Los patógenos dominantes en la otitis incluyen Staphylococcus intermedius, y bacterias como Pseudomonas aeruginosa, Proteus mirabilis, Klebsiella spp y Escherichia coli. El tratamiento tópico es una parte importante del manejo de la otitis externa (3). Los productos multi-propósito son frecuentemente indicados, particularmente como tratamiento de primera elección debido a la mezcla de microorganismos y la inflamación presente (3). Un tratamiento bien conocido para la otitis externa, es el uso tópico de polimixina B, miconazol y prednisolona (Janssen Animal Health, Issy-les-Moulineaux, Francia). Sin embargo, algunos antibióticos contenidos en estos productos son potencialmente ototóxicos si se usan en presencia de ruptura de tímpano y/u otitis media, particularmente si su uso es prolongado (4). Además, la otitis media es considerada ser concomitante con otitis externa aguda en un 16% de los perros (5); en esta instancia, si se sospecha de una ruptura de tímpano, se recomienda aplicación tópica de una fluoroquinolona (6)

La Marbofloxacina es una fluoroquinolona de tercera generación desarrollada para uso veterinario y es un antibacteriano con potente acción bactericida contra microorganismos Gram positivo y Gram negativo (7). Como otras fluoroquinolonas, no está asociado con ototoxicidad y puede alcanzar altas concentraciones cuando se emplea de manera local; eso lo hace un antimicrobiano interesante para el tratamiento de la otitis externa canina.

“Los corticosteroides tópicos, como la prednisolona y la dexametasona son comúnmente empleados en el control de la otitis debido a su propiedad antiinflamatoria, antiproliferativa, antiprurítica y anti-exudativa” 

Como Malassezia pachydermatis es la levadura predominante en otitis externa (7, 8), el Clotrimazol es un antimicótico bien conocido y que tiene eficacia probada contra levaduras, lo que es una buena opción complementaria en el tratamiento de la otitis canina. Los corticosteroides tópicos, como la prednisolona y la dexametasona son comúnmente empleados en el control de la otitis debido a su propiedad antiinflamatoria, antiproliferativa, antiprurítica y anti-exudativa (9)

Este estudio muestra la eficacia y la tolerancia de una suspensión oleosa de marbofloxacina, clotrimazol y dexametasona en otitis externa comparada con otras preparaciones usando un protocolo de estudio clínico fase III. 

Material y Métodos 

Se emplearon 204 perros desde 4 meses hasta 16 años de edad, ambos sexos, presentando otitis externa aguda o subaguda en progreso por al menos 30 días. Un criterio de inclusión es que el paciente debería presentar otitis ECO o SO. ECO fue definida por la presencia de cerumen y eritema en asociación con aislamientos de bacterias y levadura observados microscópicamente. SO se determinó por la presencia de pus con asociación a evidencia microscópica bacteriana. Los perros fueron excluidos si había recibido un tratamiento tópico por lo menos 10 días previos, tratamiento sistémico con algún antibiótico, antimicótico o antiinflamatorio no esteroidal por lo menos 10 días previos, tratamiento con antiinflamatorios esteroidales por lo menos 14 días previos o con tratamiento con un antiinflamatorio esteroidal de larga acción por lo menos 60 días previos.

 

Tratamientos 

Todos los pacientes recibieron un tratamiento con el producto probado (P) (suspensión con 3 mg de marbofloxacina, 10 mg de clotrimazol y 0.9 mg de dexametasona por ml) administrado una vez por día, aplicando 10 gotas por oído, o el producto control (C) (5.5 UI de sulfato de polimixina B, 23 mg de miconazol y 5 mg de acetato de presnisolona por ml) administrada dos veces por día 5 gotas por oído afectado (dosis recomendada) 

Todos los perros fueron examinados a los días 0 (D0), 7 (D7), 14(D14) y si fue necesario, 28 (D28) para aquellos animales tratados durante 14 días. Los oídos afectados fueron limpiados son solución salina fisiológica al D0, D2 y D4 para ECO o diariamente entre D1 y D6 para SO. 

Evaluación

Las orejas fueron evaluadas al inicio del estudio y en cada momento del examen por el investigador clínico considerando eritema de la piel y el edema de la piel, prurito, dolor, la ulceración de la piel, el estado del tímpano, la cantidad de cerumen / pus y el olor del cerumen / pus. 

 Se asignaron puntuaciones para cada uno de estos parámetros en una escala de gravedad de 0–3 (0 = ninguno, 1 = leve, 2 = moderado y 3 = grave), excepto por ulceración de la piel (ausente / presente), estado del tímpano (inflamado / no inflamado) y olor a cerumen / pus (inodoro / ligero / sucio). La respuesta al tratamiento y a la tolerancia local y general fue evaluada por el investigador clínico al final del tratamiento (D7 o D14). Al final del estudio y aún bajo condiciones ciegas, se realizó una evaluación (excelente, buena, promedio o mala) con respecto al curso de la otitis. 

Se tomaron muestras de frotis para examen citológico y cultivo microbiológico así como pruebas de susceptibilidad para marbofloxacina, polimixina B, clotrimazol y miconazol obtenidas en D0 del canal auditivo horizontal. 

Resultados 

Solo 140 de los 204 perros que presentaron problemas óticos fueron estudiados, principalmente debido a los criterios de inclusión. La media de edad fue de 5.8 a 6.2 años de edad y una talla promedio de 18.5 a 19.7 kg. Los estudios microbiológicos La evaluación de la prevalencia de patógenos causales reveló que Staphylococcus spp. (39.5%), enterobacterias (17.1%) y Pseudomonas spp. (12.9%) como las bacterias dominantes. Streptococcus spp. y las bacterias Gram positivas representaron el 11.4%. Otras reacciones gramnegativas representaron el 10.5% y el 8.6% de las muestras fue estéril. De los Staphylococcus spp. aislados, S. intermedius (82%) representó la gran mayoría junto con, en orden decreciente de prevalencia, S. aureus, S. epidermidis, S. sciuri y S. chromogenes (algunas cepas de cada uno). Las enterobacterias fueron representadas principalmente por Proteus spp. y E. coli y Pseudomonas spp. Principalmente por P. aeruginosa. Los patrones de susceptibilidad de las bacterias aisladas antes del tratamiento, a seis agentes antimicrobianos, incluyendo marbofloxacina y polimixina B, se enumeran en la Tabla 1. La marbofloxacina demostró ser el antibiótico más efectivo con el 87.5% de las cepas sensibles (todas las bacterias), comparado con el 45.3% para la polimixina B. 

 *MAR, marbofloxacin; ENR, enrofloxacin; PMX, polymyxin B; NEO, neomycin; FA, fusidic acid; GM, gentamicin. 

S, sensitive; I, intermediate; R, resistant. 

‡Other Gram+: Enterococus spp. (12), Bacillus spp. (9), Corynebacterium sp. (1), Lactococcus lactis (2). 

§Other Gram-: Pantoea sp. (1), Bacillus Gram-(1), Chryseomonas luteola (1), Pasteurella sp. (1), Acinetobacter (3), Sphingomonas paucimobilis (2), Stenotrophomonas maltophilia (1). 

Tabla 1. Porcentaje de susceptibilidad a varios antibióticos de bacterias aisladas del canal auricular horizontal de perros con otitis externa en el D0 

Tabla 2. Porcentaje de cepas sensibles, intermedias o resistentes de aislados de Malassezia pachydermatis. 

De los 27 casos positivos a Pseudomonas spp al D0, solamente 4 muestras fueron tomadas al D14. Pseudomonas spp fue encontrado en dos casos nuevamente en los pacientes tratados con el producto control. 

Eficacia clínica 

Sesenta y nueve pacientes (95.8%) tratados por el producto prueba y 57 perros (83.8%) tratados por el producto control respondieron satisfactoriamente. La cura fue lograda en 58.3% del grupo producto prueba (42 perros al D7 y 34 al D14) y 41.2% del grupo producto control (7 perros al D7 y 21 al D14). El producto a base de marbofloxacina (producto prueba) fue más efectivo que el tratamiento de referencia contra otitis ECO y SO, mostrando una diferencia de 13.4% en casos de ECO y 19.3% en casos de SO. 

En los casos donde el tratamiento falló (2 en el grupo prueba y 11 en el grupo control), la bacteria encontrada fue principalmente Sapthylococcus spp (46.1%) y P. mirabilis (30.8%); resistentes a polimixina B pero sensibles a marbofloxacina. 

Tolerancia al tratamiento 

De los 140 casos tratados, 2 que fueron tratados por el producto prueba mostraron irritación local (dolor, eritema y prurito) justo después de la administración del producto. No se reportaron efectos secundarios locales en el grupo control. 

Discusión. 

El tratamiento tópico es el método de elección para el tratamiento de la otitis externa debido a las concentraciones antimicrobianas que alcanzan contacto directo con los patógenos. Los resultados mostraron que una suspensión ótica a base de marbofloxacina, clotrimazol y dexametasona fue tan efectiva como el producto control a base de olimixina B, miconazol y prednisolona en el manejo médico de la otitis externa. En la práctica, respecto a la ototoxicidad, las fluoroquinolonas son seguras por tener menor potencial ototóxico. Las absorción sistémica de las fluoroquinolonas es mínima después de su aplicación tópica y por lo tanto efectos adversos no deben de observar. En adición, otros componentes de esta fórmula como la dexametasona y el clotrimazol son conocidos por ser seguros usandose en oido medio(10).

Referencias

  1. August JR. Otitis externa: a disease of multifactorial aetiology. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice 1988; 18: 731–42. 

  2. Carlotti DN. Diagnosis and medical treatment of otitis externa in dogs and cats. Journal of Small Animal Practice 1991; 32: 394–400. 

  3. Jacobson LS. Diagnosis and medical treatment of otitis externa in the dog and cat. Journal of the South African Veterinary Association 2002; 73: 162–70. 

  4. Brummett RE, Harris RF, Lindgren JA. Detection of ototoxicity from drugs applied topically to the middle ear space. Laryngoscope 1976; 86: 1177– 87. 

  5. Angus JC. Otic cytology in health and disease. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice 2004; 34: 411–24. 

  6. Scott SW, Miller WH Jr, Griffin CE. External ear disease. In: Kirk RH, Muller GH eds. Muller and Kirk’s Small Animal Dermatology, 5th edn. Philadelphia: W.B. Saunders, 1995: 970–89. 

  7. Kiss G, Radvanyi S, Szigeti G. New combination for the therapy of canine otitis externa. I. Microbiology of otitis externa. Journal of Small Animal Practice 1997; 38: 51– 6. 

  8. Lorenzini R, Mercantini R, De Bernardis F. In vitro sensitivity of Malassezia spp. to various antimycotics. Drugs Under Experimental and Clinical Research 1985; 11: 393–5. 

  9. Logas D. Appropriate use of glucocorticoids in otitis externa. In: Bonagura JD ed. Kirk’s Current Veterinary Therapy XIII. Small Animal Practice. Philadelphia: W.B. Saunders, 2000: 585–6. 

  10. Gotthelf LN. Diagnosis and treatment of otitis media in dogs and cats. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice 2004; 34: 469–87. 

Estudio comparativo entre dos formulaciones antimicrobianas y antiinflamatorias en el tratamiento de la otitis externa canina.

PALABRAS CLAVE >  otitis > marbofloxacino > corticosteroides > exudado eritematoso > bacterias > levaduras 

M en C. MVZ Angel Jiménez García de León 

Gerente Técnico en Pequeñas Especies 

Vetoquinol de México, S.A. de C.V. 

angel.jimenez@vetoquinol.com 

Sandrine Rougier, Daniela Borell, et al. 

Vetoquinol Research Centre, Magny Vrnois, BP 189, 70204 Lure Cedex, Francia. 

Resumen

 La otitis externa es una de las condiciones vistas con mayor frecuencia y se estima que afecta entre el 5% y el 20% de los perros (1,2)

 

La otitis, se puede clasificar de acuerdo al tipo de exudado como eritematoso - ceruminoso (ECO) o supurativo (SO). Las causas de la otitis se pueden clasificar como: 1. Causas predisponentes (estructura anatómica de la oreja, enfermedad sistémica, tratamientos inadecuados); 2. Causas primarias (ectoparásitos, cuerpos extraños, neoplasias, alergias, enfermedades autoinmunes), 3. Causas secundarias (que contribuyen a la otitis en conjunción con factores perpetuantes) entre las que se encuentran bacterias y levaduras.(3) 

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies

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