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PICAJE DE PLUMA POR ESTRÉS

MVZ Andrea Juárez Murguía Hospital de Aves , Departamento de Medicina y Zootecnia de Aves. FMVZ-UNAM.

MVZ,Esp. MC. Juan Carlos Morales Luna Hospital de Aves, Departamento de Medicina y Zootecnia de Aves. FMVZ-UNAM

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Introducción

 

El Picaje de Pluma por estrés es un problema etológico que se presenta en ejemplares en cautiverio, y es definido como una condición en la cual el ave daña sus plumas o piel, impidiendo el crecimiento normal de  éstas; existen casos en los cuales, un ave puede dañar las plumas o piel de un compañero. 

 

El paciente mastica o elimina sus pluma e incluso pueden llegar a dañar tejidos blandos, como la piel y musculo. El daño auto infringido se aprecia en áreas del cuerpo que son accesibles para el ejemplar, tales como el pecho, debajo de las alas, y la región de la espalda y pigostilo, mientras que el área de la cabeza no presenta lesiones (figura 1); si el picaje de pluma por estrés es inducido por un compañero se caracteriza por la perdida y daño de las plumas alrededor de la cabeza y cuello (Figura 2). Esta estereotipia ha sido comparada con el desorden obsesivo-compulsivo de tricotilomanía en humanos, descrito como un desorden psiquiátrico que lleva al paciente a arrancarse o tirar de su cabello.

 

Causas

Las causas de este desorden etológico no han sido determinadas del todo, sin embargo se ha asociado a múltiples factores:

 

Falta de atención por parte del propietario: el ave daña sus plumas para obtener atención por parte del propietario. 

Ansiedad: los trastornos de ansiedad pueden tener diversos orígenes, tales como un déficit de socialización o inapropiadas interacciones sociales que los polluelos reciben durante el proceso de crianza, ansiedad por separación (que se acompaña de vocalizaciones), ansiedad por frustración sexual debido a que el ave ve al propietario como su pareja, ansiedad causada por cambios en el entorno físico (por ejemplo vivienda, horarios, cambio de clima), ansiedad causada por cuestiones ambientales como contacto con otras aves o mascotas, presencia de depredadores naturales, adiciones o falta de miembros de la familia, o miembros de la familia que desencadenan como tal un estado de ansiedad.

Aburrimiento: los psitácidos son animales muy inteligentes, por lo que deben mantenerse entretenidos. En vida libre, las aves ocupan el 80% de su tiempo de horas luz en el forrajeo (búsqueda de alimento) y el otro 20% a la sociabilización y acicalamiento. En cautiverio, las aves ocupan un 20% de su tiempo en el forrajeo o búsqueda de alimento, y el 80% de su tiempo en socializar y acicalarse; cuando las oportunidades de sociabilización son limitadas (animales que permanecen solos por largos periodos) o hay una falta de estímulos en el medio ambiente, las aves tienden a sobre-acicalarse, ocasionando un daño en sus plumas.

Alteraciones neuroquímicas.

Rasgos de temperamento

Factores de aprendizaje.

Influencias hormonales.

Predisposición genética: Existe cierta predisposición en algunas especies de aves tales como Loros Grises Africanos (Psittacus erithacus), Guacamayas (Ara spp.), Cacatúas, Conuros, Loros Eclectus (Eclectus roratus) y Periquitos del genero Brotogeris. (Figura 3)

 

Figura 1.

Figura 2.

Diagnósticos Diferenciales

El trauma auto infringido a las plumas o piel no es un signo específico, y puede resultar de una gran variedad de causas médicas, ambientales o de comportamiento, así como tener distintas etiologías, por lo que es necesario considerar problemas como:

 

Dermatitis: por infecciones bacterianas, fúngicas o virales, o exposición a químicos (nicotina absorbida de los dedos de los propietarios).

Foliculitis: bacteriana, fúngica o viral.

Malnutrición o desnutrición: una dieta alta en semillas da como resultado una piel reseca y escamosa, provocando predisposición a infecciones superficiales y prurito.

Condiciones Medioambientales: ambientes extremadamente secos o húmedos, presencia de contaminantes o irritantes (perfumes, humo de cigarros, uso de desinfectantes).

Problemas sistémicos: hepatomegalia, osteomielitis, enfermedades pancreáticas, enfermedades renales o neoplasias, causan molestias, provocando picaje de pluma en las áreas donde el paciente percibe dolor.

Actividad reproductiva: el aumento del ovario y oviducto, así como cambios a nivel hepático (debido a la vitelogénesis) puede llegar a causar dolor a nivel abdominal, llevando consigo al picaje de pluma en esa región.

Parásitos: externos (ácaros o piojos) o internos (Giardia).

 

Otros problemas asociados a la perdida de pluma, más no al picaje de estás, son enfermedades sistémicas, tales como enfermedades virales ocasionadas por circovirus (enfermedad del pico y la pluma o PBFD) o polyomavirus, neoplasias y desbalances endócrinos (hipotiroidismo).

 

La influencia del prurito, alergias e hipersensibilidad en el picaje de pluma no está clara, sin embargo se están realizando investigaciones en pruebas diagnósticas de alergias en pacientes psitácidos.

 

Diagnóstico

Se realiza principalmente con base a la historia clínica, ya que la información obtenida no solo ayuda al diagnóstico, sino también a establecer un plan de tratamiento. En la historia clínica debe incluir información relacionada con el momento de la aparición del picaje de pluma, cambios ambientales asociados con el inicio de este comportamiento, la duración de la condición, el momento del día en el que este comportamiento es más intenso, progresión de los signos, interacciones sociales con otras aves y cuidadores humanos, una descripción de los comportamientos anormales, patrones estacionales que pueden ser evidentes, respuesta a los tratamientos anteriores y las condiciones bajo las que el ave vive (calidad del aire, nivel de humedad y exposición a toxinas, químicos y humo).

Sin embargo puede llegar a ser necesario realizar pruebas complementarias tales como examen coproparasitoscópico, raspados cutáneos, bioquímica sanguínea, hemograma, radiografías, cultivo bacteriano y de hongos, pruebas virales, citología y biopsias de piel y pulpa de la pluma, a fin de descartar problemas infecciosos y metabólicos

 

Consecuencias

Las consecuencias médicas del picaje de pluma son principalmente alteración del estado mental del paciente, un aumento en la demanda metabólica debido al remplazo continuo y crónico de plumas, alteración en la capacidad de termorregulación, infecciones secundarias en la piel, crecimiento anormal o ausencia del crecimiento de la pluma debido al daño continuo o permanente del folículo, pérdidas sanguíneas debido al daño en los cañones, piel o músculo. (Figura 4) 

 

Tratamientos

El tratamiento es específico para cada caso, se establece de acuerdo a la historia clínica, y va

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dirigido a eliminar o disminuir los factores estresantes, así como solucionar los problemas médicos secundarios, las deficiencias nutricionales y la modificación las conductas aberrantes. 

 

El ambiente en el que el paciente habita es vital para la rehabilitación, por lo que es necesario que la jaula sea espaciosa, ubicada en un lugar tranquilo, con distractores, tales como juguetes o perchas de distintos grosores; es necesario cuidar la calidad del aire y humedad, así como evitar exponer al animal a irritantes, perfumes, humo y factores o situaciones que generen estrés.

 

La alimentación ofrecida debe de ser la adecuada, cubrir las demandas metabólicas y nutricionales del paciente.

 

El uso de terapias alternas a base de herbolaria como las Flores de Bach pueden ser empleadas en aves, sin efectos secundarios; es necesario que se administre al ave en forma oral, y es de vital importancia que el remedio sea a base de agua y no de alcohol, ya que este último es tóxico para las aves.

 

Cuando la terapia a base de herbolaria y cambios medioambientales, así como la reducción o eliminación de los factores de estrés no son suficientes para tratar a este tipo de pacientes, pueden emplearse fármacos:

 

  • Benzodiacepinas: inhiben la dopamina y potencializan el ácido gamma-amino butírico (GABA), funcionan también como relajantes musculares, pero interfieren con el aprendizaje.

 

  • Fenotiazinas: antagonistas de la dopamina, raramente usados en aves.

 

  • Butirofenonas: inhiben la dopamina, son usados frecuentemente en casos de automutilaciones.

 

  • Antihistaminicos: inhiben los receptores de la histamina, producen sedación.

 

  • Progestagenos: potencializan GABA, tienen un efecto calmante y anti-inflamatorio, sin embargo tienen multiples efectos secundarios como obesidad, hepatopatías y diabetes.

 

  • Antidepresivos tricíclicos: potencializan la serotonina, produciendo sedación y una actividad anticolinergica, funcionan para aliviar la ansiedad y depresión; sus efectos secundarios son arritmias y estreñimiento.

 

  • Narcóticos antagonistas y agonistas/antagonistas: actúan en los centros opiáceos del cerebro, bloqueando las respuestas a las endorfinas.

 

Es necesario que un Médico Veterinario Zootecnista especialista en el área vigile el tratamiento, ya que es necesario conocer la dosis adecuada y grado de toxicidad. 

 

Los collares Isabelinos están indicados en casos de automutilación o cuando está ocurriendo un trauma físico, sin embargo, se deben usar con reservas ya que pueden empeorar el estado de ansiedad del paciente, y agravar el problema original, a demás es necesario vigilar al ave ya que en ocasiones el estrés que desencadena este tipo de restricciones puede llevarlo a la muerte.

 

Figura 4.

Conclusiones

El picaje pluma por estrés es un problema frecuente que se presenta en la clínica de aves de compañía, y muy a menudo es mal diagnosticado, ya que el problema de la perdida de pluma lo asocian principalmente a problemas parasitarios, lo cual conlleva a un tratamiento erróneo que en ocasiones puede provocar el deterioro de la salud del paciente e incluso provocarle la muerte.

 

En el picaje de pluma por estrés, no solo basta con diagnosticar el problema etológico en sí, también es importante (con ayuda de la historia clínica y anamnesis) diagnosticar el antecedente o la causa que conduce al paciente a este estado de ansiedad, observar cual es el comportamiento del ave y las consecuencias, para así poder establecer un plan terapéutico adecuado, basándonos en la modificación del ambiente, para disminuir el estado de ansiedad y el uso de herbolaria o fármacos.

Blibliografía:

 

  1. Seibert LM. Feather-Picking Disorder in Pet Birds. In: Luescher AU, editor. Manual of Parrot Behavior, Iowa: Blackwell Publishing, 2006: 255-265.

  2. Cooper JE, Harrison GJ. Chapter 24 Dermatology. In: Ritchie BW, Harrison GJ, Harrison LR. Avian Medicine: Principles and Application, Florida: Wingers Publishing, 1994: 607-639. 1994

  3. Homedes E. The Handbook of Bach Flower Remedies for Animals, London: Singing Dragon, 2009: 17-19. 

  4. Doneley B. Chapter 7 Disorders of Skin and Feathers. In: Doneley B, Avian Medicine and Surgery in Practice. Companion and Aviary Birds, London: Manson Publishing, 2010: 120-122

     

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies