google-site-verification=zl2BFmWkKnMfWepghiQhluc1_SNBuOLiZdzvrMLd1r8 Importancia de la suplementación vitamínico mineral

Importancia de asuplementación vitamínico mineral para apoyar el tratamiento de enfermedades que causan anemia en

perros y gatos.

PALABRAS CLAVE > Anemia > Erliquiosis > Leptospira > Micoplasma Felina > Minerales > Doxiciclina

M.V.Z. Dipl. Gerardo Kiel Martínez.

Centro Médico Veterinario Kiel & Zwanziger. 

Clínica Privada. Medicina, Cirugía y Zootecnia en pequeñas especies. 

Dermatología Veterinaria. 

Resumen

Hay enfermedades que provocan cuadros de anemias y que pueden incluso llevar hasta la muerte de los animales.  Por lo tanto, suplementos a base de hierro, cobre, cobalto, zinc, vitaminas del complejo B, como la cianocobalamina (vitamina B12) y ácido fólico, sustancias que ayudan y favorecen la eritropoyesis o hematopoyesis se vuelven importantes como una suplementación para apoyo nutricional a los tratamientos de elección y pueden contribuir en gran medida a una recuperación más completa y rápida de los animales.

 

Existen algunos "mitos" en relación al uso de estos suplementos, mitos como sí realmente es válida una suplementación para la recuperación de anemias o si minerales como el hierro, por ejemplo, perjudican la absorción de fármacos como la doxiciclina por ejemplo, haciendo que los tratamientos con ella sean ineficaces. En este boletín, hemos hecho una revisión de conceptos que permiten aclarar estas dudas, principalmente en enfermedades comunes, tales como, la Erliquiosis Canina, Micoplasmosis Felina y Leptospirosis, las cuales provocan anemias y son tratadas con doxiciclina, siendo muy interesante coadyuvar en el tratamiento con los minerales anteriormente citados.

Una posible causa de la anemia es la Erliquiosis, enfermedad asociada a la destrucción de los hematíes por el sistema monocítico / macrofágico y/o lisis de estas células por acción del complemento y una reacción de hipersensibilidad del tipo II o aún debido a la supresión de la eritropoyesis en la médula ósea.

 

La anemia se puede clasificar como moderada, severa o muy severa, pudiendo ser: normocítica normocrómica, normocítica hipocrómica, microcítica hipocrómica, macrocítica normocrómica o macrocítica hipocrómica. En un estudio realizado en la ciudad de Uberlândia (MG) en el año 2005, de 109 perros con Erliquiosis canina, 85 de ellos (77,98%) presentaron anemia y 95 de ellos (87,15%) trombocitopenia.

“Se observó que 57 (67,05%) de estos animales presentaron anemia normocítica normocrómica, seguida por la normocítica hipocrómica en 18 (21,18%) de estos animales.”

Se observó que 57 (67,05%) de estos animales presentaron anemia normocítica normocrómica, seguida por la normocítica hipocrómica en 18 (21,18%) de estos animales. En cuanto a la severidad de la anemia, se observó que 50,59% eran perros moderadamente anémicos, 27,06% severamente anémicos y 22,35% muy severamente anémicos. 4 (3,67%) de estos animales presentaron infección concomitante con Babesia spp.

 

En la fase aguda de la enfermedad, puede ocurrir anemia de tipo normocítica normocrómica regenerativa debido a la pérdida de sangre por causa de la trombocitopenia. Además, la trombocitopenia también puede presentarse debido a la disminución en la vida media de las plaquetas y a la reducción en la agregación plaquetaria por el daño endotelial y los anticuerpos antiplaquetarios.

 

En la fase crónica de la enfermedad, por la cronicidad de la anemia y/o supresión en la médula ósea, ocurre anemia normocítica normocrómica arregenerativa. Monocitosis, linfocitosis y leucopenia son hallazgos marcados en esta fase, sugiriendo la gravedad del cuadro clínico.

 

En las anemias regenerativas, los reticulocitos (eritrocitos jóvenes) que corresponden a la última fase de los precursores de los hematíes durante la eritropoyesis y que aún sintetizan el 20% de la hemoglobina, aumentan significativamente en la circulación periférica en aquellos casos de anemias regenerativas en los carnívoros. Por lo tanto, es importante solicitar un hemograma con recuento de reticulocitos para verificar si es una anemia regenerativa o arregenerativa, siendo esta última situación sugestiva de un cuadro de supresión medular, correspondiente a una fase muy grave de la enfermedad.

 

Tratamiento de la EMC con doxiciclina y suplementos a base de hierro, cobre, cobalto, zinc y vitaminas del complejo B. 

 

La recuperación de animales con anemias provocadas por la Erlichia canis y tratados con doxiciclina puede optimizarse mediante  la suplementación de productos a base de hierro, cobre, cobalto, zinc y vitaminas del complejo B. El tratamiento se definirá de acuerdo con la severidad del cuadro clínico y sobre los resultados de los exámenes hematológicos.

 

La doxiciclina, a la dosis de 10 mg por kg de peso vivo, cada 24 horas o de 5 mg por kg, cada 12 horas, por un mínimo de 28 días, sigue siendo el antibiótico de elección para el tratamiento de la Erliquiosis Canina. El dipropionato de imidocarb a la dosis de 5 mg por kg de peso vivo a intervalos de 15 días cada una de las dosis, también ha demostrado eficacia, principalmente cuando es asociado al protocolo con doxiciclina. Las transfusiones de sangre pueden ser necesarias en casos de hematocrito inferior al 15%. El uso de glucocorticoides, como la prednisolona a la dosis de 1mg / kg, cada 12 horas, para atenuar la destrucción inmunomediada de las plaquetas asociada a la infección, también ha coadyuvado en la recuperación de animales con EMC.

 

En la actualidad, existen en el mercado suplementos a base de vitaminas del complejo B (vitamina B12 y ácido fólico) y de minerales como hierro, cobre, cobalto y zinc, que se utilizan como coadyuvantes en los tratamientos de la Erliquiosis Canina, ya que, como se comentó anteriormente, es muy común la aparición de anemias en esta enfermedad y porque estos elementos son extremadamente importantes en la eritropoyesis a nivel de médula ósea.

 

El hierro es un elemento esencial en la síntesis de hemoglobina de los hematíes, pues está formada por la unión de una molécula de globina con cuatro moléculas del grupo heme (constituido por iones de hierro).

Sus principales funciones en el organismo involucran: transporte de oxígeno en la sangre y los músculos, transferencia de electrones en el metabolismo de la energía y la proliferación celular.

 

Además de auxiliar en la absorción y movilización del hierro, el cobre funciona como un catalizador o coenzima en la formación de la hemoglobina. Es parte de la enzima ferroxidasa (ceruloplasmina), la cual es necesaria para la oxidación del hierro ferroso en férrico y para la incorporación del hierro en la hemoglobina, además de aumentar la absorción y el transporte del mismo en el organismo del animal. Se sabe que la deficiencia de este elemento disminuye la vida y maduración de los hematíes.

 

El cobalto es necesario para la síntesis de la cianocobalamina (vitamina B12) y para la formación de la hemoglobina. La vitamina B12 contiene un átomo de cobalto en cada molécula, teniendo como función la maduración de los hematíes. Además, al igual que el ácido fólico o el folato, es importante para la síntesis de ADN y ARN en todas las células del organismo, incluyendo los hematíes.

 

El ácido fólico participa en la formación del grupo heme (proteína que contiene hierro y que está presente en la hemoglobina), siendo considerado una vitamina antianémica. Otro elemento que es importante en la Eritropoyesis es el zinc, que tiene función relacionada con los sistemas enzimáticos involucrados en el metabolismo de los ácidos nucleicos, síntesis de proteínas y metabolismo de carbohidratos.

 

La dosis de estos suplementos vitamínicos y minerales debe ser administrada de acuerdo con la indicación del fabricante. Los perros anémicos que son tratados con estos suplementos mejoran notoriamente, presentándose una recuperación del cuadro general con mayor rapidez, pues estos elementos favorecen la eritropoyesis. Algunos animales pueden estar concomitantemente infectados con Babesia canis, hematozoario que provoca la destrucción de los hematíes y que agrava el cuadro de anemia. En estos casos, el imidocarb es el tratamiento de elección y la suplementación con estos minerales es de extrema importancia. Las transfusiones de sangre pueden ser necesarias.

 

Micoplasmosis Felina                                       

 

La Micoplasmosis Felina, anteriormente denominada Hemobartonelosis Felina, es causada por una rickettsia denominada Mycoplasma haemofelis, que invade los eritrocitos causando su destrucción y llevando al surgimiento de anemia regenerativa, pues no causa daño a la médula ósea. La transmisión es realizada por la pulga o la garrapata y donde el gato puede ser un portador asintomático.

La enfermedad se caracteriza por esplenomegalia, fiebre, hematuria, mucosas pálidas por anemia grave, epistaxis, adelgazamiento, anorexia y petequias, pudiendo ocurrir hemorragia gastrointestinal e ictericia. En el hemograma, el M. haemofelis se observa en los eritrocitos como pequeños cocos que se colorean de azul.

 

En caso de que no exista la asociación con otra enfermedad supresora de la médula ósea, se ha observado una disminución en el recuento de eritrocitos y el aumento en el recuento de reticulocitos, pues es conocido que la aparición de esta enfermedad en gatos está estrechamente vinculada con una infección concomitante del virus de la FeLV, pudiendo suprimir la respuesta inmunitaria de estos animales.

 

En un estudio realizado en la Universidad de Brasilia (DF) en 2008, se encontró una mayor proporción de anemia normocítica normocrómica probablemente debido a una coinfección por retrovirus que puede estar ocasionando a esta anemia arregenerativa. Por lo tanto, los signos clínicos pueden manifestarse con facilidad en gatos infectados con virus y afectados por enfermedades inmunosupresoras.

 

El tratamiento es similar al de la Erliquiosis Canina; doxiciclina a la dosis de 5 mg / kg, cada 12 horas, por un período de 14 a 21 días, transfusiones de sangre en casos más graves y suplementos a base de minerales como hierro, cobre, cobalto, zinc y vitaminas como cianocobalamina, ácido fólico y ácido ascórbico.

Leptospirosis

 

La leptospirosis es causada por serovares de Lepstospira interrogans, una espiroqueta móvil y filamentosa que infecta a la mayoría de los animales silvestres y domésticos, al igual que al hombre, convirtiéndose en una zoonosis. Varios serovares infectan a los perros por medio de ambientes, alimentos o aguas contaminadas por la orina del Rattus norvegicus (rata de alcantarilla), principal transmisor de la enfermedad o de otros perros ya portadores de Lepstospira spp.

 

Los síntomas incluyen fiebre, lesión aguda e insuficiencia renal, pues la Leptospira interrogans se replica en el epitelio tubular renal, ictericia por la lesión de los hepatocitos y necrosis hepática aguda (L. icterohaemorrhagiae), dolor muscular, debilidad, colapso circulatorio, oliguria o anuria (L. canicula) y signos de insuficiencia renal crónica llegando hasta una encefalopatía hepática con síntomas neurológicos. Puede ocurrir anemia consecuente de la insuficiencia renal y/o hemolítica con destrucción intravascular de eritrocitos.

 

La doxiciclina, se ha indicado para el tratamiento de la leptospirosis a la dosis de 10 mg / kg cada 24 horas o 5 mg / kg cada 12 horas por ser uno de los mejores antibióticos utilizados en la supresión de la leptospiruria, que puede prolongarse durante dos meses o más después del restablecimiento clínico del animal. Por provocar anemia, la utilización de los suplementos vitamínicos y minerales arriba citados puede auxiliar en la recuperación del estado general de animales tratados para Leptospirosis.

 

Importancia de la utilización de suplementos con minerales quelados como coadyuvantes en el tratamiento de animales anémicos

 

La forma química del mineral puede interferir la absorción del mismo por parte del organismo, además, es conocido que los microelementos suministrados en forma inorgánica pueden tener su biodisponibilidad influenciada por otros nutrientes de la dieta y por la fisiología del propio animal.

Los minerales quelados se definen como minerales que están químicamente ligados a los aminoácidos, formando una estructura en anillos heterocíclicos modificando las características físicas y químicas de los grupos coordinados, protegiéndolos de la influencia de factores externos, haciéndolos resistentes a la disociación, permaneciendo químicamente estables y así facilitando su absorción. De esta forma, el mineral en el estado de quelado, se vuelve químicamente inerte, no sufriendo influencia de otros componentes de las dietas, como fibras y grasas.

 

La mayoría de los minerales, para ser absorbidos en el tracto gastrointestinal, necesitan hacer conexión iónica con aminoácidos que se encuentran en el estómago e intestino. Cuando este proceso ocurre de forma libre en el organismo, varios factores pueden influenciar esta conexión y, consecuentemente, la absorción de estos elementos. Podemos citar como ejemplo casos de diferentes minerales como el zinc y el cobalto que necesitan estar ligados a un mismo aminoácido (la metionina) para ser absorbidos.

 

Los quelatos pretenden mejorar la absorción de los minerales por parte del organismo, pues no necesitan formar complejos dentro del sistema gastrointestinal. De esta forma, cuando los minerales son ingeridos en la forma quelada son fácilmente absorbidos, permitiendo mayor aprovechamiento por parte del animal y una mayor biodisponibilidad.

 

Un estudio presentado en el Simposio Internacional de la Waltham sobre Nutrición y Salud de las mascotas (realizado en Orlando, USA, 1998) demostró que las perras Beagles suplementadas con zinc, cobre y manganeso quelados lograron una mejoría en el rendimiento reproductivo, obteniendo mayor número de cachorros por gestación.

 

La utilización de minerales quelados en tratamientos con doxiciclina es de suma importancia, pues así, la probabilidad de problemas en la absorción del antibiótico es minimizada, recordando que se debe mantener un intervalo de por lo menos 2 a 3 horas entre la administración de uno y otro, según lo citado anteriormente. 

Referencias

  1. ALVES, A. B.; ARANTES, V. M.; MUNDIM, A. V. Metabolismo de ferro em suínos.

  2. ANDRADE, S. F.; Manual de terapêutica veterinária. 2. ed. rev. e ampl. -São Paulo: Roca, 2002.

  3. ASSAO, T. Y.; SILVA, D. G.; RIBEIRO, L. C.; DEVINCENZI, M. U.; SIGULEM D.M. A importância do ferro na saúde e nutrição do grupo maternoinfantil.

  4. AZEVEDO, E. B. Deficiência de cobre, zinco, selênio e cobalto em animais. Programa de Pós-Graduação em Ciências Veterinárias da Universidade Federal do Rio Grande do Sul, no primeiro semestre de 2005.

  5. BORGES, F. M. O.; SALGARELLO, R. M.; GURIAN, T. M. Recentes avanços na nutrição de cães e gatos.  Disponível:http://artigocientifico.uol.com.br/pesquisadores/?mnu=2&smnu=5& d=7164. 2008

  6. BOUÇAS, R. C. R.; COSTA, E. F. Uso da doxiciclina para tratamento de Leptospirose. Nosso Clínico. Setembro/Outubro 2005, ano 8, n. 47, p. 60-64.

  7. BRUNETTO, M. A.; GOMES, M. O. S.; JEREMIAS, J. T.; OLIVEIRA, L. D.; CARCIOFI, A. C. Imunonutrição: o papel da dieta no restabelecimento das defesas naturais. Acta Scientiae Veterinarie. 35 (Supl 2): s230-s232, 2007.

  8. CHINA, A.; JUAN, H. S. Tetraciclinas. Last reviewed Octubre 2003 by EBSCO CAM Medical Review Board.

  9. GASCHEN, F. P. Canine Leptospirosis - A Persisting Challenge. The North American Veterinary Conference, 2007. Disponível: http://www.ivis.org/ Acesso em: 21/11/2008.

  10. GUPTILL, L. Canine Leptospirosis. Small Animal - Infectious Disease. The North American Veterinary Conference, 2007. Disponível: http://www.ivis.org/ Acesso em: 21/11/2008.

  11. KOURY J. C.; DONANGELO, C. M. Zinco, estresse oxidativo e atividade física. Revista de Nutrição vol.16 no.4 Campinas Oct./Dec. 2003.

  12. MACEDO A. B.; LEAL E. R. V. Ehrlichiose canina: Estudo retrospectivo e principais achados hematológicos. Nosso Clínico. Mai/Jun 2005, ano 8, n. 45, p. 30-34.

  13. MACHADO, R. Z. Erliquiose canina. XIII Congresso Brasileiro de Parasitologia Veterinária & I Simpósio Latino-Americano de Ricketisioses. Revista Brasileira de Parasitologia Veterinária, v. 13, suplemento 1, 2004, p. 53-57.

  14. MENDONÇA, C. S.; MUNDIM, A. V.; COSTA, A. S.; MORO, T. V. Erliquiose canina: alterações hematológicas em cães domésticos naturalmente infectados. Biosci. J., Uberlândia, v. 21, n. 1, p. 167-174, Jan./April 2005.

  15. NEDER, L. M. Z. Alterações bioquímicas e cardiorrespiratórias de Tilápia do Nilo (Oreochromis niloticus) frente à exposição sub-letal ao sulfate de cobre. São Carlos: UFSCar, 2006.

  16. RIBEIRO, M. D.; BRASS, K. E. Parâmetros hematológicos de potros da raça Crioula suplementados com um hematínico. Universidade Federal de Santa Maria. Dissertação de mestrado, 2005.

  17. SILVA, Penildon. Farmacologia. 5 ed. Rio de Janeiro: Guanabara - Koogan. 1999 . p 1024-1028.

  18. SODRÉ, M. P. A.; ABRAHIM, M. A.; FIRMINO, F. P.; VASCONCELOS, M. F.;CESAR, M. F. G; PALUDO, G.R. Estudo da hemoplasmose dos felinos domésticos do distrito federal. Hospital Veterinário da Universidade de Brasília. Disponível em: http://www.sovergs.com.br/conbravet2008/ anais/ cd/resumos/R0077-2.pdf Acesso em: 25 de novembro de 2008.

  19. SPINOSA, H. S.; GÓRNIAK, S. L.; BERNARDI, M. M. Farmacologia Aplicada à Medicina Veterinária. 4 ed. Editora Guanabara Koogan, Rio de Janeiro, 2006. p 519-526.

  20. SUPPLEMENT FORMS. Disponível em: http://www.h2u.com/healthinfo/21650.xml Acesso em: 20/11/2008.

  21. TOLEDO-PINTO, E. A.; SALVARANI R. S.; SANTOS, G. J.; MOÇO, H. F. Hemobartonelose em gatos: Revisão de literatura. Anais da III SEPAVET -Semana de Patologia Veterinária - do II Simpósio de Patologia Veterinária do Centro Oeste Paulista.

  22. VIGNARD-ROSEZ, K. S. F. V.; ALVES, F. A. R.; BLEICH, I. M. Erliquiose canina. Disponível em: http://www.ufrgs.br/hcv/trabalhos/erliquiose.doc.Acesso em 24 de novembro de 2008.

  23. PLUMB D. C. Veterinary Drug Handbook.7th Edition 2011 p.488

  24. CAPPELLI S.; MANICA E,; HASHIMOTO J.H. Importância dos aditivos na alimentação de cães e gatos: Revisão. 2016. Disponível em : www.pubvet.com.br. Acesso dia 14/11/2017.

  25. COELHO P.C.M.S.; ANGRIMANI D.S.R. ; MARQUES E.S. Micoplasmose em felinos doméstico: Revisão de Literatura. 2011. Disponível em : www.revista.inf.br . Acesso dia 14/11/2017.

Revista Especializada en Clínica de Pequeñas Especies