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Larva migrans:Una zoonosis para tener en cuenta.

 

Zoonosis olvidadas: Helmintiasis en perros urbanos y larva cutánea en playas de México.

PALABRAS CLAVE: Zoonosis > Ancylostoma spp. > Larva Migrans Cutánea > Enfermedades de riesgo profesional.
 
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Zárate-Ramos, Juan José*¹

Avalos-Ramírez, Ramiro²  

1 Universidad Autónoma del Nuevo León, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia Cuerpo Académico de Epidemiologia Veterinaria1,2 y Laboratorio de Parasitología1 Campus Ciencias Agropecuarias, Ave. Francisco Villa s/n, Ex-Hacienda el Canadá, General Mariano Escobedo C.P. 66054, Nuevo León, Mexico;

* Autor responsable y de Correspondencia: Zárate-Ramos Juan José, Universidad Autónoma del Nuevo León, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Campus Ciencias Agropecuarias, Ave. Francisco Villa s/n, Ex-Hacienda el Canadá, General Mariano Escobedo C.P. 66054, Nuevo León, Mexico.

E-mails: juan.zaraterm@uanl.edu.mx , ramiro.avalosrm@uanl.edu.mx 

Resumen

Las zoonosis parasitarias transmitidas por perros representan un problema de salud pública subestimado en México. El objetivo de este trabajo fue determinar la frecuencia de helmintos con potencial zoonótico en perros de un área urbana de Nuevo León y documentar un caso clínico de larva migrans cutánea (LMC) asociado a una playa de Veracruz, bajo el enfoque "Una Salud". Se analizaron 198 muestras fecales de perros de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, mediante examen directo y técnicas de flotación (Sheather y Faust). Adicionalmente, se documentó un caso clínico de LMC en una paciente con antecedente de exposición en playa de Tuxpan, Veracruz. La frecuencia de Ancylostoma spp. fue de 32.8% y de Toxocara spp. de 18.6%, significativamente mayor en perros menores de un año (59.6% y 71.1%, respectivamente; *p* < 0.001). La técnica de Faust mostró la mayor sensibilidad diagnóstica (*p* < 0.05). El caso clínico confirmó LMC después de dos consultas médicas sin diagnóstico, siendo identificada por un médico veterinario y resuelta con albendazol. Se concluye que los perros urbanos son reservorios importantes de helmintos zoonóticos y que las playas mexicanas representan un escenario de riesgo para LMC, lo que exige vigilancia epidemiológica, desparasitación canina y colaboración interdisciplinaria.

Introducción

La restricciones para viajar producto de la pandemia del SARS-CoV-2 (COVID-19) afectaron la vida de todos. Luego de que se declarara controlada la pandemia, los viajes se reanudaron, con lo cual los viajeros se desplazaron a distintos destinos, incluidos lugares endémicos a diversos padecimientos, observándose una propagación de muchas enfermedades infecciosas (Brown, 2023).

La Red Geo Sentinel, en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Sociedad Internacional de Medicina del Viajero, reporta que los viajeros presentan con mayor frecuencia afecciones asociadas a: diarrea del viajero, enfermedades febriles y condiciones dermatológicas. Entre estas últimas se pueden mencionar reacciones por picaduras de insectos, erupciones de etiología desconocida, infecciones de la piel y tejidos blandos, quemaduras solares, miasis, tungosis, leishmaniosis cutánea y Larva Migrans Cutánea (LMC) (Caumes, 2020). Un dato relevante es que el 9.8 % de los 4,594 viajeros que se presentaron en las clínicas Geo Sentinel con manifestaciones cutáneas tenían LMC (Lederman et al., 2008).

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Muchas de estas afecciones son de origen zoonótico. Por ello, es fundamental fomentar el concepto de "Una Salud", que reconoce la estrecha interdependencia entre la salud humana, la salud animal y la del ambiente, promoviendo la colaboración interdisciplinaria para mejorar la vigilancia epidemiológica, la prevención y el control de enfermedades (Destoumieux-Garzón et al., 2018). A pesar de la circulación documentada de agentes parasitarios con potencial zoonótico en perros y gatos, y de la existencia de áreas endémicas en México, los reportes clínicos de Larva Migrans en humanos son escasos en el país. Esto podría reflejar no una baja incidencia real, sino un posible subregistro o desconocimiento por parte del personal médico sobre esta etiología en el diagnóstico de afecciones dermatológicas. Por lo tanto, se plantea que la baja frecuencia de reportes clínicos de Larva Migrans (LM) en entornos urbanos de México puede deberse a un subdiagnóstico por parte del personal médico, quien no la considera dentro de los diagnósticos diferenciales iniciales, así como a la falta de integración del conocimiento epidemiológico veterinario sobre la presencia de agentes zoonóticos en las poblaciones caninas locales. Por ello, el objetivo de este estudio fue describir una de las distintas formas de presentación clínica del síndrome de Larva Migrans, destacando su importancia en el contexto de "Una Salud", documentar la frecuencia de parásitos zoonóticos en una población canina urbana de Nuevo León y presentar un caso clínico de Larva Migrans Cutánea (LMC) diagnosticado en México, con el fin de resaltar la necesidad de su consideración en el diagnóstico diferencial por parte del personal de salud.

Desarrollo del Tema 
Etiologías de Larva Migrans (LM)

El síndrome de Larva Migrans (LM) agrupa diversas manifestaciones clínicas causadas por la migración tisular de larvas de helmintos en hospedadores humanos accidentales. Estas larvas de nematodos zoonóticos desencadenan diferentes presentaciones clínicas según el sitio anatómico afectado, denominándose Larva Migrans Cutánea (LMC), Visceral (LMV), Ocular (LMO) y Meningitis eosinofílica o Nematodosis cerebroespinal (Despommier, 2003; Finsterer & Auer, 2007).

Larva Migrans Cutánea (LMC)

La LMC, también conocida como erupción por gusano de arena, erupción reptante, picazón de fontanero o del cazador de patos (Kuna et al., 2023), y en lugares endémicos como picazón del suelo (Prociv, 1998) o HrCLM (del inglés Hookworm-related cutaneous larva migrans), se caracteriza por trayectos serpiginosos muy pruriginosos en la piel (Baple K. & Clayton 2015). Estos son originados por larvas que penetran la epidermis tras el contacto con suelo o arenas contaminadas con heces de animales infectados. Las principales etiologías asociadas son Ancylostoma braziliense y Ancylostoma caninum, los agentes más frecuentes que afectan a humanos (Palaniappan et al., 2025; Maxfield & Crane, 2023). También se han reportado manifestaciones clínicas en ausencia de perros y gatos domésticos, implicando fauna silvestre como fuente de infección (Calvopina et al., 2024; Bennani et al., 2024). El diagnóstico clínico puede enriquecerse con herramientas como la dermatoscopia (Bazzacco et al., 2024).

Larva Migrans  Visceral (LMV)

La LMV es causada principalmente por Toxocara canis y eventualmente por Toxocara cati, cuyas larvas Migrans hacia órganos internos como hígado y pulmones (Xu & Han, 2024; Huynh et al., 2024). Estudios experimentales han observado la migración larvaria y la respuesta inmune del hospedador, profundizando en la patogenia de este síndrome (Kim et al., 2024). La infección es un problema de salud pública con alta seroprevalencia en regiones endémicas (Silva et al., 2024). Los hospedadores paraténicos, como aves y animales domésticos, también contribuyen a la transmisión (Xu & Han, 2024). 

Larva Migrans Ocular (LMO)

La LMO es una forma localizada de toxocariosis, en la que larvas de Toxocara canis migran hacia estructuras oculares, pudiendo causar granulomas retinianos y afectación visual severa (Zheng et al., 2024). La investigación experimental en modelos animales ha aportado datos sobre los mecanismos de migración; en infecciones experimentales en ratones se ha observado la migración a cerebro en un lapso de 3 semanas (González, 2015). Este síndrome es más frecuente en niños pequeños debido a sus actividades en suelos contaminados. Los síntomas incluyen pérdida parcial unilateral de la visión, considerada la más frecuente, pudiendo estar acompañada de estrabismo (Dinning et al., 1988), seguida por pérdida de la visión bilateral. La consecuencia más severa es la formación de granulomas retinianos. 

La endoftalmitis y la uveítis son las principales causas de la pérdida visual en la fase aguda (Despommier, 2003).

Larva Migrans Neural (LMN)

Aunque menos frecuente, la migración de larvas al sistema nervioso central puede provocar cuadros graves. El principal agente implicado es el nematodo Baylisascaris procyonis, el ascárido del mapache (Rentería-Solís et al., 2025), capaz de provocar meningitis eosinofílica y encefalitis (CDC, 2024). Se recomienda sospechar Baylisascaris en pacientes con eosinofilia neurológica, especialmente en grupos de riesgo, ya que causa una enfermedad neurológica grave con resultados fatales, sobre todo en niños (Goldman-Yassen et al., 2022).

Otras etiologías asociadas a Larva Migrans

Además de las etiologías clásicas, otros nematodos pueden causar procesos de migración tisular aberrante:

Strongyloides stercoralis: nematodo endémico en trópicos y subtrópicos que causa estrongiloidiosis, afectando a más de 600 millones de personas. La infección ocurre cuando las larvas penetran la piel (Larva currens). La autoinfección conduce a infección crónica asintomática, a menudo con eosinofilia. El síndrome de hiperinfección puede desarrollarse en pacientes inmunosuprimidos, con aumento exponencial de la carga parasitaria, invasión tisular y enfermedades potencialmente mortales (Feria et al., 2021; Czeresnia & Weiss, 2022).

Angiostrongylus cantonensis: nematodo metastrongiloideo asociado a meningitis eosinofílica (Londoño et al., 2013). Las ratas (Rattus spp.) son hospedadores definitivos y los moluscos, los intermediarios. Los humanos se infectan al ingerir moluscos infectados (Barratt et al., 2016).

Anisakis simplex: nematodo causante de anisakiosis, enfermedad transmitida por consumo de pescado o cefalópodos crudos contaminados con larvas. Se reportan aproximadamente 20,000 casos anuales en el mundo, más del 90% en Japón (Pravettoni et al., 2012).

Gnathostoma spinigerum: agente de la gnatostomiasis humana, infección zoonótica transmitida por alimentos en América Latina y Asia. Se adquiere por consumo de pescado de agua dulce crudo. Se caracteriza por inflamación e hinchazón migratoria. Se ha demostrado evidencia de neurognatostomiasis mediante detección de la larva en cerebro humano (Chayangsu et al., 2024)

Larva Migrans Cutánea: 
Agentes Etiológicos Principales y Epidemiología en México.

La forma más común de LM es la LMC, sobre todo en viajeros que retornan de regiones tropicales, siendo catalogada como una de las principales causas de afecciones cutáneas (Leung et al., 2017). Las principales etiologías asociadas son Ancylostoma braziliense y Ancylostoma caninum (Palaniappan et al., 2025; Maxfield & Crane, 2023). Dado que el ser humano no es un hospedador definitivo, las larvas no pueden alcanzar su etapa adulta (Bowman et al., 2010) y migran en la epidermis a una velocidad de 1–2 cm/día. Las localizaciones más frecuentes son pies, glúteos, espalda, tobillos, piernas, manos y muslos (Sałamatin et al., 2023; Avendaño et al., 2020).

En México, los casos de LMC se reportan predominantemente en las costas de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Oaxaca, Guerrero y Yucatán (Canizares & Harman, 1992; Bueno Arias et al., 2019). Halabe-Cherem et al. (1999) reportaron dieciocho casos en pacientes del Distrito Federal, de los cuales solo seis tenían antecedente de viaje a Cuernavaca, Morelos. Cárdenas-Perea et al. (2013) reportaron el caso de un joven de 22 años residente de Puebla con lesión típica en planta del pie, con antecedente de viaje a una playa de Veracruz. Bueno Arias et al. (2019) reportaron dos casos con antecedentes de viaje a playas de Guerrero (Acapulco) y Oaxaca (Huatulco).

