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Año XXII. Edición 132. Diciembre 2025 Enero 2026

Parasitosis subclínicas: lo que no vemos también importa.

PALABRAS CLAVE: Parasitosis subclínica > Riesgo epidemiológico > Medicina preventiva > Diagnóstico
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Departamento Técnico de Holland Animal Health. 

 
Holland Animal Health
Muchos caninos pueden albergar parásitos intestinales sin manifestar signos clínicos de enfermedad evidentes como diarrea, vómito o pérdida de peso. 
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Muchos caninos pueden albergar parásitos intestinales sin manifestar signos clínicos de enfermedad evidentes como diarrea, vómito o pérdida de peso. Estas infecciones frecuentes en caninos se conocen como parasitosis subclínicas, debido a que el animal aparenta estar sano pese a la presencia del parásito. Debido a la ausencia de signos claros, pueden pasar desapercibidas durante meses, favoreciendo la eliminación continua de formas infectantes como huevos y larvas al ambiente y la posible transmisión a otros animales o personas, lo cual representa un riesgo epidemiológico (Taylor et al., 2024; Unal y Gokpinar, 2020).

Fisiopatología e impacto en el hospedador

 

Las parasitosis subclínicas pueden afectar a los perros de forma crónica y silenciosa, alterando la microbiota del intestino delgado y del colon, lo que repercute en la absorción de nutrientes. Además, pueden comprometer el estado inmunológico del hospedador e incluso afectar su rendimiento general (Taylor et al., 2024).

 

Este tipo de infecciones puede persistir durante periodos prolongados, ya que el sistema inmunológico del hospedador es capaz de controlar parcialmente la carga parasitaria sin lograr eliminarla por completo (Taylor et al., 2024).

Vermiplex

Epidemiología y transmisión

Todos los parásitos tienen un ciclo biológico que implica una serie de etapas que le permiten su reproducción y transmisión. De manera general, los ciclos inician mediante la eliminación en el ambiente de fases infectantes (larvas, huevos, quistes u ooquistes) a través de las heces del hospedador definitivo; posteriormente dichas fases infectantes son ingeridas, penetran por la piel o por algunos vectores a un hospedador y dentro del mismo, migran hacia su órgano blanco en donde alcanzan la madurez sexual, reproduciendose hasta eliminar a la fase infect-ante al ambiente cerrando asi el ciclo. Pueden presentarse ciclos en donde solo interviene un hospedador o que se requiera más de un hospedadores o vectores para finalizar su desarrollo, lo que es de importancia para su epidemiología y estrategias de control (Traversa, 2012).  

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Parásitos más frecuentes y relevancia clínica

Los parásitos que se encuentran más comúnmente en caninos incluyen diversos helmintos gastrointestinales y protozoarios: Helmintos: Toxocara canis, Ancylostoma caninum, Trichuris vulpis, Dipylidium caninum. Protozoarios: Giardia duodenalis y Cystoisospora spp. Todos ellos pueden generar efectos adversos en el hospedero. 

 

Toxocara canis es de particular importancia durante la gestación, ya que puede transmitirse por vía transplacentaria, afectando el desarrollo fetal. Por su parte, Ancylostoma caninum puede trans-mitirse por vía oral, transmamaria y cutánea; además, se caracter-iza por ser altamente hematófago, adhiriendose a la mucosa intestinal y produciendo anticoagulantes que le permiten consumir sangre de manera continua, lo que puede provocar anemia severa, hipoproteinemia e incluso la muerte, especial-mente en cachorros. 

 

En cuanto a los protozoarios, Giardia duodenalis es uno de los agentes más prevalentes y con frecuencia se presenta de forma subclínica, con eliminación intermitente de quistes al ambiente (Nagamori et al., 2025; Decorte et al., 2026).

Diagnóstico 

Las parasitosis subclinicas representan un reto diagnóstico, ya que reneralmente se requieren pruebas de laboratorio para su identificación y tratamiento. Entre los métodos más utilizados se encuentran los examenes coproparasitoscópicos por flotación y las pruebas de inmunoensayo, como el ELISA fecal para la detec-ción de antigenos; en algunos casos tambien se emplean técnicas moleculares, como la PCR. Para estos métodos diagnósticos se recomienda realizar muestreos y analisis seriados, debido a que la eliminación de las fases infectantes puede ser intermitente (Stafford et al., 2020 ; Inacio et al., 2022).

Medicina preventiva

Existen guías actualizadas de organismos internacionales, como el Companion Animal Parasite Council (CAPC) y el European Scientific Counsel on Companion Animal Parasites (ESCCAP), que señalan que la desparasitación en perros debe abordarse como una estrategia preventiva continua y no únicamente como un tratamiento ocasional frente a parasitosis clínicas. 

 

Estas recomendaciones establecen que, en perros adultos, se realicen al menos dos estudios coproparasitoscópicos al año y se implementen esquemas de desparasitación con una frecuencia mínima trimestral, ajustando el protocolo según el riesgo individ-ual, el entorno y la exposición a otros animares. Asimismo, enfati-zan la importancia de un control integral durante todo el ano, incluyendo la recolección oportuna de neces, con el fin de reducir la diseminación ambiental de formas infectantes y Rroteger tanto a otros animales como a las personas susceptibles (ESCCAP, 2026; CAPC, 2025).

Conclusión

Las parasitosis subclínicas constituyen un problema frecuente en la Medicina Veterinaria, ya que representan un riesgo tanto para el paciente como desde el punto de vista epidemiológico. El diagnóstico y tratamiento oportunos, asi como la implementac-ión de medidas de medicina preventiva, son fundamentales para el control de estas infecciones.  

Referencias

  • CAPC. Companion Animal Parasite Council. General Guidelines for dogs and cats. CAPC, 2025.

  • Decorte, et al. Chronic Giardia infections in dogs: Longitudinal analysis of cyst excretion and fecal consistency in young and adult dogs. Veterinary Parasitology, 2026; 341.

  • ESCCAP. Scheme for individual deworing of dogs. ESCCAP. 2026.

  • Ignacio et al. TF-Test techniques for the laboratory diagnosis of gastrointestinal parasites of humans and animals. Vet Ital, 2022; 58(2).

  • Nagamori et al. Prevalence of parasitism in client-owned dogs determined by fecal examination inte Pacific northwest, United States, in 2021-2023. Veterinary Parasitology: Regional studies and Reports, 2025; 61.

  • Stafford et al. Detection of gastrointestinal parasitism at recreational canine sites in the USA: the DOGPARCS study. Parasites & Vectors, 2020; 13 (275).

  • Taylor et al. Investigation of Factors Associated with subclinical infectiones of Giardia duodenalis and Cryptosporidium canis in Kennel-Housed Dogs ( Canis lups familiaris). Comparative Medicine, 2024; 74(2): 92-98.

  • Traversa, D. Pet roundworms and hookworms: A continuing need for global worming. Parasites & Vectors. 2012; 5(91).

  • Unal , G. & Gokpinar, S. Prevalence of Intestinal Parasites in Dogs and Its Importance in Terms of Public Health. International Journal of Veterinary and Animal Research. 2020; 3(3).

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