google-site-verification=zl2BFmWkKnMfWepghiQhluc1_SNBuOLiZdzvrMLd1r8 Uso de la Proloterapia en Medicina Veterinaria

1. Introducción

Ésta tratamiento se ha practicado por los Médicos de Bio Animal Vet desde hace algunos años en diferentes especies animales en las que destacan los perros y los gatos, pero se ha utilizado en especies como tigre siberiano, lobo mexicano, linces, leones, venado cola blanca, algunas especies de antílopes y otros mamíferos silvestres medianos que se encuentran en cautiverio. 

El dolor crónico de origen musculoesquelético, es motivo de consulta frecuente en la práctica de la Medicina Veterinaria. La proloterapia, es una herramienta médica basada en la inyección de diversos agentes proliferativos, aumentando las opciones terapéuticas con las que el Médico Veterinario cuenta para el manejo de estos casos. Es un tratamiento basado en la infiltración de diferentes sustancias (principalmente Dextrosa) las cuales se administran en las zonas de inserción de tendones y ligamentos, haciendo que las células responsables de la reparación de tejidos (granulocitos, monocitos, macrófagos y fibroblastos) se concentren localmente, dando como resultado el fortalecimiento de dichas estructuras. La base de ésta terapia radica en el proceso de inflamación, recordemos que en una lesión se presenta filtración capilar, continuado de edema, rubor, tumor, calor y dolor, es en este momento cuando el flujo sanguíneo se concentra e inicia la curación. Los tendones e inserciones musculares tienen poca irrigación, por lo tanto la proloterapia busca ir justo a esas zonas para desarrollar inflamación siendo el primer paso en el proceso de recuperación, ésta a su vez es seguida por proliferación y remodelación, consiguiendo una reparación gradual de la zona afectada. 

El uso de diversas sustancias inyectables para el tratamiento del dolor originado en músculos, tendones, ligamentos, articulaciones o su conjunto es común entre los médicos humanos que tratan a pacientes con dolor agudo o crónico. Las combinaciones de corticosteroides y anestésicos locales son los fármacos de primera elección utilizados en diversas situaciones clínicas. Existe literatura que examina la eficacia de estas combinaciones en el manejo de diversas patologías, sin embargo, hay un amplio grupo de pacientes en los que el dolor permanece refractario a ésta y a otras modalidades de tratamiento, aunado a la elevada prevalencia de las enfermedades musculoesqueléticas y la complejidad de los mecanismos subsecuentes que generan dolor agudo y crónico en los humanos. Es por eso que en Medicina Humana se buscan diferentes alternativas para tratar estos padecimientos y es de ahí donde la técnica de la proloterapia se comenzó a realizar en animales. Diferentes especies de mamíferos presentan lesiones degenerativas que causan dolor o pérdida de la función corporal regularmente manifestadas en una inadecuada locomoción, es por esto que la proloterapia se ha convertido en una opción más en Medicina Veterinaria para atacar estos padecimientos. 

La proloterapia (PT), se puede definir como un tratamiento médico complementario, que consiste en la inyección de un agente «irritante» que busca generar un proceso inflamatorio dentro de una articulación, un ligamento, un tendón y en el sitio de origen o inserción de un músculo, con el objetivo de aliviar el dolor y mejorar la función. El objetivo de irritar los tejidos con la intención de estimular la reparación y curación de los mismos, fue propuesta en el siglo V a. C. por Hipócrates (460-370 a. C.), quien describió el tratamiento de articulaciones inestables como la de la rodilla aplicando calor intenso sobre sus ligamentos en busca de obtener una respuesta inicial clínicamente inflamatoria. 

El procedimiento, aunque rudimentario y experimental, se basaba en la idea de que la estimulación del proceso inflamatorio de las zonas lesionadas daría lugar a la subsecuente reparación de los mismos; éste fue uno de los primeros pasos en la búsqueda de mecanismos capaces de promover la reparación de diversos tejidos. En la década de 1940, el Dr. George S. Hacket colaboró en la ampliación del conocimiento sobre las estructuras generadoras de dolor Musculoesquelético, al describir los tendones y ligamentos como sitios generadores de dolor, también fue el primero en introducir el término «proloterapia». Hacket definió a la Proloterapia como «la rehabilitación de una estructura incompetente a través de la inducción de la proliferación de nuevas células que son capaces de producir tejido fibroso, el cual reforzará y estabilizará la articulación y eliminará permanentemente la discapacidad. 

 

Para que un tejido presente dolor debe contar con terminaciones nerviosas capaces de provocar una respuesta que ante estímulos físicos o químicos de cierta intensidad desencadenen la excitación de la vía somatosensorial para ser interpretados por la corteza cerebral como dolor. Los ligamentos e inserciones musculares son las zonas que presentan mayor dificultad de regenerarse por tener una irrigación más pobre, es por ello que la proloterapia es adecuada para dar un tratamiento localizado. 

El mecanismo de acción exacto de los agentes utilizados para la proloterapia se desconoce. Lo que es un hecho es que se estimula la cascada de la inflamación y con ello el aprovechamiento de las células de regeneración y restauración. Algunas otras teorías mencionan la deposición de colágeno a través de quimiomodulación, es decir, se presenta una reposición de las propiedades del colágeno presentes en el tejido sano incrementando su fuerza de tensión y elasticidad, una más es que se genera Neurolisis temporal de los nociceptores y quimioneuromodulación, proceso mediante el cual se busca la destrucción de los nociceptores generadores de dolor crónico y la posterior inducción de receptores al dolor con menor sensibilización. Pero como ya mencionamos todas las soluciones utilizadas en Proloterapia tienen el efecto universal de incitar la irritación local del tejido, mecanismo que conduce a la afluencia de diversas células inflamatorias. 

La inflamación es el primer paso en el proceso de curación de las heridas con la subsecuente formación de tejido de granulación, así como la formación y remodelación de la matriz extracelular, lo cual provoca la afluencia de granulocitos, monocitos y macrófagos. Estos últimos secretan diversos factores de crecimiento que a su vez atraen y activan fibroblastos. Los fibroblastos depositan colágeno nuevo que con el tiempo se contrae provocando que el tejido se acorte, con la tensión generada en el nuevo tejido, las fibras de colágeno se alinean progresivamente en la dirección de la tensión que se ejerce sobre las mismas, lo que finalmente aumentaría la resistencia del tejido a la tracción. 

Los diferentes agentes proliferantes han sido clasificados en tres clases por algunos autores: 

Los agentes osmóticos, incluyen la dextrosa hiperosmolar, el sulfato de zinc, y glicerina, actúan por deshidratación de células locales hasta el punto de ruptura en un proceso denominado choque osmótico. 

Los agentes irritantes como fenol y guayacol actúan al dañar directamente las membranas celulares o provocar que las células locales se vuelvan antigénicas. 

La tercera clase incluye a los agentes quimiotácticos como el morruato de sodio. 

Los agentes más utilizados en Medicina Veterinaria son la Dextrosa al 50%, Xilocaína al 2% y agua inyectable para hacer diluciones. 

Las indicaciones para la proloterapia no son específicas y aún no se encuentran definidas por ensayos clínicos en medicina veterinaria. Como indicaciones generales, se puede aplicar en pacientes con enfermedad del disco Intervertebral, discoespondilosis o cualquier padecimiento degenerativo originado por microtraumatismos repetidos en articulaciones, esguinces repetitivos o la sospecha de deficiencia de colágeno en estructuras de soporte articular. El diagnóstico de éstas deficiencias se basa en la historia clínica y la exploración física del paciente, así como el uso de estudios de imagenología. 

Las aplicaciones clínicas en Medicina Veterinaria son menos usadas que en medicina humana. A experiencia propia podemos decir que se ha utilizado en pacientes con osteoartritis, dolor articular crónico, trauma espinal para generar estabilidad articular y lesiones diversas de columna vertebral. El dolor lumbar crónico es un problema muy frecuente en individuos de diferentes razas en su último tercio de vida para el que actualmente no hay un tratamiento universalmente efectivo. 

Los pacientes con dolor lumbar crónico pueden ser tratados con muchas opciones aunque las inyecciones de proloterapia se han usado para tratar el dolor lumbar crónico o en otra porción de la columna vertebral por varios Médicos Veterinarios. 

Los pacientes más comunes atendidos en la clínica son los que tienen edades por arriba de 10 años que presentan degeneración articular, discoespondilitis, discoespondilosis, trauma espinal o lesiones en ligamentos. Razas como el Dachshund son predisponentes a tratamientos en columna por sus características anatómicas. 

Como experiencia complementaria hemos practicado la proloterapia en diferentes especies de fauna silvestre en cautiverio debido a que buena parte de nuestro ejercicio profesional lo realizamos con estas especies y tenemos varios ejemplos en donde esta terapia a ayudado a mejorar la vida de ejemplares que tenían signos de dolor originado por problemas articulares, una anécdota interesante sucedió cuando trabajábamos con algunos biólogos en investigación con lobos mexicanos, instalando collares con sensores de actividad los cuales eran leídos después de cierto tiempo, fue muy gratificante ver que una hembra de esta especie aumentó su actividad después de recibir la proloterapia después de saber que tenia una lesión que causaba dolor crónico en la zona lumbar, aumentando su desplazamiento e incluso mejoró su peso al poderse desplazar mejor. 

