Síndrome de hiperestesia felina asociado a Felicola subrostratus en un felino doméstico.

 
 
 
PALABRAS CLAVE > Hiperestesia > ectoparásitos > Felicola subrostratus > predisposición genética > piojo > desordenes conductuales
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Leyva-Novelo R1; Reyes-Villanueva P2.

1Neurología Veterinaria de Veracruz (Neurovver)

2 Hospital Veterinario Especializado en Perros y Gatos (HVEPYG)

Introducción

Síndrome de hiperestesia felina

El síndrome de hiperestesia felina se considera un grupo de eventos clínicos que se llegan a presentar sin tener predilección por edad, sexo o raza; aunque se han mencionado algunas razas como predisponentes de forma genética (Abisinios, Himalaya y siamés). Este síndrome esta muy bien descrito en la literatura, pero es aun pobremente entendido en su etiología, considerándose diversas causas desde desordenes epileptogénicos, procesos o desordenes comportamentales, dermatopatías, miopatías, trastornos inmunomediados e inflamatorios.

Los manifiestos clínicos en los pacientes también presentan diversidad tanto en la signología como en la cronología de aparición y progresión clínica de los signos.

 

La manifestación clínica puede suceder de forma aguda y espontánea; aunque la variedad de manifestación crónica progresiva que va desde semanas a años suele ser la mas reportada, pudiendo ser de hecho de carácter no continuo sino intermitente pero repetitivo lo cual dificulta su identificación y diagnóstico adecuado; al ser enmascarado como otro proceso patológico con una evolución favorable a las terapéuticas instauradas.

Dentro de los signos clínicos incluidos en el síndrome de hiperestesia felina podemos nombrar: contracción cutánea dorsal, espasmos musculares en la región epiaxial toracolumbar, lamidos y hasta automutilación de la piel. Los sitios de manifestación cutánea más habituales son la región dorsal y flancos de la espalda, extremidades con mayor frecuencia las pélvicas y la cola. También se han reportado otros signos como vocalizaciones, agitación de tipo inespecífico, agresividad, al tacto, dilatación pupilar persistente, movimientos exagerados de la cola, ataque a objetos inanimados o a personas y correr de forma acelerada y como en una aparente huida.

Los pacientes con este tipo de síndrome suelen no tolerar el tacto de la región toracolumbar y algo que es importante definir a la valoración neurológica, es que estos pacientes no presentan déficits neurológicos en ningún momento.

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Existen alrededor de 3000 tipos diferentes de ftirápteros (Phthiraptera) y suelen ser selectivos con los animales.

Diagnóstico de la hiperestesia felina

Para el proceso diagnóstico es relevante el poder identificar y eliminar todos aquellos factores que puedan ser desencadenantes de estímulos sensoriales cutáneos en nuestros pacientes, el diagnostico final de hiperestesia idiopática se realiza mediante descarte de otras patologías, se suele realizar estudios como resonancia magnética, electroencefalograma y toda aquella otra prueba laboratorial que sea necesaria para descartar alguna otra patología que pueda estar relacionada con los manifiestos clínicos.

En los casos donde alguna lesión cutánea o metabólica este presente es importante darle tratamiento a ella para poder definir si una vez controlada o erradica ésta, la signología persiste o se desaparecen los manifiestos.

Pediculosis

Se define como aquella infección ectoparasitaria generada por piojos. 

 

El piojo es un insecto áptero de escasos milímetros que no posee alas ni es capaz de saltar, pero que vive en calidad de parásito de algunos mamíferos. Existen alrededor de 3000 tipos diferentes de ftirápteros (Phthiraptera) y suelen ser selectivos con los animales que se convierten en sus huéspedes, por lo que solo atacan a ciertas especies específicas. 

 

Los piojos viven en la superficie de los animales, entre el pelaje y pasan toda su vida sobre el hospedador, porque son parásitos obligados, es decir, no tienen fases de desarrollo fuera del hospedador. Completan el ciclo vital en aproximadamente 1 mes. Fuera del hospedador sólo sobreviven pocos días. Las especies son muy específicas de cada hospedador. Las hembras pegan los huevos uno a uno a los pelos del hospedador y pueden poner hasta varios centenares de huevos. Los adultos viven de 2 a 3 meses.

 

Los piojos son masticadores (malófagos) no chupan sangre, sino que se alimentan de escamas de queratina de la piel o de secreciones, y a veces también sangre, pues pueden herir la epidermis del hospedador con sus mandíbulas. Apenas se desplazan por el pelaje de las mascotas y suelen estar muy cerca de la piel en la base de los pelos.

 

En los gatos suele ser frecuente, sobre todo los que tienen dentro de sus hábitos de actividad el salir de casa y tener interacción con otros animales. No se considera una infección tan contagiosa como la pulga y su principal forma de contagio es el contacto estrecho entre los animales. Su mayor signología es el prurito intenso y en ciertos casos provocan lesiones cutáneas y/ o enmarañamiento del pelo, esto asociado al rascado del animal como respuesta al prurito.

Dentro de los piojos que ataca a los gatos está el Felicola subrostratus; este no se transmite a otros animales ni al ser humano, aunque sí a otras especies felinas. Afecta sobre todo a gatos jóvenes que aún no han desarrollado buenas defensas, a felinos edad avanzada que han dejado de asearse y a todos aquellos que ya sea por mala alimentación o por enfermedad, se encuentran débiles o inmunodeprimidos. 

 

El pelaje largo también es determinante a la hora de sufrir de estos parásitos. 

 

Felicola subrostratus

Felicola subrostratus, se da en gatos en todo el mundo, es de tipo masticador, mide de 1,2 a 1,3 mm de largo. Afecta más habitualmente a gatos viejos y abandonados, especialmente de pelo largo.  

 

Tiene relevancia clínica más que por su afección cutánea por el que puede transmitir Dipylidium caninum, (cestodo parásito de las mascotas).

 

Felicola subrostratus anatómicamente se diferencia de otras especies de piojos a la observación microscópica y sus particulares anatómicas son que tiene la cabeza alargada de forma triangular y es predominantemente de color amarillo con unas bandas marrones en el cuerpo (figura 1)

Caso clínico

Se presenta a consulta neurológica un felino hembra esterilizada de aproximadamente 7 años edad con una pobre condición corporal, con zonas alopecias en la piel, lesiones cutáneas diversas por automutilación; la paciente no presento signología alguna al examen neurológico.

 

La propietaria refirió como historia clínica que llevaba ya varios meses que su gatita presentaba convulsiones las cuales se podían desencadenar posterior al iniciar la conducta de rascado de la piel de forma incesante y en algunas ocasiones sin manifiesto alguno, estando recostada. Siendo en esta última el manifiesto que la paciente empezaba a vocalizar y salir corriendo y se ponía agresiva si la intentaban detener.

 

Durante la valoración se observa en la piel múltiples estructuras de tamaño milimétrico y de color blanco en la piel y pelo de la paciente. Al momento de valorar se pudo percibir que al tacto de la región dorsal del tórax de la paciente se desencadenaba un estímulo de prurito intenso, manifestando contracción de la piel en la región y si el estímulo se perpetuaba la paciente se ponía agitada, empezaba a morderse diversas zonas de la piel (video 1) y se pudo lograr generar el suficiente estimulo al tacto para que la paciente presentara un episodio de excitación donde ella perdió el equilibrio se cae y se empieza a contraer de todos los músculos de forma involuntaria e intensa y además de presentar ligero tialismo y vocalización, el episodio dura poco menos de un minuto y posterior a ello la paciente se observa renuente al tacto y agitada (video 2). Ese episodio observado es lo que la propietaria reconoció como una crisis convulsiva y lo que era el motivo de la consulta.

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Video 1. Felicola subrostratus.

Video 2. Felicola subrostratus

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Se decide tomar muestra de pelo de la paciente para valoración microscópica pudiéndose observar diversos parásitos y huevecillos en el (figura 2) los cuales se reconocieron como piojos de la variedad felicola subrostratus.

 

Se le comenta a la propietaria los hallazgos y la relación de esta con las manifestaciones clínicas. 

 

Se instauró tratamiento a base de imidacloprid y moxidectina como ectopararisitida, aplicación de convenia como fármaco antibiótico para las lesiones en la piel y antihistamínico por 15 días para el control del prurito. El propietario reportó una evolución favorable al tratamiento y el no observar mas lo eventos señalados como crisis convulsivas posterior a la desaparición de los piojos

 

Discusión

Al identificarse una patología cutánea, en este caso una de tipo ectoparasitario, fue indispensable el darle tratamiento inicial a ella para poder controlar los signos asociados a esta y poder descartar o correlacionar el manifiesto de la hiperestesia reportado.

 

El no poder correlacionar los manifiestos de hiperestesia con la pediculosis, conllevaría a realizar mas pruebas en la paciente para poder determinar la etiología de sus manifiestos hiperestésicos.

 

Una vez controlado los signos cutáneos y por ende los manifiestos hiperestésicos en la paciente, es importante mantener en observación y en contacto continuo con el propietario para ver la reincidencia de los manifiestos hiperestésicos por otra patología o la remisión total de ellos.

Conclusiones

 

En base a los hallazgos clínicos y la respuesta favorable al tratamiento se define la manifestación de la paciente como una hiperestesia felina secundaria a pediculosis por Felicola subrostratus.

Bibliografía

 

1. Dessal, F. (2020). Neurología Felina. Intermédica. Pp: 87-88.

2. Dewey C., Da Costa, R. (2017). Practical Guide to Canine and Feline Neurology 3rd Edition. Wiley Blackwell. Pp:505.

 

3. Morales, C., Montoliu, P. (2012). Neurología canina y felina. Multimédica. Pp:446.

4. Platt, S. Olby ,N. (2013). Manual de Neurología en pequeños animales. Ediciones Lexus. pp 270-271.

 

5. https://www.esccap.es/wp-content/uploads/2017/11/MG3.pdf

 

6. https://aevaveterinaria.com/hiperestesia-felina/