

Año XXIII. Edición 135. Junio Julio 2026
Evaluación inicial e intervenciones de estabilización inmediatas en el paciente crítico. Parte 1.
PALABRAS CLAVE: Urgencia de perros y gatos > paciente crítico > maniobras estabilizadoras
Dr. en C. Esp. Julio Raúl Chávez Monteagudo¹
pMVZ. Regina Paola Hernández Guzmán²
Dr. en C. Esp. José Antonio Ibancovichi Camarillo³
Dr. en C. Esp. Marco Antonio De Paz Campos⁴
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Anestesiología y Urgencias. Profesor de Tiempo Completo. Hospital de Pequeñas Especies. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM.
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Anestesiología y Urgencias. Hospital de Pequeñas Especies. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM.
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Colegio Mexicano de Anestesiología y Analgesia Veterinaria.
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Farmacología y Medicina Interna. Profesor de Tiempo Completo. Hospital de Pequeñas Especies. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM

Resumen
Un paciente canino o felino inestable es aquel que corre riesgo de perder la vida, ya que son pacientes con cambios fisiológicos graves que están en riesgo de muerte potencial o inminente y se les conoce como pacientes críticos. Lo primero que debemos hacer es realizar un examen físico enfocado en el sistema respiratorio, cardiovascular, neurológico y genitourinario, también, se requiere el uso de técnicas ultrasonográficas del tórax o abdomen y realizar pruebas sanguíneas fundamentales para poder guiar las intervenciones de estabilización inmediatas.

Introducción
Como clínicos de perros y gatos podemos clasificar a nuestros pacientes bajo diferentes criterios, si lo hacemos según su tamaño, podemos decir que atendemos a perros de razas pequeñas, medianas, grandes o gigantes, también podemos clasificarlos como perros y gatos jóvenes o añosos, de raza pura o mestizos, de igual manera, de acuerdo con su estado reproductivo podemos referirnos a ellos como enteros o castrados … etc; es así, que hablaremos de pacientes estables e inestables.
Un paciente estable es aquel cuyo organismo, a pesar de estar enfermo, tiene la capacidad de mantener sus sistemas vitales funcionando dentro de parámetros normales según su especie y su organismo es capaz de adaptarse a cambios en su entorno ajustando sus parámetros fisiológicos (alostasis) para mantener la homeostasis y continuar con vida1. En el paciente inestable, los sistemas vitales están fuera de parámetros fisiológicos debido a que el organismo no es capaz de compensar los cambios producidos por la enfermedad o por la intensidad del daño orgánico, por lo tanto, son perros y gatos que corren el riesgo de perder la vida, a estos pacientes con cambios fisiológicos graves que están en riesgo de muerte de manera potencial o inminente se les conoce como pacientes críticos.
Evaluación inicial del paciente crítico.
“Lo primero que debemos hacer para atender a los pacientes inestables es identificarlos”, realizando un examen físico enfocado inicialmente en el sistema respiratorio, cardiovascular, neurológico y genitourinario, también, se requiere el uso de técnicas ultrasonográficas para evaluar puntos específicos del tórax o abdomen y realizar algunas pruebas sanguíneas fundamentales, toda esta información en conjunto, ayudará a determinar la causa del deterioro del paciente para poder guiar las intervenciones de estabilización inmediatas, una vez estable el paciente, poder dirigir terapias y pruebas de diagnóstico adicionales y posteriormente realizar un examen físico general completo, así como la revisión del expediente médico. En la parte 1 de este artículo sobre “Evaluación inicial e intervenciones de estabilización inmediatas en el paciente crítico”, abordaremos la evaluación del sistema respiratorio y cardiovascular.
En la parte 2 y 3 hablaremos de la evaluación del sistema neurológico, genitourinario, así como ultrasonografía de urgencias y pruebas sanguíneas esenciales en el paciente crítico.
Evaluación del sistema respiratorio.
La evaluación del sistema respiratorio tiene el objetivo de identificar si el paciente está hipoxémico o hipoventilado (insuficiencia respiratoria). En el gato o perro con incremento de la frecuencia respiratoria o con esfuerzo ventilatorio, Imagen 1, se debe evaluar de inmediato la vía aérea y auscultar el tórax, así como proporcionar oxígeno por medio de una mascarilla facial o con flujo lateral (actualmente se discute si el flujo lateral es de utilidad). La taquipnea puede indicar hipoxemia o estar asociada a hipovolemia, acidosis metabólica, distensión abdominal, o puede ser secundaria a que el paciente tiene dolor, así como causada por enfermedades no respiratorias. Por lo tanto, se debe realizar hemograma, química sanguínea y urianálisis así como ultrasonido abdominal y torácico.
Si el paciente esta en apnea (cese de la ventilación pulmonar), se debe ralizar la intubación endotraqueal y comenzar con ventilación por presión positiva. Todo paciente en apnea se debe de avaluar si tambien esta en paro cardiaco y si es así, comenzar con maniobras de reanimación cardiopulmonar2. Imagen 2.

Imagen 1 Paciente canino en posición ortopneica, caracterizada por presentar el cuello estirado, la cabeza hacia arriba con los miembros torácicos separados tratando de compensar la insuficiencia respiratoria.

Imagen 2 Maniobras de reanimación cardiopulmonar en un paciente canino. Obsérvese que el paciente está intubado, se está proporcionando ventilación por presión positiva, se están realizando compresiones torácicas, está colocado un capnógrafo (EMMA) y los caimanes de electrocardiografía de un monitor multiparámetros, así como una vía venosa permeable para la administración de fármacos intravenosos, lo cual corresponde al soporte básico y soporte avanzado de vida del RCP del RECOVER².
En los pacientes que presentan obstrucción parcial de las vías respiratorias craneales, se pueden escuchar estertores o estridores con esfuerzo inspiratorio. Es común observar la obstrucción de las vías respiratorias en pacientes con colapso traqueal, en razas braquicéfalas y en perros con parálisis laríngea. En estos pacientes es útil la administración de sedantes para disminuir la angustia respiratoria y poder realizar la oxigenación con mascarilla facial o jaula de oxígeno, también, suele ser benéfico maniobras de enfriamiento en braquicéfalos con hipertermia que presenten edema laríngeo por esfuerzo ventilatorio, de igual manera, es necesario la administración de fármacos antiinflamatorios. En casos graves de obstrucción de vías respiratorias craneales o con parálisis laríngea se requiere intubación endotraqueal y en algunos casos la traqueotomía. Continuando con la evaluación del sistema respiratorio, se debe revisar el color de las membranas mucosas, auscultar la tráquea y el tórax.
Un perro o gato con las mucosas orales o conjuntivales cianóticas (color azul o violáceo) presenta debajo de 80% de saturación, es decir, un paciente puede estar hipoxémico sin presentar cianosis, ya que la cianosis es un signo tardío de hipoxemia. Si a la auscultación torácica se aprecian sonidos apagados, sordos o ausentes, se pueden asociar con enfermedades del espacio pleural como neumotórax o derrame pleural, sin embargo, atelectasias o consolidaciones pulmonares pueden provocar estos sonidos3. El derrame pleural ocurre en pacientes con SIRS (síndrome de respuesta inflamatoria sistémica) o daño endotelial, hipoalbuminemia, tromboembolismo pulmonar, insuficiencia cardíaca congestiva del lado derecho, sobrecarga de líquidos o durante el postquirúrgico de cirugía torácica. El neumotórax puede desarrollarse espontáneamente debido a la ruptura de una ampolla pulmonar, asma grave en gatos, traumatismo torácico cerrado o penetrante, secundario a cirugía torácica, complicación de una toracocentesis o por barotrauma durante la ventilación mecánica. En caso de enfermedad del espacio pleural será necesario realizar ultrasonido torácico y toracocentesis lo antes posible.
Evaluación del sistema cardiovascular.
La evaluación del sistema cardiovascular tiene el objetivo de determinar si existe una adecuada perfusión tisular que proporcione un correcto suministro de oxígeno a los tejidos. Los hallazgos clínicos secundarios a una mala perfusión tisular son membranas mucosas pálidas, retraso del tiempo de llenado capilar, taquicardia o bradicardia, déficit de pulso, así como pulsos débil o ausente. Imagen 3 y 4.


Imagen 3. Paciente canino con disminución de la perfusión tisular observándose mucosa oral pálida y tiempo de llenado capilar > 2 segundos.
Imagen 4. Mucosa oral de un paciente con estado de perfusión tisular normal y tiempo de llenado capilar < 2 segundos. Tener cautela, ya que pacientes con sepsis o con SIRS, las membranas mucosas se pueden observar hiperémicas (color rojo intenso) con disminución del tiempo de llenado capilar <1 segundo.

Imagen 5. Factores determinantes de la presión arterial
La hipovolemia por la pérdida de líquidos y electrolitos, secundario a vómitos y diarrea, movimiento de líquido a terceros espacios debido a daño endotelial sistémico, así como por hemorragia, hipoalbuminemia, disfunción ventricular, arritmias, tamponada cardiaca, vasodilatación sistémica por sepsis o síndrome de respuesta inflamatoria sistémica puede alterar la perfusión tisular. Por otro lado, se debe de tomar en cuenta que si la presión arterial sistólica es menor a 90 mmHg el pulso no puede percibirse tan fácil y se puede considerar como un indicador de hipotensión, sin embargo, la presencia de un pulso perceptible no descarta hipotensión, por lo tanto, la medición de la presión arterial por técnicas no invasivas, como la oscilometría, es la técnica más utilizada y adecuada para medir la presión arterial sistémica en perros y gatos4,5. Los perros y gatos hipotensos, son pacientes que pueden presentar cambios en el estado de conciencia (deprimidos, estuporosos, comatosos) y con disminución de la temperatura corporal y las extremidades pueden estar frías6.
Se debe de tener en cuenta que en las primeras etapas del shock (compensado) los cambios en la frecuencia cardíaca y calidad del pulso son sutiles, en cambio, en el shock descompensado, los parámetros cardiovasculares se ven realmente afectados y es necesario la administración de un bolo de fluido intravenoso a dosis de 10 a 20 ml/Kg y evaluar la respuesta del paciente al tratamiento.
Como parte de la evaluación cardiovascular, a través de un electrocardiógrafo se debe identificar si existen arritmias cardíacas (taquiarritmias o bradiarritmias) y en conjunto con la medición de la presión arterial determinar si el gasto cardiaco está afectado (volumen de sangre que el corazón bombea por minuto), el gasto cardiaco de un perro es de 160 – 170 mL/Kg/min y de un gato es de 200 mL/Kg/min. En la imagen 5 se muestran los factores determinantes de la presión arterial. Alteraciones electrolíticas como la hiperkalemia, la isquemia cardíaca, enfermedad cardiaca por si misma, masas intrabdominales, ruptura de viseras intrabdominales , así como enfermedades del sistema nervioso central son las causas más comunes de arritmias cardiacas en perros y gatos.
Una vez que se ha obtenido una medición de la presión arterial, se puede calcular un índice de shock el cual se obtiene dividiendo la frecuencia cardíaca entre la presión arterial sistólica. Se considera que un índice de shock mayor a 1 en el perro y mayor a 1.6 en el gato es sugerente a un paciente que se encuentra en estado de shock.
Conclusión
“La evaluación inmediata del sistema respiratorio y cardiovascular del perro o gato en estado crítico es fundamental para identificar la causa del deterioro del paciente y poder aplicar las maniobras estabilizadoras que salven vidas y permitan, después que el paciente se encuentre estable, llegar a un diagnóstico definitivo.”
Referencias
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Ateca LB, Reineke EL, Drobatz KJ: Evaluation of the relationship between peripheral pulse palpation and Doppler systolic blood pressure in dogs presenting to an emergency service, J Vet Emerg Crit Care 28(3):226-231, 2018.
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Boag AK, Hughes D: Assessment and treatment of perfusion abnormalities in the emergency patient, Vet Clin Small Anim 35:319-342, 2005.