Estudio de Frecuencia de Parásitos Zoonóticos en Perros en Nuevo León

Material de Métodos

Diseño y área de estudio

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal para determinar la frecuencia de parásitos gastrointestinales con potencial zoonótico en perros domésticos del municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México. Las muestras fueron recolectadas en 37 colonias del municipio, abarcando distintas zonas de la ciudad.

Población, muestra y periodo

Durante el periodo comprendido de octubre de 2024 a diciembre de 2025, se analizaron los registros del laboratorio de parasitología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Nuevo León, seleccionándose muestras de caninos de edad y sexo indistinta, todos procedentes del municipio de San Nicolás de los Garza. Se incluyeron un total de 198 muestras fecales (n=198). La composición de la muestra fue la siguiente:

  • Por sexo: 41.41% (82/198) correspondieron a hembras y 58.58% (116/198) a machos.

  • Por edad: 26.26% (52/198) de animales menores de un año y 73.73% (146/198) mayores de un año.

Técnicas coproparasitoscópicas

Cada una de las 198 muestras fecales fue procesada y analizada mediante tres técnicas coproparasitoscópicas convencionales, con el objetivo de comparar su sensibilidad para la detección de huevos de helmintos y ooquistes de protozoarios:

  1. Examen coproparasitoscópico directo: Se realizó homogenizando una pequeña porción de heces con solución salina (NaCl al 0.9%) y lugol, para su observación directa al microscopio óptico (10x y 40x).

  2. Técnica de Flotación con Sheather: Se utilizó una solución de sacarosa con densidad específica de 1.27. La muestra se homogenizó con la solución, se filtró y se centrifugó para posteriormente recuperar la película superficial con un asa bacteriológica.

  3. Técnica de Flotación con Faust: Se empleó una solución de sulfato de zinc (densidad específica de 1.18). El procedimiento incluyó centrifugación con agua, decantación y posterior centrifugación con el sulfato de zinc, recuperando la película superficial.

La identificación de los huevos de helmintos y ooquistes se realizó con base en las características morfológicas y morfométricas descritas en la literatura especializada (Bowman, 2022).

Análisis estadístico

Los datos obtenidos se capturaron en una hoja de cálculo Microsoft Excel® y se analizaron con el software estadístico SPSS.

  • Estadística descriptiva: Se calcularon frecuencias y porcentajes para la presencia de cada género parasitario. La frecuencia fue definida como el número de muestras positivas dividida por el total analizadas multiplicada por 100.

  • Comparación de técnicas: Para determinar si existían diferencias estadísticamente significativas en la sensibilidad de las tres técnicas coproparasitoscópicas (Directo, Sheather y Faust) para la detección de los parásitos de interés (Ancylostoma spp., Toxocara spp., etc.), se aplicó la prueba de Chi-cuadrada. Se consideró un valor de *p* < 0.05 como estadísticamente significativo.

  • Factores de riesgo asociados a la infección: Se analizó la asociación entre la presencia de cada parásito con el sexo y grupo etario mediante la prueba de Chi-cuadrada, considerándose un valor de *p* < 0.05 como estadísticamente significativo.

Documentación de caso clínico en humano

Adicionalmente al estudio coproparasitoscópico, se documentó un caso clínico de Larva Migrans Cutánea (LMC) en una paciente humana que estableció contacto con uno de los autores (Zárate-Ramos,J.J.), médico veterinario con experiencia en parasitología. La paciente contactó al autor vía telefónica ante la falta de respuesta al tratamiento antimicótico prescrito inicialmente. Mediante una entrevista clínica detallada y el análisis de material fotográfico de las lesiones (Figuras 2 y 3), el especialista veterinario sugirió el diagnóstico presuntivo de LMC y recomendó comunicar esta sospecha al médico tratante para considerar el tratamiento con albendazol. El caso fue posteriormente confirmado por un dermatólogo y se documentó su evolución clínica. 

Figura 1. Vista panorámica del sitio de exposición: playa de Tuxpan, Veracruz, México, donde se realizó el torneo de voleibol.

Figura 1. Vista panorámica del sitio de exposición: playa de Tuxpan, Veracruz, México, donde se realizó el torneo de voleibol.

Figura 3. Resolución de las lesiones cutáneas a los cinco días posteriores al inicio del   tratamiento con albendazol.

Figura 3. Resolución de las lesiones cutáneas a los cinco días posteriores al inicio del   tratamiento con albendazol.

Figura 2. Lesiones dérmicas características Larva Migrans Cutánea (Lesiones curvilíneas con trayectos serpiginosos eritematosos elevados en forma de hilo mayores a 3 cm de tipo papular, flechas) en la planta del pie del pie izquierdo (A), y en el empeine dorsal del pie derecho (B), previas al tratamiento específico.
Figura 2. Lesiones dérmicas características Larva Migrans Cutánea (Lesiones curvilíneas con trayectos serpiginosos eritematosos elevados en forma de hilo mayores a 3 cm de tipo papular, flechas) en la planta del pie del pie izquierdo (A), y en el empeine dorsal del pie derecho (B), previas al tratamiento específico.

Figura 2. Lesiones dérmicas características Larva Migrans Cutánea (Lesiones curvilíneas con trayectos serpiginosos eritematosos elevados en forma de hilo mayores a 3 cm de tipo papular, flechas) en la planta del pie del pie izquierdo (A), y en el empeine dorsal del pie derecho (B), previas al tratamiento específico.

Resultados

Hallazgos generales

Durante el periodo de estudio, se analizaron los registros de un total de 198 muestras fecales de perros. El análisis coproparasitoscópico reveló la presencia de diversos parásitos gastrointestinales, incluyendo nematodos, cestodos y protozoarios, con potencial zoonótico algunos de ellos. En la Tabla 1 se presentan las frecuencias de detección para cada género parasitario identificado mediante las tres técnicas empleadas. Los nematodos Ancylostoma spp y Toxocara spp, ambos géneros agentes etiológicos reconocidos del síndrome de Larva Migrans en humanos (Larva Migrans Cutánea para Ancylostoma y Visceral/Ocular para Toxocara), fueron los de mayor frecuencia de detección. Ancylostoma spp. fue el parásito de mayor frecuencia de identificación con 32.8% (65/198) mediante la técnica más sensible.

Le siguió en importancia Toxocara spp., con una prevalencia del 18.6% (37/198). Adicionalmente, se detectó Trichuris vulpis en un 4.5% (9/198) de las muestras. Se identificaron huevos del cestodo Taenia spp. en el 19.2% (38/198) de las muestras mientras que ooquistes del protozoario Cystoisospora spp. se observaron en el 17.2% (34/198) de las muestras.

Sensibilidad de 

las técnicas coprológicas

Al comparar el rendimiento diagnóstico de las tres técnicas empleadas (Tabla 1), se observó una clara diferencia en su capacidad de detección. Para todos los parásitos identificados, las técnicas de concentración por flotación (Sheather y Faust) mostraron una sensibilidad superior en comparación con el examen directo.

En particular, para los nematodos de interés zoonótico, Ancylostoma spp. la técnica de Faust detectó 65 casos positivos (32.8%), seguida por Sheather con 57 casos (28.7%), mientras que el examen directo únicamente identificó 29 casos (14.6%) mientras que Toxocara spp., de manera similar, Faust detectó 37 casos (18.6%), Sheather 29 casos (14.6%) y el examen directo 19 casos (9.5%).

Análisis estadístico

La diferencia en la capacidad de detección entre las tres técnicas fue estadísticamente significativa tanto para Ancylostoma spp. como para Toxocara spp. (Chi-cuadrada, *p* < 0.05). Estos resultados confirman que las técnicas de concentración por flotación, particularmente la técnica de Faust, bajo las condiciones de este estudio, son significativamente más sensibles que el examen coproparasitoscópico directo para el diagnóstico de estos nematodos en poblaciones caninas (Reginaldo., 2025).

Al analizar la presencia de parásitos zoonóticos según grupo etario (Tabla 2), se observó que los perros menores de un año presentaron una prevalencia significativamente mayor de Ancylostoma spp. (59.62%) y Toxocara spp. (71.15%) en comparación con los perros mayores de un año (32.88% y 35.62%, respectivamente). Estas diferencias fueron estadísticamente significativas (p < 0.001 para ambos parásitos), lo que confirma que los animales jóvenes constituyen el principal reservorio de estos nematodos zoonóticos (Reginaldo et al., 2025).

En contraste, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la prevalencia de Ancylostoma spp. (p = 0.956) ni de Toxocara spp. (p = 0.685) al comparar entre machos y hembras, lo que sugiere que el sexo no es un factor determinante en la infección por estos parásitos en la población estudiada.

Tabla 1. Comparación de la frecuencia de detección de parásitos gastrointestinales en perros (n=198) de San Nicolás de los Garza, N.L mediante tres técnicas coprológicas.

Técnica coproparasitoscópica

Los valores de *p* se calcularon únicamente para los parásitos de interés zoonótico (Ancylostoma spp. y Toxocara spp.) mediante la prueba de Chi-cuadrada

Tabla 2. Frecuencia de Ancylostoma spp. y Toxocara spp. en perros de San Nicolás de los Garza, N.L., según grupo etario y sexo (n=198).

Descripción de un Caso Clínico de Larva Migrans Cutánea en humano (LMC) 

Presentación del caso

Durante el verano, en el contexto de la preparación de un torneo de voleibol de playa en Tuxpan, Veracruz, México (Figura 1), una mujer de 37 años, profesora de educación física, estuvo en contacto directo con arena húmeda que presentaba heces de perro mientras delimitaba el área de juego. Los días previos al evento se caracterizaron por lluvias. Posterior al contacto, la paciente refirió sensación de hormigueo y ardor en el pie, seguido de dolor y prurito intenso de predominio nocturno que interfería con el sueño, junto con la aparición progresiva de erupciones cutáneas.

Evolución y abordaje diagnóstico

Ante el cuadro, acudió a consulta médica donde recibió tratamiento empírico con un antimicótico tópico, sin presentar mejoría. En una segunda valoración médica, se sustituyó el antifúngico por otro de distinta familia, persistiendo la sintomatología tras una semana de tratamiento. A las dos semanas de evolución, la paciente acudió nuevamente, observándose ya trayectos reptantes eritematosos característicos, junto con dificultad para la deambulación y prurito intenso que únicamente cedía parcialmente con la aplicación local de hielo. El médico tratante insistió en continuar el manejo antifúngico y sugirió una interconsulta con dermatología.

Intervención del especialista

veterinario y diagnóstico

Ante la falta de remisión de las lesiones con el tratamiento antimicótico prescrito inicialmente, la paciente se comunicó con uno de los autores (Zárate-Ramos), médico veterinario experto en parasitología. Tras una entrevista detallada y el análisis de las fotografías de las lesiones, así como de los antecedentes de exposición en una playa con presencia de heces caninas, el especialista veterinario sugirió el diagnóstico de Larva Migrans Cutánea (LMC). Se recomendó a la paciente comunicar esta sospecha a su médico tratante para considerar el tratamiento con albendazol a razón de 400mg diarios durante 7 días (Nuepane S.K. et al., 2022). 

Evolución y tratamiento

El diagnóstico fue posteriormente confirmado por un dermatólogo. La paciente inició tratamiento con albendazol y presentó remisión completa del cuadro clínico después de cinco días de tratamiento (Figura 3).

Discusión

Los resultados del presente estudio evidencian una elevada frecuencia de parásitos gastrointestinales con potencial zoonótico en perros del municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo León. La prevalencia de Ancylostoma spp. (32.8%) y Toxocara spp. (18.6%) detectada mediante la técnica de Faust, la más sensible, es consistente con lo reportado en otras regiones de México (Lara-reyes E. et al., 2021; Salcedo-Jiménez et al., 2024) y el mundo (Suganya et al., 2019; Jarošová J. et al., 2021; Bayou et al., 2025). Estudios recientes en el Estado de México reportaron frecuencias de 38.1% para Ancylostomatidae y 7.5% para Toxocara spp. en perros domiciliados y callejeros (Salcedo-Jiménez et al., 2024), mientras que investigaciones en Brasil han documentado prevalencias de hasta 34% para Toxocara spp. (Reginaldo et al., 2025). Esta variación en la frecuencia puede atribuirse a diferencias en las condiciones sanitarias, el manejo de los animales y las técnicas diagnósticas empleadas (Lara-Reyes et al., 2021). El hallazgo de una prevalencia significativamente mayor de ambos nematodos en perros menores de un año (59.6% para Ancylostoma spp. y 71.1% para Toxocara spp.; *p* < 0.001) confirma el papel de los animales jóvenes como los principales reservorios y diseminadores de estos agentes zoonóticos (Schwartz R. et al., 2021). Este patrón epidemiológico, ampliamente documentado (Bowman D.D., 2022), se relaciona con la inmadurez del sistema inmune, la mayor susceptibilidad a la infección y las vías de transmisión vertical (transplacentaria y galactógena) características de Toxocara canis (Lara-reyes et al., 2021; Scwartz R., et al., 2021). En contraste, la ausencia de diferencias significativas por sexo (*p* > 0.05) sugiere que machos y hembras tienen un riesgo equivalente de infección, lo que podría simplificar las estrategias de control poblacional.

En cuanto al rendimiento diagnóstico, la superioridad de las técnicas de concentración por flotación, particularmente la de Faust sobre el examen directo (*p* < 0.05) era esperable. La técnica de Faust, al emplear sulfato de zinc y centrifugación, permite una mayor recuperación de huevos de nematodos y ooquistes, lo que la convierte en el método de elección para estudios epidemiológicos de este tipo. Este hallazgo metodológico es relevante, ya que subraya la importancia de emplear técnicas sensibles para no subestimar la frecuencia real de estos parásitos en las poblaciones caninas. Así mismo, la combinación de técnicas coprológicas incrementa la precisión diagnóstica y consecuentemente reduce los falsos positivos debido a la baja carga parasitaria y a la variabilidad biológica de los nematodos (Lignon J.S. et al., 2025).

El caso clínico de Larva Migrans Cutánea (LMC) documentado en Tuxpan, Veracruz, ilustra de manera paradigmática la interconexión entre la salud animal, humana y ambiental, núcleo del concepto "Una Salud". La paciente, una adulta sin factores de riesgo aparentes, desarrolló la infección tras el contacto con arena contaminada con heces de perro en una playa, un ambiente que reúne las condiciones ideales para la supervivencia y desarrollo de las larvas de Ancylostoma spp.: suelo arenoso, húmedo y cálido (Leung et al., 2017; Kuna A. et al., 2023). Si bien en el presente estudio no se realizó un muestreo parasitológico en la playa de Tuxpan, es ampliamente reconocido que las playas, especialmente aquellas con libre acceso a animales domésticos, constituyen un escenario de alto riesgo para la transmisión de LMC. Diversos reportes en México han documentado casos clínicos asociados a playas de Veracruz, Guerrero y Oaxaca (Cárdenas-Perea et al., 2013; Bueno Arias et al., 2019), lo que refuerza la necesidad de considerar esta zoonosis en viajeros que retornan de destinos playeros (Neupane S.K. et al., 2022).

El caso también pone de relieve un desafío recurrente en la práctica médica: el subdiagnóstico de enfermedades zoonóticas por desconocimiento de su presentación clínica y de los antecedentes epidemiológicos relevantes (Neupane S.K. et al., 2022; Lamour D. et al., 2024). La paciente recibió tratamiento antifúngico en dos ocasiones, a pesar de que las lesiones cutáneas (trayectos serpiginosos intensamente pruriginosos de tamaño variable) y el antecedente de exposición en una playa constituían elementos suficientes para sospechar LMC. Fue necesaria la intervención de un médico veterinario, entrenado en el reconocimiento de patologías parasitarias de origen animal, para orientar el diagnóstico correcto. Este hecho evidencia la complementariedad de las profesiones de la salud y la urgencia de fomentar equipos interdisciplinarios para el manejo efectivo de enfermedades zoonóticas (Courtenay et al., 2015; Deiana et al., 2024). La resolución del cuadro con albendazol, un antihelmíntico de amplio espectro, confirma la naturaleza parasitaria del padecimiento.

Implicaciones para la salud pública y recomendaciones bajo el enfoque "Una Salud"

Ante la falta de remisión de las lesiones con el tratamiento antimicótico prescrito inicialmente, la paciente se comunicó con uno de los autores (Zárate-Ramos), médico veterinario experto en parasitología. Tras una entrevista detallada y el análisis de las fotografías de las lesiones, así como de los antecedentes de exposición en una playa con presencia de heces caninas, el especialista veterinario sugirió el diagnóstico de Larva Migrans Cutánea (LMC). Se recomendó a la paciente comunicar esta sospecha a su médico tratante para considerar el tratamiento con albendazol a razón de 400mg diarios durante 7 días (Nuepane S.K. et al., 2022). 

Las zoonosis causadas por parásitos de origen animal presentan una relativa prevalencia elevada, lo que obliga a fomentar un enfoque colaborativo, intersectorial y transdisciplinario que integre la salud humana, animal y ambiental (Deiana et al., 2024). Las profesiones del ámbito de la salud no deben competir, sino complementarse. La interacción entre médicos y médicos veterinarios es fundamental para el diagnóstico y control de enfermedades zoonóticas, donde el conocimiento del origen animal del agente etiológico contribuye significativamente a la identificación del padecimiento en humanos (Courtenay et al., 2015). 

La elevada frecuencia de Ancylostoma spp. y Toxocara spp. en perros de zonas urbanas, sumada a la ocurrencia de casos humanos como el aquí descrito, exige la implementación de medidas integradas de prevención y control:

Vigilancia epidemiológica constante: 

Es necesario establecer programas de monitoreo  parasitológico en playas, parques y áreas recreativas, especialmente en temporadas de alta afluencia turística. Aunque no se cuenta con datos específicos de Tuxpan, la recurrencia de casos sugiere que estos ambientes actúan como focos de transmisión y esta situación sea recurrente en otras playas. 

Desparasitación regular de perros: 

Dado que los animales jóvenes son los principales diseminadores, los programas de desparasitación deben enfocarse en cachorros (cada 15 días hasta los 3 meses y luego mensualmente) y en perras gestantes, tal como lo recomiendan las guías internacionales (ESCCAP, 2021). En perros adultos, la desparasitación cada 3 meses puede ser suficiente, pero debe mantenerse de por vida.

Restricción del acceso de perros a playas y areneros: La implementación de regulaciones municipales que limiten o prohíban el ingreso de perros a las playas, o bien que designen áreas exclusivas para ellos, reduciría significativamente la contaminación fecal de la arena. Esta medida debe ir acompañada de campañas de sensibilización dirigidas permanentemente a tutores de mascotas y turistas.

Educación y comunicación del riesgo: 

Es fundamental capacitar al personal de salud (médicos generales, dermatólogos, pediatras) sobre el diagnóstico diferencial de las dermatosis en viajeros, incluyendo la LMC. Paralelamente, se debe informar a la población sobre los riesgos de permitir que los perros deambulen libremente en playas y sobre la importancia de recoger sus heces.

Conclusiones

Este trabajo aporta evidencia sobre la circulación de parásitos zoonóticos en perros de un área urbana de Nuevo León y documenta un caso clínico de LMC asociado a una playa de Veracruz, subrayando la necesidad de un abordaje transdisciplinario. La integración de la medicina veterinaria, la medicina humana y las ciencias ambientales, bajo el paraguas de "Una Salud", es la estrategia más efectiva para prevenir y controlar estas zoonosis olvidadas pero prevalentes.

Agradecimientos

A la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Nuevo León por el financiamiento de este proyecto. Al gobierno del Municipio de San Nicolas, por facilitar sus instalaciones y obtener las muestras, al personal técnico del Laboratorio de Parasitología de la FMVZ-UANL y a la paciente quien remitió las fotos y el caso de estudio. 

Referencias

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