google-site-verification=zl2BFmWkKnMfWepghiQhluc1_SNBuOLiZdzvrMLd1r8 La Etología Clínica: Es Medicina Interna.

La Etología Clínica: Es Medicina

Interna.

PALABRAS CLAVE Etología Clínica > Medicina interna > Medicina del comportamiento > Animales de compañía > Comportamiento > Problemas de comportamiento

MVZ Dipl. Marco Aurelio Núñez López

 Auxiliar Técnico. Zoológico Guadalajara 

Resumen

En los animales de compañía, los problemas de comportamiento debilitan el vínculo con el propietario, lo que resulta en una disminución en el compromiso adquirido. Son una razón principal para el abandono y la eutanasia. Sin embargo, muchos propietarios y médicos veterinarios, desconocen de una especialidad emergente como la Etología Clínica. Por lo tanto, es necesario conocerla y entender que es parte de la medicina interna, ya que la detección de cualquier cambio de comportamiento es un indicio de una alteración física y/o emocional. 

Imagen 1. La causa número uno de eutanasia en perro es la agresión hacia las personas (Kass et al, 2001)

Introducción

El "comportamiento" de un animal es el producto de su composición genética, el entorno en el que se desenvuelve y su experiencia (particularmente en el entorno pre y postnatal durante el período de socialización primaria).

 

La Etología Clínica es una especialidad nueva y que se ha convertido en un pilar fundamental en la Veterinaria en los últimos 20 años. Esta se origina a partir del comportamiento animal, principios de psicología y psiquiatría como aprendizaje, técnicas de modificación conductual y motivación de la conducta.13,26 Cada año evoluciona y genera nuevos conocimientos científicos. Se ha vuelto una necesidad en la práctica diaria, ya que los estudios de abandono en animales de compañía muestran una correlación con los problemas de comportamiento.1,5,21

 

Panorama general

 

Los Etólogos Clínicos utilizan la categorización de los signos y/o realizan un análisis funcional de los problemas de conducta para llegar a un diagnóstico. Debido a que esta especialidad se está desarrollando continuamente, son pocos los métodos y términos aceptados para definir un estado de enfermedad emocional en los animales de compañía. 

 

Cuando el propietario acude con el Etólogo Clínico, él determina si el comportamiento es normal, es decir, que se presenta en su especie; es normal, pero es una conducta indeseada para el propietario o simplemente es anormal para la especie. En ocasiones, la distinción entre un comportamiento normal y anormal puede no clarificarse en una sola consulta ya que se observan parámetros como frecuencia, intensidad, duración, contexto (social y ambiental), entre otros. 

 

Uno de los problemas principales dentro de una consulta etológica es el mal entendimiento de los comportamientos típicos de la especie que puede conllevar al abandono y a la eutanasia. 

 

En los perros, los problemas de comportamiento más comunes son 11,18 

Agresión por: protección de recursos (juguetes, atención del propietario, comida, etc.), territorio, depredación, redirección y/o inducidas como la maternidad, hormonal, juego, dolor, fisiopatológicas (origen médico). 

Trastornos de ansiedad por: separación (ausencia de una figura de apego interespecie o intraespecie), síndrome de ansiedad generalizada, miedos y fobias (tormentas y cohetes principalmente). 

Destrucción. 

Micción y defecación fuera de un sitio designado o marcaje. 

“Desobediencia”

Trastornos compulsivos: dermatitis por lamido acral, succión de flancos, persecución de cola, ladridos rítmicos, automutilación etc. 

Síndrome de disfunción cognitiva.

El diagnóstico conductual se basa en una historia clínica integral, anamnesis, examen físico general, pruebas complementarias como exámenes de laboratorio e imagenología y observación del paciente. 

 

La anamnesis incluye antecedentes médicos, la historia temprana de los animales de compañía (p. ej., dónde fueron adquiridos, cómo se comportaron al llegar a casa), las interacciones con su ambiente (socialización humana, animal y diversos estímulos), nutrición, entorno físico (lugar en donde vive) y características de los problemas de comportamiento. Esto es con la finalidad de recabar la mayor cantidad de información objetiva, obteniendo así, una descripción y secuencia de la conducta problema.27

 

La descripción se enfoca en el estímulo desencadenante del comportamiento, el lenguaje corporal del paciente y las consecuencias que conllevan (respuesta del propietario y del paciente). 

En los gatos, los problemas de comportamiento más comunes son:

 

Eliminación inapropiada por: preferencia de sustrato/ubicación y aversiones a los sitios designados por los propietarios.t

Marcaje con: orina y/o garras.3,6

Destrucción. 

Agresión intraespecie y/o interespecie por: protección de recursos, miedo, territorio, juego, hormonal, redirección e intolerancia a las caricias.7

Trastornos compulsivos: excesiva succión y masticación, persecución y caza de presas invisibles, vocalización excesiva, acicalamiento excesivo, etc.18 

El tratamiento se puede llevar a cabo por medio de 15 

 

  • Modificación de conducta: condicionamiento clásico, condicionamiento, operante, extinción,habituación, contra-condicionamiento, desensibilización, refuerzo positivo, re-entrenamiento y moldeamiento. 

  • Manipulaciones ambientales: restricción de zonas por medio de puertas, eliminación del estímulo desencadenante y/o evitación de dicho estímulo. 

  • Productos etológicos: arnés de cabeza y bozales, feromonas sintéticas, limpiadores de olores enzimáticos, etc. 

  • Tratamientos farmacológicos: inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, ansiolíticos, antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa, progestágenos, entre otros.19 

 

La educación del propietario es fundamental en el tratamiento de los problemas de comportamiento, ya que se le enseña al binomio, formas de cómo reaccionar frente al estímulo desencadenante.27 

 

El trabajo del propietario marcará la mejoría o el estancamiento del paciente. La intervención farmacológica se utiliza después de hacer un análisis integral del caso clínico en particular.

Recopilación de la 

Información Diagnóstica

 

La Medicina del comportamiento depende de la historia verbal del propietario y grabaciones audiovisuales. Tomar una historia clínica puede requerir entre una a dos horas, principalmente en casos difíciles o complejos que tienen una gran variedad de signos conductuales. El interrogatorio debe ser cuidadoso para obtener la información más objetiva y evitar que los propietarios divaguen.27 

 

Estos desconocen qué partes de la información dada es fundamental para el diagnóstico. La habilidad del entrevistador determinará en cuánto tiempo se obtiene la mayor cantidad de información para llegar a un diagnóstico más preciso.

Al igual que en la medicina interna, se requiere de herramientas diagnósticas como el examen físico general, pruebas de laboratorio y estudios de imagenología para lograr identificar el origen de la alteración del comportamiento. Ya que las enfermedades médicas y del comportamiento coexisten, lo que hace más difícil el diagnóstico y el tratamiento. 

 

Lamentablemente, en Etología Clínica existen pocas pruebas que confirmen un diagnóstico meramente conductual. 

Figura_2.png

Figura 1. Razones principales de abandono de un perro de 3,281 individuos en un periodo de 6 años en Italia (Mondelli et al., 2004)

Imagen 2. La causa número de eutanasia en gatos es la agresión hacia las personas (Alberthsen et al., 2009)

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Tabla 2. Razones principales de abandono de un gato de 6,089 individuos en un periodo de un año en Reino Unido (Casey et al., 2009)

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Imagen 3. El paciente es un ser integral, se valora la parte fisiológica y conductual, para asociar y/o descartar los signos clínicos.

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Imagen 4. Uno de los principales orígenes de problemas de comportamiento se encuentra dentro de la historia temprana.

Figura_7.png

Imagen 5.  Los tratamientos conductuales se basan en una restructuración en la comunicación y el vínculo a través del refuerzo positivo.

Diagnóstico Diferencial

 

La Medicina del comportamiento se basa en signos sutiles que se muestran en los antecedentes médicos, la expresión facial y postura corporal, la historia genética y de vida temprana. El propietario es quien facilita esta información, pero a menudo la desconoce, suele tener pocas habilidades de observación, o no estuvo presente cuando se presentó el problema de comportamiento. Aunque existan vacíos, a menudo se pueden clasificar los signos en una lista Maestra (p.ej., agresión territorial, marcaje, destrucción) dentro de un Examen Clínico Orientado a Problemas de Comportamiento. Al igual que en medicina interna, a menudo se pueden aislar signos conductuales para orientar algunas pruebas diagnósticas y llegar al diagnóstico presuntivo o en su caso el definitivo. 

Confirmación del Diagnóstico

 

Tanto para la medicina conductual como la interna se requiere realizar una serie de pruebas para confirmar un diagnóstico; por ejemplo, la determinación de hipotiroidismo en un perro, requiere de las pruebas de función tiroidea. De la misma manera sucede para diagnosticar algún tipo de agresión, se requiere de una evaluación de la información y de la exposición controlada al estímulo desencadenante; analizando la expresión facial, las posturas corporales, el tamaño de la pupila, movimientos biomecánicos, blanco de la agresión, la contextualización (entorno social y ambiental), respuestas de los implicados (propietario, agresor y agredido), entre otras cosas. 

 

Una vez obtenida y observada esta información, al clasificar y/o aislar los signos se pueden obtener múltiples diagnósticos y tratamientos a los diferentes problemas conductuales. 

 

Un diagnóstico difícil de concretar es el síndrome de disfunción cognitiva, ya que presenta signos conductuales asociados a una fisiopatología cerebral; a menudo el diagnóstico suele ser por exclusión y la confirmación es mediante la observación histológica de depósitos de la proteína β-amiloide en el tejido.

Es aquí, donde la medicina interna se une con la medicina conductual para establecer un diagnóstico certero, favoreciendo la calidad de vida del paciente.

 

Intervención del Etólogo Clínico

 

Los propietarios buscan al Etólogo Clínico cuando el problema se ha vuelto crítico y el riesgo de abandono es alto, por lo que buscan una cura inmediata, sin embargo, esta expectativa es poco realista y difícil de lograr. Algunos de ellos, no buscan una orientación ante un problema de comportamiento, ya que desconocen de la Etología Clínica.

Plan terapéutico

 

Los problemas de comportamiento no son vistos como una enfermedad, muchos médicos veterinarios y propietarios los etiquetan como un paciente “desobediente” y la solución inapropiada ante esto, es el entrenamiento. Los comportamientos de los animales de compañía pueden ser típicos de especie por ejemplo el marcaje con orina, ladrar y/o gruñir en el perro; sin embargo, son molestos para algunos propietarios por lo que requieren evaluación, intervención y tratamiento. 

 

Etiquetar los problemas de comportamiento como falta de entrenamiento y no evaluar enfermedades emocionales subyacentes, como el miedo y/o ansiedad, puede perjudicar al paciente e impedir un tratamiento efectivo.  Todo comportamiento que afecte la relación propietario-animal de compañía y que promueva las acciones de abandono, reubicación y eutanasia deberían considerarse como un estado de enfermedad emocional. 

 

Los médicos veterinarios deben entender que la salud de los animales comprende la salud médica y la salud emocional representada en el comportamiento, ambas contribuyen a su bienestar.

Tratamientos

 

En la Etología Clínica, el médico veterinario no solo debe hacer diagnóstico, también debe diseñar, explicar y demostrar un plan de tratamiento a corto y largo plazo al propietario. Por lo general, no es tan simple como solo administrar un medicamento, ya que se utilizan técnicas de aprendizaje y modificación de conducta que se combinan para disminuir los comportamientos problema. Generalmente, se hace uso de material didáctico como folletos, videos, libros e inclusive se le da una clase práctica para que el binomio los aprenda y pueda implementarlos en casa de manera correcta.11

Participación familiar

 

Al igual que en la medicina interna, la toma de la historia clínica y la implementación del tratamiento debe tomar en cuenta la dinámica familiar. Dentro de la medicina del comportamiento la estandarización y la homogeneidad de la aplicación del tratamiento por parte de toda de la familia, logrará evoluciones rápidas y favorables para el paciente. 

 

Tiempo requerido de tratamiento

 

A diferencia de la medicina interna, los tratamientos suelen ser más prolongados, ya que se requiere tiempo para llegar a un diagnóstico, compromiso del propietario para realizar las primeras fases del tratamiento conductual e inclusive efecto del psicofármaco administrado.

 

Los tratamientos utilizan una combinación de abordajes

 

El tratamiento para problemas de comportamiento suele requerir varios tipos de intervención clínica; la base suelen ser cambios ambientales/sociales y técnicas de modificación conductual. En un segundo plano se tienen psicofármacos aprobados como la Fluoxetina, Trazodona, Clorhidrato de Selegilina para cierto tipo de enfermedades emocionales. Sin embargo, a diferencia de la medicina interna, en el que varios tratamientos farmacológicos son curativos, en Etología Clínica, solo son una ayuda para restablecer la homeostasis en la bioquímica cerebral.4,8,19

Tiempo de respuesta

 

En medicina interna dependiendo de la enfermedad, la respuesta terapéutica puede darse dentro de las primeras dos semanas, sin embargo, en la medicina del comportamiento los cambios conductuales suelen presentarse en periodos prolongados, más allá de las 6 semanas.25 Las respuestas esperadas serían una disminución en la frecuencia, intensidad y/o duración de los signos clínicos.

