google-site-verification=zl2BFmWkKnMfWepghiQhluc1_SNBuOLiZdzvrMLd1r8 Rinotraqueítis Infecciosa Felina por Herpes virus, beneficios de la L-Lisina

Rinotraqueítis Infecciosa Felina por Herpes virus, beneficios de la L-Lisina dentro del protocolo de tratamiento. 

PALABRAS CLAVE >  Rinotraqueitis > úlcera corneal > quemosis > L-Lisina > calicivirus > gripe felina 

M en C MVZ Angel Jiménez García de León

Gerente de Producto & Técnico de Pequeñas Especies

Vetoquinol de México, SA de CV

angel.jimenez@vetoquinol.com

Introducción

En los últimos años, la tendencia de tener como animal de compañía a felinos domésticos va en franco aumento y por lo tanto la necesidad de mantener la salud y bienestar de estas mascotas. Dentro de las patologías frecuentes en esta especie es la Rinotraqueítis Infecciosa Felina y se estima que el 90% de los gatos a nivel mundial se encuentran infectados y por lo tanto pueden sufrir esta enfermedad. 

 

Los principales agentes de este complejo respiratorio son dos virus; el herpes virus felino tipo 1 y calicivirus, donde primordialmente las infecciones ocurren por el herpes virus felino (HVF-1), sin embargo se recomienda hacer algún diagnóstico diferencial. En general, la infección por HVF-1 genera signos clínicos más importantes y de mayor gravedad.

Esta "gripe felina" afecta principalmente a gatos sin esquema de vacunación completo y vigente o bien que están expuestos a otros gatos infectados. La densidad de población también es un factor importante pues por el tipo de transmisión ésta se da más frecuentemente en albergues o criaderos o bien hogares donde habita un número importante de gatos. Los cachorros son los que más se afectan, sobretodo en el momento que la inmunidad materna disminuye que muchas veces coincide al momento del destete.

 

La Rinotraqueítis Infecciosa Felina, tiene una alta morbilidad y baja mortalidad sin embargo, el padecimiento de esta enfermedad incide de manera importante en la calidad de vida del paciente, pues una vez que se resuelve la primoinfección, este queda como portador latente pudiéndose reactivar la enfermedad y mostrar nuevamente signología clínica de manera intermitente a lo largo de su vida. Estas reactivaciones del HVF-1 ocurren principalmente después de una situación de estrés que puede generar inmunosupresión al paciente y por lo tanto volverse a expresar el padecimiento así como la descarga viral.

Figura 1. Principales causas de estrés que pueden reactivar al HVF-1.

Herpes Virus Felino tipo I (HVF-1)

 

Este es un virus ADN sensible a los desinfectantes y al medio ambiente, pues sobrevive menos de 24 horas fuera del hospedero. Es un agente sin gran variedad antigénica y de alta virulencia, transmitiéndose principalmente por contacto directo a través de secreciones oculares, nasales y orales (aerosoles) de un gato infectado, el cual no necesariamente puede mostrar signos clínicos. También la transmisión puede ocurrir por contaminación de medio ambiente; por ejemplo en el agua de bebida de los gatos. Este virus tiene afinidad por epitelio respiratorio para replicarse en vías respiratorias altas principalmente, teniendo un periodo de incubación entre 2 a 17 días mientras que el curso de la enfermedad puede ser de 2 a 4 semanas.

Es complicado determinar al HVF-1 como el único causal de la enfermedad, pues esta puede suceder en conjunto con calicivirus felino y otros agentes bacterianos.

Patogenia de la Rinotraqueítis Infecciosa Felina 

La enfermedad comienza con la aparición de estornudos paroxísticos y conjuntivitis que puede ser unilateral a bilateral en un periodo de 24 a 48 horas y más adelante comienzan a aparecer otros signos como quemosis, blefaropasmo, la secreción conjuntival puede ir de aspecto seroso a mucopurulento y posteriormente aparecer úlceras dendríticas en la córnea las cuales coalescen y pueden formar una úlcera única, la cual si se agrava, puede comprometer al globo ocular. En muchos casos, ocurre una infección bacteriana, por lo que hay fiebre y anorexia. En algunos casos se han registrado abortos, sobre todo en la fase de viremia y la muerte de los productos es por encefalitis y hepatitis necrotizante focalizada. 

Figura 2. Complicaciones oculares producidas por Rinotraqueítis Infecciosa Felina.

Alrededor de 80 a 90% de los gatos quedan como portadores sanos y algunos gatos que se recuperan de la enfermedad aguda, pueden padecer signos crónicos asociados a la enfermedad, dentro de los que se encuentran: secuestro corneal, queratitis eosinofílica, uveítis anterior y rinosinusitis crónica.

 

Diagnóstico

 

Desde el punto de vista clínico, durante las afecciones agudas, el diagnóstico se basa en el cuadro clínico y pruebas de laboratorio a partir de muestras tomadas por hisopo de la mucosa oral. El valor de las pruebas como PCR, serología o cultivo es limitado, pues por la naturaleza de este virus, pueden resultado positivos tanto gatos sanos como enfermos; mientras que en el caso de los anticuerpos, aún no existe algún diferenciador entre la exposición a los antígenos derivados de la vacunación o bien por exposición natural al virus.

 

Tratamiento

 

El tratamiento de esta enfermedad es principalmente sintomático y en el periodo de la afección aguda se recomienda el aislamiento de los gatos enfermos para evitar la diseminación del virus por un periodo aproximado de un mes.

Después de aparecer esta infección inicial, es seguida de un periodo de latencia viral de por vida que principalmente ocurre en el ganglio trigémino y también se ha encontrado en las turbinas nasales y paladar blando, pudiéndose activar periódicamente, principalmente en situaciones de estrés y en este momento el virus se expresa nuevamente y el gato muestra signología una vez más, con eliminación intermitente del virus en secreciones oronasales y conjuntivales, pudiendo así contagiar a otros gatos susceptibles.

 

Actualmente también se han descrito algunos casos dermatológicos con lesiones ulcerativas faciales o lesiones eritematosas erosivas faciales asociadas a eritema multiforme y estos signos usualmente vienen acompañados de signos respiratorios al momento de la infección aguda.

Figura 3. Signos oculares crónicos asociados a la Rinotraqueítis Infecciosa Felina.

Hidratación

Esta es fundamental; si el paciente está deshidratado se puede realizar hidratación parenteral y luego ofrecer agua a libre acceso. La hospitalización del paciente puede ser estresante y tener efectos inmunosupresores, por lo que se recomienda en medida de lo posible hacer manejos ambulatorios.

 

Alimentación.

Debido a la congestión nasal que pueden presentar los gatos afectados, no pueden oler el alimento y su apetito se ve afectado drásticamente, aunado a esto el cuadro febril y la anorexia pueden complicar más esta situación. Se recomiendan alimentos apetitosos con olores fuertes y temperados para que resulten más atractivos a los gatos. Si la anorexia persiste por más de 3 días podrá ser necesario el uso de alguna sonda esofagostómica.

 

Descongestionantes

El uso de estos fármacos, como la bromhexina, puede funcionar siempre que la secreción no sea purulenta, sin embargo no se recomienda su uso por más de 4 días.

 

Analgésicos

Se recomienda su uso sobre todo si existe sinusitis o enfermedad de vías respiratorias bajas. Dentro de 

las posibilidades se encuentran, el Ketoprofeno, Meloxicam, Tramadol, Ácido Tolfenámico; no se recomienda el uso de glucocorticoides.

 

Antibioterapia

No se recomienda su uso salvo que se encuentre secreción purulenta y el paciente tenga fiebre. Se recomiendan que el tratamiento sea no menor a 14 días. Doxiciclina, Amoxicilina con ácido clavulánico son los más recomendados. El uso de Marbofloxacina se recomienda cuando la rinosinusitis sea crónica y se sospeche de la presencia de Pseudomona aeruginosa.

 

Terapia ocular

Inicialmente se recomienda a tinción de fluoresceina para evidenciar úlceras corneales y así recomendar el tratamiento adecuado el cual puede incluir ungüentos con antiinflamatorios no esteroidales, antibióticos, antivirales, lubricantes, etc. 

 

Antivirales

Estos se recomiendan, de uso oftálmico, que inhiben la replicación viral, sin embargo su intervalo de aplicación es muy corto. En algunos casos, su aplicación puede desencadenar conjuntivitis; si esto ocurre, se debe descontinuar su uso.

 

Limpieza

Es importante mantener al gato limpio de secreciones nasales y oculares. Se deben limpiar frecuentemente con un paño húmedo y de manera suave. También se recomienda el uso de nebulizadores con solución salina para facilitar la salida de las secreciones. 

El uso de L-Lisina 

 

Recientemente ha habido alguna controversia sobre el uso de este aminoácido y su efectividad en el manejo de la rinotraqueítis infecciosa felina, sin embargo, varios estudios respaldan su uso y los beneficios que tiene sobre el paciente.

 

La L-Lisina es un aminoácido presente en las proteínas y se puede utilizar como soporte terapéutico, ya que este aminoácido compite con la Arginina, que es un aminoácido esencial para la replicación del herpes virus. La molécula de la L-lisina que tiene características similares espaciales a la Arginina, compite y bloquea a este último lo cual inhibe la capacidad de replicación del virus, pudiendo disminuir la severidad del caso, así como los signos clínicos y la carga viral. Es importante puntualizar que la L-Lisina controla pero no elimina al HVF-1 del organismo del paciente.

 

En un estudio (Maggs, 2003) se observó que aquellos gatos que recibieron L-Lisina durante el tratamiento se vieron menos afectados al igual que sus ojos por la conjuntivitis, mientras que en promedio el inicio de los signos clínicos de la infección se retrasó 7 días. Aunque no hubo diferencias estadísticamente significativas entre este grupo y un grupo control, se identificaron significativamente menos episodios de eliminación viral en los gatos tratados con L-Lisina a una dosis de 400 mg al día. Por otro lado, la L-Lisina ayuda a producir anticuerpos y enzimas que mejoran el sistema inmune ayudando así a resolver la infección respiratoria.

La L-Lisina es un aminoácido presente en las proteínas y se puede utilizar como soporte terapéutico, ya que este aminoácido compite con la Arginina, que es un aminoácido esencial para la replicación del herpes virus. La molécula de la L-lisina que tiene características similares espaciales a la Arginina, compite y bloquea a este último lo cual inhibe la capacidad de replicación del virus, pudiendo disminuir la severidad del caso, así como los signos clínicos y la carga viral. Es importante puntualizar que la L-Lisina controla pero no elimina al HVF-1 del organismo del paciente.

 

En un estudio (Maggs, 2003) se observó que aquellos gatos que recibieron L-Lisina durante el tratamiento se vieron menos afectados al igual que sus ojos por la conjuntivitis, mientras que en promedio el inicio de los signos clínicos de la infección se retrasó 7 días. Aunque no hubo diferencias estadísticamente significativas entre este grupo y un grupo control, se identificaron significativamente menos episodios de eliminación viral en los gatos tratados con L-Lisina a una dosis de 400 mg al día. Por otro lado, la L-Lisina ayuda a producir anticuerpos y enzimas que mejoran el sistema inmune ayudando así a resolver la infección respiratoria.

Tabla 1. Indicaciones y recomendaciones para la administración de L-lisina en gatos.

En otro estudio, se empleó la L-Lisina en camadas donde la madre mostraba inicios de signos respiratorios, para evitar que los gatitos desarrollaran una enfermedad de mayor magnitud. Este suplemento se puede administrar de manera profiláctica preferentemente previo a una situación de estrés, o buen cuando se busque disminuir la eliminación viral y la reducción de los signos clínicos oculares a largo plazo con terapias prolongadas con este nutracéutico.

 

La forma recomendada de administrar la L-Lisina puede considerar 3 indicaciones principalmente como se describen en la Tabla 1.

 

Es importante señalar, que el tratamiento para la Rinotraqueítis Infecciosa Felina, debe ser de manera integral y abordando todas las alteraciones que se presenten en este complejo. La L-Lisina ayuda a mejorar la calidad de vida de los pacientes disminuyendo los signos clínicos y reduciendo la propagación viral que es esencial en lugares donde habiten un número considerable de gatos como en albergues, refugios e inclusive hogares.

 

Por otro lado, no hay que dejar de mencionar, que la vacunación es importante como método de prevención la cual protege contra la enfermedad, pero no previene la infección o latencia viral, sin embargo, la descarga viral puede verse ligeramente disminuida.

 

La limpieza y desinfección también juegan un papel importante, pues este virus es susceptible a la mayoría de los desinfectantes y detergentes habituales, por lo que estas medidas pueden evitar la transmisión a otros gatos a partir de objetos y también disminuyendo la carga viral en el medio ambiente. 

Referencias consultadas

  1. Ford, R.; Levy, J. (1994) Infectious diseases of the respiratory tract. In: Sherding,R. The cat diseases and clinical management 2ª Ed Churchill Livingstone Vol 1 p 489-500 

  2. The 2006 American Association of feline practitioners feline vaccine advisory panel report 2006 JAVMA 1405 – 1433

  3. Holland,J.; Outerbridge,C.; Affolter,V.; Maggs,D. (2006) Detection of feline herpesvirus 1 DNA in skin biopsy specimens from cats with or without dermatitis. JAVMA 229: 1142 – 1446

  4. Pedersen, N.; Elliott, J.; Glasgow,A.; Poland,A.; Keel,K. (2000) An isolated epizootic of hemorrhagic- like fever in cats caused by a novel and highly virulent strain of feline calicivirus. Vet Mic 73 : 281- 300

  5. August, J.; Bahr,A. (2006) Chronic upper respiratory disease: principles of diagnosis and management. In: August,J. Consultations in Feline Internal Medicine. Elsevier Saunders USA vol 5 p.347-367 

  6. BYERS, Stephanie, et al. (2008).  Efficacy of L L- lysine in Treatment and Prevention of Feline Upper Respiratory Infection in a Traditional Shelter Setting. College of Veterinary Medicine, Iowa State University, Ames, IA. Retomado de: http://www.iicabregistration.org

  7. MAGGS, D. (2000). Effects of L-lysine and L-arginine on in vitro replication of feline herpesvirus type-1. (Vol. 61)(No. 12). American Journal of Veterinary Research. Pp. 1474-1478 

  8. MAGGS, D. (2003). Efficacy of oral supplementation with L-Lisine in cats latently infected with feline herpesvirus. (Vol 64)(No 1). American Journal of Veterinary Research.

  9. MAGGS, D. (2007). Effects of dietary lysine supplementation in cats with enzootic upper respiratory disease. Journal of Feline Medicine and Surgery 9, 97e108.

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies