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Uso de probióticos en la recuperación intestinal en perros con parvovirosis: Resultados de un estudio piloto clínico.

PALABRAS CLAVE: Probióticos > Disbiosis  > Parvovirus > Microbiota

pMVZ Edgar Erwin Méndez Damián¹ 

Dr. en C. Esp. Marco Antonio De Paz Campos²

Dra en C. Concepción Ahuja Aguirre³

Dr. en C. Esp. Julio Raúl Chávez Monteagudo⁴

  1. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Veracruzana. Servicio Social en Hospital de Pequeñas Especies. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM.

  2. Farmacología y Medicina Interna. Profesor de Tiempo Completo. Hospital de Pequeñas Especies. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM.

  3. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Veracruzana.

  4. Anestesiología y Urgencias. Profesor de Tiempo Completo. Hospital de Pequeñas Especies. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM.

 

zs20011434@estudiantes.uv.mx

 
 
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En este estudio piloto se evaluaron 9 perros rehabilitados por parvovirus canino, se dividieron aleatoriamente en: grupo 1 control, grupo 2 probióticos. Al grupo 2 se le administraron probióticos durante 7 días en el periodo de convalecencia y se evalúo ciegamente la consistencia de las heces a través de fotografías durante este periodo (utilizando el Panel de Puntuación Fecal Purina®). Se obtuvo una diferencia estadísticamente significativa en el grupo tratado con probióticos a partir del segundo día. Los resultados de este estudio indican la importancia de suplementar probióticos una vez que se reinicia la alimentación en el paciente con parvovirosis para favorecer la recuperación intestinal.

Introducción

La parvovirosis canina produce una enteritis severa caracterizada por diarrea profusa, deshidratación y daño a los enterocitos, comprometiendo la integridad intestinal y alterando la composición de la microbiota. Tras la fase crítica, muchos pacientes presentan diarrea persistente asociada con disbiosis intestinal. El uso de probióticos como Enterococcus faecium SF68 ha sido propuesto para mejorar la función gastrointestinal y acelerar la recuperación intestinal en perros rehabilitados.

Objetivo:

Evaluar la eficacia de la administración de un suplemento con probióticos de la cepa Enterococcus faecium SF68 promueve la recuperación intestinal de perros menores de un año tratados por parvovirosis y si esto se refleja en una mejoría de la consistencia fecal.

Animales: 

9 perros cachorros de 2 hasta 12 meses de edad, con diagnóstico previo de parvovirosis por prueba rápida ELISA, que aceptaban alimento vía oral sin complicaciones en mínimo de 48 horas.

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Materiales y métodos:

Se realizó un estudio clínico prospectivo, ciego y controlado, con asignación aleatoria simple en nueve perros que fueron recientemente rehabilitados por parvovirosis. Se desarrolló en el Hospital Pequeñas Especies de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México durante el período de agosto a noviembre del 2025.

Los animales fueron divididos en 2 grupos, control (n= 4) y probiótico (n= 5), recibiendo este último un sobre diario de E. Faecium SF68 durante 7 días. La consistencia fecal se evaluó mediante el Panel de Puntuación Fecal Pruina® utilizando fotografías diarias estandarizadas. Dos médicos veterinarios cegados al tratamiento asignaron los puntajes. Se realizó estadística descriptiva y se aplicaron las pruebas U de Mann-Whitney por día, además de Kruskal-Wallis para analizar la posible influencia del tipo de alimento. 

Fotografía 1. Paciente incluida en el proyecto con prueba ELISA positiva a parvovirus. Méndez, E. (2025).

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Fotografía 2. Paciente "Merlina" el día de alta hospitalaria junto al sobre de producto probiótico. Méndez, E. (2025).

-Alimentación de los perros

participantes: 

Se subdividieron en tres grupos con respecto a la alimentación que recibían previo al diagnóstico de parvovirosis a base de croqueta comercial, donde los ingredientes principales son a base de harinas de pollo y subproductos de res y/o cerdo. Al subgrupo A) le brindaban alimento Dog Chow Cachorro®, al B) Purina Beneful Cachorro ® y el C) Ganador Cachorro ® la versión estándar.

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Fotografía 3. Heces de los días 1 y día 7 de "Merlina", paciente del grupo con probióticos. Fotos proporcionadas por el propietario para su evalución. Méndez, E. (2025).

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Fotografía 4. Heces de los días 1 y día 7 de "Oso", paciente del grupo control. Fotos proporcionadas por el propietario para su evaluación. Méndez, E. (2025)

Resultados

Los perros suplementados con probiótico mostraron puntajes fecales menores (mejor consistencia) desde el día 2. La prueba U de Mann-Whitney mostró diferencias significativas los días 2, 3, 4, 5, 6 y 7 (p<0.05), mientras que el día 1 no hubo diferencia.

 

Se observó  diferencias entre los puntajes de los días 2, 3, 4, 5 y 7 (p<0.05). El día 1 no hubo diferencia significativa (p>0.05).

Gráfica 1. Promedio de puntuación fecal por día por grupos ( Grupo I control,  Grupo 2 probiótico ). *p>0.05. Error estándar en la tabla.

Gráfica 1. Promedio de puntuación fecal por día por grupos ( Grupo I control,  Grupo 2 probiótico ). *p>0.05. Error estándar en la tabla.

Gráfica 2. Relación Kruskal-Wallis por tipo de alimento. Resultado de H elevado para el número de observaciones, indicando distribuciones alejadas y diferencia significativa entre A y B con C.

Gráfica 2. Relación Kruskal-Wallis por tipo de alimento. Resultado de H elevado para el número de observaciones, indicando distribuciones alejadas y diferencia significativa entre A y B con C.

Nota: 

Valor de U elevado debido a la diferencia de rangos entre los grupos. p≤0.05 en los días 2,3,4,5,6,7, demostrando que hay diferencia significativa.

El análisis Kruskal-Wallis mostró que el tipo de alimento C tuvo influencia en la consistencia fecal (H=7.60, alto; p=0.022), sin embargo fue en el subgrupo donde más pacientes hubo que utilizaron probiótico, lo que impide atribuir el efecto exclusivamente a la dieta.

Conclusión:

La administración oral de Enterococcus faecium SF68 durante la recuperación de parvovirosis produjo una mejoría significativa en la consistencia fecal a partir del segundo día de tratamiento, indicando una restauración más rápida del equilibrio intestinal. 

El probiótico representa una herramienta terapéutica útil para reducir la duración y severidad de la diarrea en pacientes rehabilitados de parvovirus canino y apoya a la recuperación del microbioma. Como estudio piloto, se recomienda ampliar la muestra y considerar análisis metagenómicos del intestino en futuros trabajos.

Discusiones:

 

Los resultados obtenidos en este estudio sugieren que la suplementación con probióticos ejerce un efecto positivo en la mejoría de la consistencia de las heces y por consiguiente influye en la recuperación intestinal en pacientes caninos rehabilitados por parvovirosis.

El hecho de que en el día 1 no hubiera diferencias en la consistencia fecal era lo esperado desde la perspectiva fisiopatológica de la enfermedad (Mylonakis et al., 2016), ya que el tiempo de la restauración del equilibrio del microbioma requiere que las bacterias se adhieran, colonicen y modulen efectos intestinales (Collado et al., 2007).

Las diferencias significativas que se presentaron desde el día 2 del consumo del probiótico sugieren que el tratamiento impactó directamente en la microbiota intestinal, lo cual se manifiesta en mejoría de la consistencia fecal. Por tanto, su uso puede mejorar la calidad de vida al paciente a largo plazo, con un microbioma equilibrado y con efectos benéficos a largo plazo (Kim et al., 2017).

Otro hallazgo relevante fue la influencia del tipo de alimento, ya que pacientes que consumieron el alimento tipo C (Ganador Cachorro®) obtuvieron puntajes fecales más bajos, sin embargo, en este grupo, todos los pacientes recibieron probióticos  (dos), lo que impide atribuir el efecto exclusivamente a la dieta.

La congruencia entre los distintos análisis empleados aumenta la validez de los resultados, así como el uso de evaluadores ciegos refuerza la objetividad del puntaje y disminuye los sesgos de puntuación para su clasificación.

Por último, debido al tamaño reducido de la muestra poblacional los resultados deben de interpretarse como preliminares pero altamente promisorios. 

Referencias:

  1. Benyacoub, J., Cavadini, C., Sauthier, T., Schiffrin, E. J., Von Der Weid, T., Czarnecki-Maulden, G. L., & Anderson, R. E. (2003). Supplementation of Food with Enterococcus faecium (SF68) Stimulates Immune Functions in Young Dogs. Journal Of Nutrition, 133(4), 1158-1162. https://doi.org/10.1093/jn/133.4.1158.

  2. Barko, P., McMichael, M., Swanson, K., & Williams, D. (2017). The Gastrointestinal Microbiome: A review. Journal Of Veterinary Internal Medicine, 32(1), 9-25. https://doi.org/10.1111/jvim.14875

  3. Bybee, S., Scorza, A., & Lappin. (2011). Effect of the Probiotic Enterococcus faecium SF68 on Presence of Diarrhea in Cats and Dogs Housed in an Animal Shelter. Journal Of Veterinary Internal Medicine, 25(4), 856-860. https://doi.org/10.1111/j.1939-1676.2011.0738.x

  4. Collado, M. C., Grześkowiak, Ł., & Salminen, S. (2007). Probiotic Strains and Their Combination Inhibit In Vitro Adhesion of Pathogens to Pig Intestinal Mucosa. Current Microbiology, 55(3), 260-265. https://doi.org/10.1007/s00284-007-0144-8

  5. FAO/WHO. (2001). Evaluation of health and nutritional properties of probiotics in food including powder milk with live lactic acid bacteria. FAO.

  6. Kim, S., Covington, A., & Pamer, E. G. (2017). The intestinal microbiota: Antibiotics, colonization resistance, and enteric pathogens. Immunological Reviews, 279(1), 90-105. https://doi.org/10.1111/imr.12563

  7. Mazzaferro, E. M. (2025). Update on Canine Parvoviral Enteritis. Veterinary Clinics Of North America Small Animal Practice, 55(3), 405-425. https://doi.org/10.1016/j.cvsm.2025.01.002.

  8. Mylonakis, M. E., Kalli, I., & Rallis, T. S. (2016). Canine parvoviral enteritis: an update on the clinical diagnosis, treatment, and prevention. Veterinary Medicine: Research And Reports, 7, 91-100. https://www.dovepress.com/canine-parvoviral-enteritis-an-update-on-the-clinical-diagnosis-treatm-peer-reviewed-article-VMRR 

  9. Park, J. S., Guevarra, R. B., Kim, B., Lee, J. H., Lee, S. H., Cho, J. H., Kim, H., Cho, J. H., Song, M., Lee, J., Isaacson, R. E., Song, K. H., & Kim, H. B. (2019c). Intestinal Microbial Dysbiosis in Beagles Naturally Infected with Canine Parvovirus. Journal Of Microbiology And Biotechnology, 29(9), 1391-1400. https://doi.org/10.4014/jmb.1901.01047

  10. Pilla, R., & Suchodolski, J. S. (2020). The Role of the Canine Gut Microbiome and Metabolome in Health and Gastrointestinal Disease. Frontiers In Veterinary Science, 6, 498. https://doi.org/10.3389/fvets.2019.00498

  11. Sanders, M. E., Merenstein, D. J., Reid, G., Gibson, G. R., & Rastall, R. A. (2019). Probiotics and prebiotics in intestinal health and disease: from biology to the clinic. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, 16(10), 605-616. https://doi.org/10.1038/s41575-019-0173-3

  12. Vandeputte, D., Falony, G., Vieira-Silva, S., Tito, R. Y., Joossens, M., & Raes, J. (2015). Stool consistency is strongly associated with gut microbiota richness and composition, enterotypes and bacterial growth rates. Gut, 65(1), 57-62. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2015-309618

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