 

Una dificultad que se presenta en Etología Clínica, es que los pacientes llegan un estadío de la enfermedad emocional crítica, por lo que los propietarios buscan una solución rápida, y si no se les explica adecuadamente, éstos se frustran y abandonan el tratamiento antes de tener resultados.

Resultados de acuerdo al grado de compromiso del propietario

 

En la práctica veterinaria, los propietarios son los responsables de llevar a cabo los tratamientos. Por lo que en Etología Clínica se requiere que la familia se comprometa, sea constante y tenga una actitud positiva frente al problema, esto con la finalidad de afrontar los avances y las recaídas que pueden llegar a darse. 

Tratamientos guiados por la evolución del paciente

 

A menudo en la medicina del comportamiento, es necesario tener resultados para dar el siguiente paso. Los protocolos de tratamiento comienzan con una evaluación e identificación de las conductas problemáticas por parte del propietario y a partir de este momento, se le da una planeación simple que proporcionará dirección y control de la situación. De acuerdo al progreso de la conducta, se añaden y/o sustituyen indicaciones en el tratamiento, por lo que se requiere un monitoreo constante del paciente. Este enfoque, también se usa dentro de la dermatología veterinaria. 

Pronóstico

 

Control de la enfermedad emocional

 

En medicina interna, existen enfermedades que pueden controlarse y otras que responden al tratamiento favorablemente hasta lograr curación. En Etología Clínica muchas enfermedades son crónicas y pueden controlarse, mas no curarse (p. ej., agresión); esto suele causar frustración en los propietarios y pueden llegar a tomar decisiones inapropiadas como el abandono y la eutanasia.

 

Información insuficiente

 

En medicina del comportamiento, existe una escasez de datos en las tasas de respuestas a los diferentes planes terapéuticos, por lo que es difícil establecer un pronóstico. A menudo, el pronóstico está basado en la experiencia profesional y en la información anecdótica. En cambio, en medicina interna los tratamientos son sometidos a pruebas y revisiones exhaustivas que permiten establecer un pronóstico fácilmente.

 

Expectativas

 

Siempre la expectativa de los propietarios es que el problema de comportamiento se solucione lo más rápido posible y el cumplirse dependerá del tiempo, compromiso y esfuerzo que le dediquen. Los avances en esta área de la medicina son graduales, por lo que educar al propietario es fundamental para evitar insatisfacción o frustración. 

 

Los médicos veterinarios están capacitados para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades, por lo que saben utilizar procedimientos establecidos que simplifican el diagnóstico, el tratamiento y el pronóstico.  Es posible que algunos no se sientan cómodos con la medicina del comportamiento, ya que el tratamiento es guiado por la evolución del paciente y suele ser prolongado. 

 

Lamentablemente en Etología Clínica no se han homogeneizado protocolos de diagnóstico, tratamiento y pronóstico. También es necesaria la retroalimentación continua del propietario, ya que el tratamiento es orientado por la respuesta en el paciente, el contacto frecuente con el binomio garantiza que este se lleve de manera adecuada.

 

Educación continua del propietario

 

Esto con la finalidad de que los propietarios corrijan las indicaciones terapéuticas mal implementadas y se mantengan positivos frente a las curvas lentas de evolución de la conducta. Es necesario tener bitácoras y seguimientos para que los propietarios pueden visualizar los pequeños avances de sus animales de compañía. Mientras que, en medicina interna a menudo se utilizan pruebas de laboratorio para evaluar la respuesta al tratamiento.

 

Conclusión

 

Como ya se ha mencionado, la Etología Clínica, es relativamente nueva y está creciendo rápidamente. Los desafíos que se tienen son grandes, pero no insuperables. Los veterinarios en México deben tener las herramientas básicas para implementar técnicas conductuales dentro de su práctica y a su vez saber educar al propietario en esta área. Al mismo tiempo, debe hacerse uso de un sistema de referencia hacia los especialistas en Etología Clínica en casos que son difíciles o complejos. 

 

Una buena educación al propietario y una intervención a tiempo de un problema conductual, cumplirá con los objetivos de los médicos veterinarios que son salvaguardar la salud física y emocional de los pacientes, y la salud pública.

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Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies