Discoespondilitis por  

brucelosis en un perro

Informe de dos casos 

Palabras Clave > discoespondilitits > brucella canis > hemocultivo > brucelosis canina > staphy lococus

Santiago Hernández P.1
Romero I.2
Arias Cisneros L.3
Santoscoy Mejía C.4

1Residente del Hospital Veterinario de Especialidades UNAM, FMVZ

2Interno del Hospital Veterinario de Especialidades UNAM, FMVZ

3Académico del servicio de imagenología, Hospital Veterinario de Especialidades UNAM, FMVZ

4Académico del servicio de neurología, Hospital Veterinario de Especialidades UNAM, FMVZ

Resumen

La Brucelosis, es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria Gram(-), cocobacilar intracelular, inmóvil, sin cápsula, ni flagelos; aerobia, sin agrupación específica. Generalmente produce signos propios de la enfermedad como orquitis, epididimitis, prostatitis, semen anormal, atrofia testicular, dermatitis escrotal e infertilidad. También puede ocasionar discoespondilitis y signos neurológicos secundarios a compresión medular como hiperalgesia, déficit propioceptivo, paresia o plegia. El diagnostico se realiza por medio de imagen, aglutinación en placa, hemocultivo y PCR.

Abstract

Brucellosis is an infectious disease caused by a Gram (-) aerobic coccobacillar, motionless bacteria, without capsule or flagella, or specific grouping. Produces signs of the illness itself such as orchitis, epididymitis, prostatitis, abnormal sperm, testicular atrophy, infertility and scrotal dermatitis Also It can cause neurological signs like discospondylitis, algesia, proprioceptive deficits, paresis or paralysis. The diagnosis is made with Image, plate agglutination, blood culture and PCR.
Punto clave:

Los AINEs antes de las seis semanas es peligroso, ya que la COX2 juega un papel importante en el desarrollo, asimismo, los antagonistas de receptores NMDA, carecen de eficacacia, debido al escaso desarrollo de estos receptores.

Introducción

 

La infección por Brucella canis produce infertilidad en machos y aborto en hembras. Solo los perros y los caninos salvajes son susceptibles, los gatos son relativamente resistentes; aunque los humanos también son resistentes, se ha informado de infección por accidentes en laboratorios y por convivencia con perros infectados.(10)

 

Se le considera una enfermedad importante, ya que además de ser zoonotica ocasiona pérdidas económicas al desestimar la reproducción de animales infectados de gran valor.(10) El método más frecuente de transmisión es por ingestión de productos contaminados, como placenta, tejido fetal, descarga vaginal, leche y orina. En perros, el método de contagio más eficiente es por contacto sexual o a través de descargas vaginales al contacto con la mucosa oronasal o conjuntival,(8) también se ha publicado la contaminación a través de heridas en la piel (10) Se considera que el contagio de cachorros por medio de la leche de perras infectadas es poco probable ya que el número de microorganismos por ml es menor. En los perros machos está documentado que la próstata y el epidídimo albergan gran cantidad de microorganismos por lo que la orina y el fluido seminal son considerados como fuentes de infección.(10) La brucelosis, provoca abortos, orquitis, epididimitis, prostatitis, semen anormal, atrofia testicular, dermatitis escrotal e infertilidad; también puede producir alteraciones no reproductivas como artritis, meningitis, encefalitis focal no supurativa y discoespondilitis.(7) Se estima que la población canina de México tiene una prevalencia del 28% de Brucella canis.(6)

 

La discoespondilitis, se define como infección e inflamación del disco intervertebral  y de los cuerpos vertebrales adyacentes. Se debe diferenciar de la espondilosis deformante la cual es un  proceso degenerativo no infeccioso.(6,7) Aunque se menciona que los agentes causantes de la discoespondilitis tienen acceso a la vertebra por diferentes vías, se considera que la hematógena es la más frecuente. Los perros se afectan con mayor frecuencia que los gatos, en los primeros están sobre representadas las razas grandes o gigantes. Puede aparecer a cualquier nivel de la columna vertebral. Aunque el agente causante más frecuente es el Staphylococcus, la Brucella siempre debe ser descartada por su potencial zoonotico.(7, 8, 14)

 

El diagnostico de discoespondilitis, se establece por medio de estudio de rayos X, mientras que el de brucelosis es por medio de aglutinación en placa, la cual consiste en detectar anticuerpos de tipo IgG e IgM, es una prueba que reacciona rápidamente al inicio de una infección, esta puede permanecer en forma residual por mucho tiempo y puede dar reacciones cruzadas con otras bacterias (6, 7)

 

Al ser un organismo intracelular el tratamiento de B. canis es difícil de ser exitoso principalmente cuando la Brucella afecta a hueso, epidídimo, testículo o próstata.(9)

Historia clinica

 

Se presentó al Hospital Veterinario de Especialidades UNAM un Schnauzer gigante,  macho entero, de 3 años de edad con 33.7kg de peso. El motivo de consulta era debido a que el propietario había notado que el perro tenía dificultad para incorporarse con los miembros pélvicos de tres meses de evolución. La historia clínica, refería que el ejemplar se apareó con una perra que presentó parto distócico donde murieron todos los cachorros y ella en los dos días posteriores al parto. 

Al examen físico el paciente presentó ataxia propioceptiva e hiporreflexia en los miembros pélvicos, hiperalgesia a nivel toracolumbar y lumbosacro. (Figura 1) No se encontró ninguna otra anormalidad. Se estableció el diagnostico presuntivo de mielopatía compresiva discogénica  Se  tomó estudio radiográfico de columna vertebral a nivel toracolumbar y lumbosacro. (Figura 2a y 2 b). En la radiografía de segmento toracolumbar solo se encontró discreta esclerosis de las facetas articulares entre T13, L1 y L3.

En el estudio del segmento lumbosacro se descubrió esclerosis de placas terminales de L7 y S,  además de cambios lítico – proliferativos en el espacio intervertebral correspondiente y la formación de puente intervertebral por lo que se estableció el diagnostico radiográfico de discoespondilitis.  

 

Debido a que no se tenían antecedentes de infección crónica o de tracto urinario y tomando en cuenta la posibilidad zoonotica de la infección por Brucella, se realizaron pruebas diagnosticas, como aglutinación en  placa, la cual fue positivo, y se confirmo por medio de hemocultivo por lo que se inicio tratamiento contra a Brucellacanis con gentamicina 5 mg/ kg IM SID por 7 días,  doxiciclina 30 mg/ kg PO BID durante 1 mes;  además tramadol a 2mg/ kg PO TID y  firocoxib a 5 mg/ kg PO SID por 30 días.

 

Se mandaron tres hemocultivos con diferencia de 1 mes, los cuales fueron positivos, se siguieron enviando muestras hasta que el último fue negativo. El paciente en su última revisión se encontró de buen ánimo, ya no presentó dolor y neurológicamente no exhibía alteraciones, por lo que se le dio de alta.

 

Al ser una enfermedad zoonótica se informó al propietario de los riesgos a los que esta expuesto y se le sugirió que acudiera con su médico particular. Hay que señalar que la Brucelosis en México, es una enfermedad de reporte obligatorio.

 

Discusión

 

La discoespondilitis, es una infección vertebral mucho mas frecuente en perros que en gatos; los agentes infecciosos que se encuentran sobre representados en infecciones vertebrales son: Estaphilococcus intermedios, Escherichia coli, estreptococcus y Brucella canis (3, 6, , 147)

 

Se han mencionado varias hipótesis para explicar como es que se llegan a infectar las vértebras, una de ellas es la vía hematógena, donde los gérmenes procedentes de otras regiones del organismo, llegan a través del flujo  sanguíneo arterial a las vértebras. La infección, se produce  inicialmente en las placas terminales, donde la presencia de una extensa red capilar enlentece el paso de sangre favoreciendo la colonización. Desde allí, la infección se extiende al núcleo a través de los orificios de las placas terminales. Finalmente, los senos venosos comunicantes facilitan la difusión de los microorganismos a otras vértebras adyacentes.(14) 

Se propone que la recuperación espontanea a la infección por Brucella se presenta entre 1 a 6 años post infección; sin embargo, en los perros con discospondilitis  o infección ocular por Brucella, la enfermedad está secuestrada del efecto del sistema inmune, por lo que la progresión de la infección se mantiene si no es tratada. La terapéutica con antimicrobianos es efectiva en la recuperación de los animales afectados; se menciona que aquellos que cursan con orquitis o epididimitis es factible que el problema se perpetúe, ya que en estos casos, la bacteremia puede persistir o incluso, la Brucella, puede encontrarse en esos tejidos aún después que la bacteremia ya no esté presente.

 

La discusión de este artículo se basa en la signología neurológica que se presenta en esta enfermedad.

 

Los signos sistémicos, que se presentan son: depresión, letargia, linfadenopatía, fiebre, anorexia, baja de peso, orquitis, epidemitis, abortos. Los signos no reproductivos como artritis, meningitis, encefalitis y la discoespondilitis, se pueden presentar sin que se presenten ninguno de los signos mencionados anteriormente.

 

La discoespondilitis, es una enfermedad de curso crónico y la duración de los síntomas oscila entre varios días y varios meses. Podríamos dividir la sintomatología en dos grandes grupos, los generales, que incluyen anorexia, depresión, fiebre, etc. Y los específicos, como dolor en columna vertebral, atrofia de la musculatura paravertebral y déficits neurológicos como: dolor, ataxia propioceptiva, hiperreflexia. (7, 14)

 

En diversos artículos consultados, se encontró que en distintos perros muestreados, el principal signo no relacionado con problemas reproductivos y positivo serologicamente a Brucella canis, fue la discoespondilitis y en menor proporción artritis. Por ello, la importancia de realizar prueba de aglutinación en placa o hemocultivo para este agente, cuando se observe en el estudio radiográfico, imagen sugerente de discoespondilitis.

 

El diagnóstico definitivo de la discoespondilitis, se basa en la presencia de las alteraciones radiográficas, uno de los primeros hallazgos es la pérdida de la superficie lisa y regular de las placas terminales, posteriormente, disminuye el espacio intervertebral como consecuencia de la destrucción del disco y por último lísis y erosión de las placas terminales es más evidente y esto provoca un aumento del espacio intervertebral. Después de un período de tiempo variable, aparece regeneración ósea con esclerosis y producción de osteofitos. 

 

Los cambios en radiología pueden aparecer  hasta las 4 semanas. Los signos clínicos son variables, se encuentra desde alteraciones sistémicas como depresión, fiebre e hiporexia, hasta envaramiento y renuencia a la locomoción. La hiperestesia espinal o paraespinal, es el signo más frecuente. Cuando se ha desarrollado suficiente tejido inflamatorio, se manifiestan signos de compresión extradural. Las lesiones se localizan fundamentalmente en 4 regiones: cervical, lumbosacra, y toracolumbar. (14)

 

El porcentaje de hemocultivo con resultados positivos suele estar entre un 40 y un 75% de los casos. La toma de varias muestras al día, especialmente coincidiendo con los picos de fiebre, aumenta la probabilidad de obtener crecimiento en el hemocultivo. (6)

 

El pronóstico en la resolución de la discospondilitis, es con mayor frecuencia bueno, sin embargo, las infecciones con B canis suelen ser más rebeldes  y difíciles de tratar, requiriendo terapéutica antimicrobiana prolongada y en muchas ocasiones con mezclas y cambios de los fármacos empleados. (1, 6, 14)

 

Zoonosis

 

La Brucella canis tiene importancia zoonótica, aunque los síntomas que se manifiestan en infecciones por B. canis, no son tan severos como los encontrados con otras Brucelas como: B abortus, B melitensis y B suis. (6, 10, 11)  La mayoría de los casos están asociados a la convivencia con perros infectados. (11) Se ha publicado que los humanos inmunocomprometidos están en mayor riesgo de adquirir la enfermedad al convivir con animales infectados.(12) La seroprevalencia en humanos que se menciona en México es del 13% (10) 

 

Se considera que la infección por B. canis esta subdiagnosticada debido a: a) los signos que desarrolla son poco específicos; b) las pruebas serológicas especificas que validen la enfermedad no son de uso generalizado; c) los laboratorios que manejan especímenes de humanos tienen experiencia limitada en el cultivo e identificación del organismo; d) la bacteriemia es intermitente; e) la presunción y conocimiento del padecimiento es muy bajo. Tomando en consideración lo anterior, la National Association of State Public Health Vetrinarians (NASPHV) de Estados Unidos de América se ha pronunciado por el desarrollo de un ensayo diagnostico en humanos, el mejoramiento de la comunicación y de la casuística entre las instituciones responsables; de manera paralela la American Veterinary Medical Association (AVMA 2013), ha desarrollado una política específica para el manejo de la B. canis con el objetivo de erradicar la brucelosis en todas las especies. (11) En nuestro caso, aunque el riesgo zoonótico se comentó con el propietario y se le recomendó asistir con su médico para establecer el control sanitario pertinente, no se instó a la castración del ejemplar, medida que se recomienda debido a que la orina se menciona como fuente de contagio, principalmente en machos. (6, 14)  

 

Conclusiones

 

No todos los perros positivos a Brucella canis, desarrollan signología reproductiva, alrededor de 50% únicamente presentan discoespondilitis. 
 
El tratamiento con cualquier antimicrobiano no resuelve al 100% la enfermedad. 
 
Los cambios clínicos y radiológicos,  pueden estar presentes de 6-12 meses post infección
 
Es obligatorio, realizar pruebas para Brucella canis, cuando en el estudio radiográfico, existan cambios sugerentes de discoespondilitis. 
Es necesario, informar a los propietarios de animales infectados, el riesgo zoonótico que representa la enfermedad. Los machos deben ser castrados, ya que representan un riesgo mayor por la persistencia de la bacteria en el epidídimo.
Referencias bibliograficas

 

  1. Hollett B. Canine brucellosis: Outbreaks and compliance. Theriogenology 66 (2006) 575–587

  2. Briceño H. Problemas reproductivos en perros machos infectados por Brucella canis, Veterinaria México, abril-junio. Vol. 35 N. 002. 

  3. Wanke M. Canine brucellosis. Animal Reproduction Science 82–83 (2004) 195–207

  4. Burkert B, Kerwin S. Signalement and clinical features of diskospondylitis in dogs: 513 cases (1980–2001) JAVMA, Vol 227, No. 2, July 15, 2005 

  5. Gorgi A. Diskospondylitis in dogs. Emergency and critical care medicine June 2007  Volume  9.  

  6. Greene C, Carmichael L. Canine Brucellosis in Infectous Diseases of the dog and cat 4th ed. Elsevier – Saunders, 3251 Riverport Lane St Louis, Missouri 63043. 2012.

  7. Dewey C. A practical guide to canine and feline neurology 2th ed. Wiley – Blacwell Iowa State University Press. 2121 State Avenue, Ames, Iowa 50014 – 8300, USA. 2008

  8. 8.    Ström B, et all. The first case of Brucella canis in Sweden: background, case report and recommendations from a northern European perspective. Acta Veterinaria Scandinavica 2012, 54:18.

  9. Anderson G, Binnington A. Discospondylitis and orchitis associated with high Brucella titre in a dog. Can Vet J 1983; 24: 249 – 252

  10. Makloski Ch Canine Brucellosis Management Vet Clin Small Anim 41 (2011) 1209 – 1219.

  11. Detinger C, Jacob K. et all Human Brucella canis infection and subsequent laboratory exposures associated with a puppy, New York City, 2012. Zoonoses and Public Health, 2015, 62, 407 – 414.

  12. Lucero N, Maldonado P, Kaufman S, Escobar G, Boeri E, Jacob N. Brucella canis causing infection in an HIV-infected patient. Vector Borne Zoonotic Dis. 2010; 10 (5): 527 – 529.

  13. 13.    Lucero N, Corazza R. et all Human Brucella canis outbreak linked to infection in dogs. Epidemiol. Infect. 2010; 138, 280 – 285.

  14. Tipold A, Stein V. Inflamtory diseases of the spine in small animals. Vet Clin Small Anim 40 (2010) 871 – 879.

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies

Contáctenos