Uso del extracto de leucocitos dializado (INMUNEST ®) para el tratamiento de brucelosis en perros.

 
PALABRAS CLAVE > Brucella canis > extracto de leucocitos > inmunoestimulación 

> extracto de leucocitos.

MC. Luis Antonio Calzada Nova, MVZ Leticia Vázquez Manríquez.

ICentro Médico Veterinario Coyoacán.

Departamento Técnico Dac Novis.

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Introducción

La brucelosis canina es una enfermedad infectocontagiosa que se transmite por vía de las mucosas genital, nasal, oral y conjuntival; que causa abortos en hembras, así como, epididimitis y prostatitis en machos. Produce infertilidad en ambos sexos, así como, linfadenitis, discoespondilitis, uveítis y endoftalmitis como afecciones extragenitales. La terapia con antibióticos no tiene éxito en la eliminación de la infección persistente en perros, y la respuesta inmune mediada por células es importante para la protección y la recuperación natural contra Brucella canis en los perros. La aplicación de extracto de leucocitos dializado en perros infectados por Brucella canis tuvo éxito superior al 90% en perros con infección subclínica.  

La brucelosis canina es una enfermedad sistémica producida por el contagio e infección de bacterias del género Brucella que son cocobacilos o bastones cortos, no motiles, no encapsulados, Gram-negativos, intracelulares facultativos. Se sabe que cuatro de las seis especies clásicas de Brucella tienen capacidad patogénica para el perro y el ser humano: Brucella canis (el perro es el reservorio animal natural), Brucella melitensis (ovinos, caprinos), Brucella suis (cerdos) y Brucella abortus (bovinos, visones, búfalos).

 

Los restantes dos de las seis especies clásicas [Brucella neotomae (roedores, ratas de desierto) y Brucella ovis (ovinos)] no se asocian con enfermedad en los perros. (5,9,11,12,18)

 

La Brucella canis fue aislada por primera vez por el Dr. Leland Carmichael en 1966 durante la investigación de abortos en una colonia de perras beagle y ahora se conoce su distribución mundial. (3,5,9,11,12,14,16,18)

 

La infección por Brucella canis en un huésped susceptible, perro doméstico o cánidos salvajes, se produce por la penetración de las bacterias a través de las membranas mucosas genitales, oronasales o conjuntivales. Las bacterias inicialmente se adhieren a las membranas mucosas, posteriormente, traspasan la barrera epitelial mucosa y son captadas por el sistema fagocítico mononuclear, en donde sobreviven intracelularmente replicándose extensivamente en el retículo endoplásmico, fenómeno que se logra mediane factores de virulencia, presumiblemente, a través del sistema secretor tipo IV e inhibiendo el sistema bactericida mieloperoxidasa-peróxido-haluro mediante la liberación de 5-guanosina y adenina  (5,8,9,11,12,14,16,18) 

 

Posteriormente, los microorganismos transportados por los monocitos, vía intracelular, alcanzan el sistema reticuloendotelial o sistema monocito fagocito que incluyen macrófagos tisulares, células dendríticas y monocitos circulantes, hasta los ganglios linfáticos locales (retrofaríngeos, inguinales, ilíacos superficiales), hígado, bazo y posiblemente médula ósea. Pasados 7 a 30 días, las bacterias se liberan hacia el torrente sanguíneo para causar bacteriemia intermitente. El organismo se dirige a los tejidos reproductivos "dependientes de esteroides", como la próstata (Figura 1), los testículos, los epidídimos (Figura 2), el útero no grávido, el útero grávido y la placenta. En estos tejidos reproductivos se ha observado una respuesta inflamatoria mixta que consiste en linfocitos, plasmocitos e histiocitos. En la placenta abortada se pueden encontrar necrosis coagulativa focal de las vellosidades coriónicas, arteritis necrotizante y numerosas bacterias en las células epiteliales trofoblásticas (5,8,9,11,12,14,16,18).

 

Los sistemas corporales no reproductivos se ven afectados a medida que la bacteriemia propaga organismos y complejos antígeno-anticuerpo a la circulación arterial terminal del disco intervertebral (discoespondilitis) o al ojo (uveítis anterior o endoftalmitis) (Figura 2) (3,5,8,9,11,12,14,16,18)

 

Los episodios bacterémicos pueden durar años, ya que los perros infectados experimentalmente pueden tener hemocultivos positivos hasta por 5 años. El animal se seroconvierte a las 2 a 4 semanas, pero esto puede durar hasta 8 a 12 semanas después de la infección. Después de 3 a 4 meses, el grado de bacteriemia disminuye, pero el organismo permanece persistentemente en la sangre o secuestrado en los tejidos. El paradigma actual con respecto al resultado de la infección por B. canis es que las respuestas inmunitarias mediadas por células normalmente dan como resultado la auto-eliminación en un plazo de 1 a 3 años en promedio. Alternativamente, las respuestas inmunes humorales no eliminan el organismo, lo que da como resultados perros infectados de forma persistente (5,8,9,11,12,18).  

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Figura 1.  Terapia asistida con animales. Cortesía Fundación INCASARA

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Figura 2. Uveitis anterior, inyección epiescleral, edema y vascularización de la córnea, inflamación del iris y miosis en un perro con brucelosis.

En perros infectados experimentalmente, la inmunosupresión con glucocorticoides o la aplicación de suero anti-linfocitos puede aumentar la susceptibilidad a la infección inicial, pero no parece alterar la gravedad de la enfermedad o el curso de la infección.

 

Lo que sugiere que los estadíos de inmunosupresión incrementan la susceptibilidad para que la infección por Brucella canis. (5,9,12,18)

 

En perros infectados naturalmente con una adecuada respuesta del sistema inmune Th1 pueden tener recuperación espontánea en un promedio de dos a tres años. En contraparte el tratamiento de los perros infectados naturalmente que presentan morbilidades que favorecen una respuesta inmune Th2 tienden a evolucionar con infección crónica persistente. (5,12)

 

Otro estudio con ratones y perros indica que una respuesta inmune Th1 es esencial para la protección contra la infección por B. abortus). (5)

 

En perros infectados experimentalmente a los que se les permitió recuperarse naturalmente fueron inmunes al desafío, oral o intravenoso, posterior hasta por 4 años. Por el contrario, los perros infectados que no se autoeliminaron fueron susceptibles al desafío oronasal 12 semanas después de la finalización de la terapia antimicrobiana. Es ampliamente aceptado que la terapia con antibióticos no tiene éxito en la eliminación de la infección persistente en perros. (5,9,12,14,16,18)

 

Con estos precedentes se propuso evaluar el efecto de extracto de leucocitos dializado (ELD) para el tratamiento de la brucelosis canina, considerando su intenso efecto como inmunoestimulante de la inmunidad celular. (1,2,4,7,10,13,15,17)

 

Ensayo clínico

Se implemento un ensayo clínico que la utilización del EDL (INMUNEST), por vía subcutánea para el tratamiento de brucelosis canina.

 

En este ensayo clínico prospectivo, transversal, observacional se usaron 26 perros asintomáticos, infectados naturalmente con Brucella canis, que fueron diagnosticados en una población abierta en un consultorio veterinario, los cuales se numeraron por orden de diagnóstico positivo y se incluyeron alternativamente en los grupos A y B según el momento en el que se detectaba la positividad. No se consideró la raza, edad, sexo, estado nutricional, ni vacunaciones previas y los pacientes fueron seleccionados con base en los siguientes criterios:

1. De inclusión: demostrar la infección asintomática por Brucella canis mediante la prueba positiva de aglutinación en placa (D-Tec CB; Symbiotics Corp., Kansas City, Missouri, USA).

 

2. De exclusión: no tener propietario, padecer desnutrición severa, padecer otras enfermedades o patologías concurrentes.

 

3. De eliminación: suspensión del tratamiento, muerte durante el desarrollo del ensayo clínico, extravío del paciente, no tener al paciente en un resguardo adecuado con protección y cobijo, no suplementación de dieta prescrita.

 

Para cada uno de los pacientes incluido en los ensayos, se calcularon las necesidades energéticas metabólicas [con base en la formula (peso corporal ideal x 30 + 70) x 2], las cuales se aportaron con alimento comercial seco peletizado, alto en proteínas (29%), calidad premium (Purina Pro Plan Puppy), ofreciendo agua ad libitum. Se mantuvo a los perros bajo techo y cobijo las 24 horas del día mientras durara el tratamiento, permitiendo solo las salidas momentáneas para la excreción de deyecciones fecales y orina. 

A los perros incluidos en el grupo A se les aplicó por vía subcutánea el ELD a una dosis de 1.5 x 106 leucocitos por kg de peso corporal cada 48 horas durante 30 días. Al grupo B se aplicó solución salina fisiológica (SSF) cada 48 horas durante 30 días. Los criterios de discriminación de éxito o fracaso del tratamiento fueron de positivo o negativo a la prueba de aglutinación en placa para Brucella canis a los 15 días posteriores a la finalización del tratamiento.

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Tabla 1. *Positividad a la prueba de aglutinación en placa para Brucella canis.

Después de la evaluación de los resultados se analizaron mediante la técnica de ji-cuadrada, bajo el diseño de este ensayo clínico se puede afirmar que existen diferencias estadísticas altamente significativas entre los grupos de estudio (p‹0.01) al usar el INMUNEST para el tratamiento de brucelosis canina.

 

Por criterios éticos y médicos una vez concluido el ensayo clínico se realizó la castración de todos los animales y la aplicación de un tratamiento antibiótico a base de minociclina VO (10 mg/kg) cada doce horas por cuatro semanas, combinado con estreptomicina IM (4.5 mg/kg) por siete días. 

 

Discusión

El uso del ELD (INMUNEST) es una opción para complementar la terapéutica de la brucelosis canina, considerando que el índice de efectividad para la recuperación de los pacientes es del 92%. Estos hallazgos favorecen el uso de ELD (INMUNEST) para pacientes con diagnóstico de brucelosis canina, especialmente para los perros que se decide tener como animales de compañía considerando el riesgo de zoonosis y para los ejemplares que son utilizados para la reproducción

Biblografía

 

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