis dérmica, hiperplasia glandular apocrina, estenosis del conducto, calcificación del cartílago) que dificultan la limpieza, la aplicación de medicamentos y la migración epitelial normal, perpetuando el ciclo inflamatorio-infeccioso.

El mecanismo de autolimpieza natural del oído, conocido como migración epitelial, comienza en la base de la membrana timpánica y arrastra cerumen, células descamadas y debris hacia el exterior. Las inflamaciones primarias, especialmente las de origen alérgico, alteran este proceso, favoreciendo la acumulación de material ceruminoso y la posterior proliferación microbiana. Por ello, los factores secundarios infecciosos, aunque son los más visibles y tratados en la práctica clínica diaria, son únicamente un reflejo de las alteraciones primarias, principalmente inflamatorias. Enfocarse exclusivamente en eliminar bacterias y levaduras sin identificar y controlar la causa primaria es la principal razón de las otitis recurrentes o de repetición.

Cuando la inflamación persiste o los tratamientos son inadecuados/interrumpidos, se instalan los factores perpetuantes. Estos cambios crónicos no solo dificultan el manejo, sino que crean nichos protegidos donde los microorganismos pueden persistir y desarrollar mecanismos de resistencia, entre los que destaca la formación de biofilm.

 

Infecciones secundarias y perpetuación: 

El camino hacia la cronicidad

Los estudios de microbiota han demostrado que en oídos sanos existe una diversidad microbiana equilibrada. En pacientes con dermatitis atópica u otras causas primarias inflamatorias, se produce una disbiosis caracterizada por disminución de la diversidad y sobrecrecimiento de organismos oportunistas, principalmente Staphylococcus pseudintermedius y Malassezia spp. en etapas iniciales, y Pseudomonas aeruginosa en casos más crónicos o ulcerativos.

Pseudomonas aeruginosa no forma parte de la microbiota normal del conducto auditivo canino. Cuando coloniza oídos inflamados crónicamente, se convierte en un patógeno oportunista de alto impacto debido a su capacidad de formar biofilm (hasta en el 40% de los aislados de otitis canina según estudios in vitro), su motilidad, producción de toxinas y múltiples mecanismos intrínsecos y adquiridos de resistencia. La presencia de biofilm se asocia frecuentemente con material mucoide o “velo-like” en la citología y con fracasos terapéuticos a pesar de usar concentraciones tópicas elevadas de antimicrobianos.

La perpetuación de estas infecciones secundarias genera un círculo vicioso: la inflamación crónica produce cambios histológicos (hiperplasia, fibrosis, estenosis) que protegen a los microorganismos, mientras que el biofilm y la selección de cepas resistentes (como MRSP — Staphylococcus pseudintermedius resistente a meticilina — o cepas de Pseudomonas multirresistentes) dificultan aún más la erradicación. 

Figura 1. Otitis cronica con presencia de secrecion purulenta.

Figura 1. Otitis cronica con presencia de secrecion purulenta.

Figura 2. Videotoscopia mostrando inflamacion cronica con estenosis y material mucoide en cantidad abundante.

Figura 2. Videotoscopia mostrando inflamacion cronica con estenosis y material mucoide en cantidad abundante.

El biofilm: 

Definición y relevancia en otitis externa canina

El biofilm es una comunidad estructurada de microorganismos embebidos en una matriz extracelular polimérica (principalmente polisacáridos, proteínas, ADN extracelular y debris celulares) que se adhiere a superficies. Esta estructura confiere protección frente al sistema inmune del huésped, a los antimicrobianos y a las fuerzas de limpieza mecánica.

En la otitis externa canina, el biofilm ha sido documentado principalmente en infecciones por Pseudomonas aeruginosa. Un estudio clave de Pye et al. (2013) demostró que el 40% de los aislados de P. aeruginosa provenientes de oídos de perros con otitis eran productores de biofilm, y que estos aislados requerían concentraciones mínimas inhibitorias (CMI) significativamente más altas para los antimicrobianos probados. Estudios posteriores han reportado tasas incluso superiores (hasta 96% en algunas cohortes), confirmando que la capacidad de formar biofilm es un factor de virulencia relevante en la otitis crónica.

Aunque Pseudomonas es el patógeno más estudiado, también se ha demostrado capacidad de formación de biofilm en Staphylococcus pseudintermedius (incluyendo cepas MRSP) y en Malassezia pachydermatis.

Los componentes del biofilm (como el lipopolisacárido —LPS— de Pseudomonas o lipopéptidos de estafilococos) pueden activar receptores tipo Toll (principalmente TLR2 y TLR4) en las células del huésped. Esta activación desencadena vías de señalización inflamatoria (NF-κB) que contribuyen a una respuesta inflamatoria persistente y crónica, perpetuando el daño tisular y la disbiosis incluso después de reducir la carga bacteriana. Este mecanismo inmunológico explica en parte por qué los casos con biofilm tienden a mostrar inflamación desproporcionada y recurrencia frecuente.

La presencia de biofilm explica por qué muchos pacientes con otitis crónica presentan material mucoide espeso, adherente y de difícil remoción, y por qué responden pobremente a tratamientos tópicos convencionales a pesar de que la citología muestre organismos “sensibles” según antibiogramas basados en concentraciones plasmáticas (que no reflejan las altas concentraciones alcanzables tópicamente).

Implicaciones diagnósticas y terapéuticas

Diagnóstico: La citología ótica sigue siendo la herramienta fundamental y debe realizarse en toda consulta de otitis. La presencia de material mucoide, agregados tridimensionales de bacterias envueltos en matriz (“velo” o patrón reticular de color cerise con tinciones Romanowsky), y neutrófilos fagocitando organismos sugiere fuertemente la presencia de biofilm. Estudios como el de Parnell-Turner et al. (2021) han validado el uso combinado de tinción de Wright modificada y ácido peryódico de Schiff (PAS) para identificar agregados microbianos compatibles con biofilm en frotis citológicos, mejorando la concordancia interobservador. 

Figura 3. Citología ótica de un perro con otitis externa crónica. Se observa material mucoide espeso y agregados bacterianos compatibles con formación de biofilm, presencia de bacilos (tinción Wright modificada, 1000×). 

Figura 3. Citología ótica de un perro con otitis externa crónica. Se observa material mucoide espeso y agregados bacterianos compatibles con formación de biofilm, presencia de bacilos (tinción Wright modificada, 1000×). 

En casos crónicos o con sospecha de otitis media asociada, la imagenología (radiografías, TC) es indispensable para evaluar estenosis, calcificación y daño óseo.

Tratamiento: 

El control exitoso requiere un abordaje multimodal:

1.Identificación y control de factores primarios (alergias, parásitos, etc.) — prioritario e ineludible.

2.Limpieza profunda y mecánica del conducto (flushing bajo anestesia si es necesario) para romper la estructura física del biofilm y eliminar debris que protege a los microorganismos.

3.Uso de agentes con actividad antibiofilm: - Formulaciones que contienen partículas de microsilver (como MicroSilver BG™ en algunos productos oticos comerciales) se comercializan por su actividad antimicrobiana de contacto prolongado y potencial efecto disruptor del biofilm, aunque la evidencia publicada en revistas peer-reviewed específicas para otitis canina es aún limitada y proviene principalmente de estudios in vitro o datos de fabricantes.

Figura 4. Citología ótica teñida con diff quik con presencia de sugerente biofilm, restos de material nuclear, inflamacion neutrofilica y bacilos.

Figura 4. Citología ótica teñida con diff quik con presencia de sugerente biofilm, restos de material nuclear, inflamacion neutrofilica y bacilos.

Figura 5. Otitis externa cronica con presencia de material mucoide amarillento.

Figura 5. Otitis externa cronica con presencia de material mucoide amarillento.

Su uso puede considerarse como coadyuvante en protocolos de limpieza. Limpieza mecánica + Tris-EDTA: El Tris-EDTA actúa como quelante que desestabiliza la matriz del biofilm y potencia la penetración de antimicrobianos (evidencia in vitro en aislados de otitis canina). - N-acetilcisteína (NAC): Agente mucolítico con propiedades antimicrobianas y capacidad demostrada de inhibir y disruptir biofilm en aislados comunes de otitis canina (Staphylococcus pseudintermedius y Pseudomonas aeruginosa) según estudios in vitro (May et al., 2016). - 

4.Terapia antimicrobiana tópica guiada por citología (no solo por cultivo), utilizando concentraciones altas y combinaciones sinérgicas. Los cultivos y antibiogramas tienen utilidad limitada en otitis externa porque las concentraciones tópicas superan ampliamente los puntos de quiebre plasmáticos; sin embargo, pueden orientar en casos refractarios o con sospecha de multirresistencia. 

5.Manejo de la inflamación con glucocorticoides tópicos o sistémicos cuando sea necesario para reducir la hiperplasia y permitir mejor penetración. 

6.En casos end-stage con estenosis severa, fibrosis o calcificación irreparable: considerar procedimientos quirúrgicos como ablación total del conducto auditivo externo (TECA) con o sin osteotomía bular.

Evitar el uso indiscriminado de fluoroquinolonas sistémicas y otros antibióticos de amplio espectro es crucial para reducir la presión selectiva que favorece la resistencia y la formación de biofilm.

Conclusión

​El biofilm representa un mecanismo clave en la perpetuación de las infecciones secundarias en la otitis externa crónica de los perros. Su formación es favorecida por la inflamación persistente derivada de factores primarios no controlados y por los cambios anatómicos perpetuantes que crean nichos protegidos. Reconocer su presencia mediante citología, priorizar la limpieza mecánica agresiva, utilizar agentes que disrupan la matriz y, sobre todo, identificar y tratar las causas primarias subyacentes, son estrategias esenciales para romper el ciclo de recurrencia y resistencia. 

El enfoque exclusivo en los factores secundarios sin abordar el marco completo de las PPPS condena a muchos pacientes a tratamientos crónicos ineficaces y a una calidad de vida comprometida.

La investigación continua en técnicas de diagnóstico rápido de biofilm, en la modulación de la respuesta inmune mediada por TLR y en nuevas terapias antibiofilm (Tris-EDTA, NAC, formulaciones de plata microparticulada y combinaciones tópicas) promete mejorar el pronóstico de estos casos desafiantes.

Declaración de conflictos de interés: 

El autor declara no tener conflictos de interés relacionados con este artículo.

Financiamiento: Ninguno.

Este artículo está preparado siguiendo los lineamientos para autores de la Revista Vanguardia Veterinaria (2024/2025). Es una revisión bibliográfica concisa basada exclusivamente en literatura peer-reviewed.

Referencias

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  2. Huang HP, Little CJL, McNeil PE. Histological changes in the external ear canal of dogs with otitis externa. Vet Dermatol. 2009;20(5-6):422-428. doi:10.1111/j.1365-3164.2009.00853.x

  3. Pye CC, Yu AA, Weese JS. Evaluation of biofilm production by Pseudomonas aeruginosa from canine ears and the impact of biofilm on antimicrobial susceptibility in vitro. Vet Dermatol. 2013;24(4):446-449, e98-9. doi:10.1111/vde.12040.

  4. Parnell-Turner H, Griffin CE, Rosenkrantz WS, Kelly Keating M, Bidot WA. Evaluation of the use of paired modified Wright’s and periodic acid Schiff stains to identify microbial aggregates on cytological smears of dogs with microbial otitis externa and suspected biofilm. Vet Dermatol. 2021;32(5):448-e122. doi:10.1111/vde.13009.

  5. Nuttall T. Managing recurrent otitis externa in dogs. J Am Vet Med Assoc. 2023;261(S1):S1-SXX. (Consultar edición específica para detalles completos).

  6. Bajwa J. Canine otitis externa — Treatment and complications. Can Vet J. 2019;60(1):97-103. (o PMC6294027).

  7. Secker B, Shaw S, Atterbury RJ. Pseudomonas spp. in Canine Otitis Externa. Microorganisms. 2023;11(11):2650. doi:10.3390/microorganisms11112650

  8. Chan WY, et al. Biofilm production by pathogens associated with canine otitis externa, and the antibiofilm activity of otic cleansers. Vet Dermatol. 2019.

  9. May ER, Conklin KA, Bemis DA. Antibacterial effect of N-acetylcysteine on common canine otitis externa isolates. Vet Dermatol. 2016;27(3):188-e47. doi:10.1111/vde.12313.

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