La administración de los agentes que se utilizan en la proloterapia se realiza bajo anestesia general de los pacientes, una vez que se ha identificado la zona con la lesión por diferentes técnicas de diagnostico, se procede a rasurar la zona donde se realizarán las punciones, previa antisepsia, una vez estando listos para infiltrar se deberá tener cierto entrenamiento para administrar las sustancias, siendo muy importante no dañar estructuras importantes en las zonas de punción tratando de depositar en las zonas cercanas a los tendones, articulaciones o donde se pretenda aplicar la proloterapia. Figura 1. 

Si se esta realizando una punción en alguna zona de la columna, se deberá utilizar una aguja epidural para llegar mas fácilmente a nuestro objetivo conociendo perfectamente la anatomía y planos en los que estamos trabajando como se muestra en la figura 2. 

La infiltración deberá ser en un volumen acorde a la zona en la que se esta trabajando y con relación a la talla del paciente. Figura 3. 

Caso clínico 

Se presentó a Bio Animal Vet, un Dachshund, macho entero, 8 años de edad con 9.2 kg de peso, debido a que tenía manifestaciones de dolor y dificultad al levantarse. Su calendario de desparasitación y vacunación estaban vigentes. 

Al hacer el examen físico, los hallazgos significativos fueron hiperalgesia en la región toraco-lumbar e hiporreflexia en los miembros pélvicos. 

Se realizaron estudios radiográficos de la columna vertebral donde se observó un espacio intervertebral reducido entre L1 y L2. El paciente se mantuvo en hospitalización donde se notó que no tenía control de la micción y defecación. El diagnóstico presuntivo fue Enfermedad del Disco Intervertebral. 

Como tratamiento se tomó la decisión de realizar la Proloterapia programada en 4 sesiones con intervalo de 7 días entre cada una de ellas. 

Con la 3ª aplicación el paciente mostró mejoría, presentando una mejoría notable en su locomoción. Con la última sesión recuperó completamente el control de sus esfínteres y la movilidad de sus miembros pélvicos. 

Conclusión
 
La proloterapia, es una opción para el ejercicio del profesional veterinario que puede mejorar en gran medida la calidad de vida de los pacientes. 
Este procedimiento se debe realizar al obtener una historia clínica completa y el diagnóstico del paciente, para establecer un plan terapéutico adecuado a cada caso. En el hospital Bio Animal Vet, se llevan a cabo de 3 a 5 sesiones iniciales y posteriormente un refuerzo cada 6 meses a 1 año.

Bibliografía

  1. Coria SL, Herrera FR, Villaseñor MJC, Escobar RVH , Sánchez OAO. 

  2. 2. Proloterapia: agentes proliferativos en el manejo del dolor crónico de origen musculoesquelético, Revista Mexicana de Medicina Física y Rehabilitación. 

  3. Distel LM, Best TM. Prolotherapy: a clinical review of its role in treating chronic musculoskeletal pain. PM R. 2011; 3 (6 Suppl 1): S78-S81. 

  4. Hackett GS, Hemwall GA, Montgomery GA. Ligament and tendon relaxation treated by prolotherapy. 5th edition. Oak Park (IL): Gustav A. Hemwall; 1993. 

  5. Banks AR. A rationale for prolotherapy. J Orthop Med. 1991; 13: 54-59. 

  6. Rabago D, Slattengren A, Zgierska A. Prolotherapy in primary care practice. Primary Care. 2010; 37: 65-80. 

Uso de la Proloterapia 

en Medicina Veterinaria

PALABRAS CLAVE > Proloterapia > dolor > articulación > degenerativa
> dextrosa > medicina veterinaria > tendones > articulaciones

MVZ. Fernando Cortés Villavicencio

MVZ. Claudia Mayola Chávez Mena

PMVZ. Rodrigo Ramírez Colina  

Bio Animal Vet, Atención Médico Veterinaria de diferentes especies animales.

La Faune Wildlife Consulting S.C.  Medicina y Manejo de Fauna Silvestre. 

Resumen

El uso de la proloterapia está mayormente difundido en medicina humana como una terapia que ayuda a combatir el dolor crónico en articulaciones, su uso en Medicina Veterinaria es aún escaso debido a que sólo algunos médicos ofrecen este tratamiento como una alternativa para afecciones degenerativas que cau-san dolor en articulaciones.

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies