

Año XXII. Edición 132. Diciembre 2025 Enero 2026
Vacunación y envejecimiento inmunológico en perros.
PALABRAS CLAVE: Inmunosenescencia > Caninos geriátricos> Vacunación individualizada > Serología

Departamento Técnico de Holland Animal Health.
A medida que los perros envejecen, el cuidado de su salud demanda un abordaje más cuidadoso y, en muchos casos, más complejo. En la medicina veterinaria con-temporánea, los pacientes caninos geriátricos conforman un grupo que requiere medidas preventivas adaptadas a cada individuo, especialmente cuando se trata de establecer esquemas de vacunación.


En este contexto, la inmunosenescencia se define como el conjunto de modificaciones estructurales y funcionales del sistema inmunitario relacionadas con el envejecimiento. En perros de edad avanzada, dicho proceso puede expresarse mediante variaciones en las poblaciones de linfocitos T, reducción de la capacidad de proliferación celular, alteraciones en los mecanismos de la inmunidad innata y un aumento en la aparición de enfermedades inflamatorias crónicas o de origen inmunomediado. Es importante señalar que el envejecimiento inmunológico no progresa igual en todos los pacientes, ya que influyen factores como la raza, el tamaño, las condiciones ambientales, el estilo de vida y el estado general de salud (Day, 2010; McKensie, 2025).
La literatura científica sugiere que, pese a los cambios propios de la edad, la inmunidad humoral suele mantenerse relativamente conservada en muchos perros geriátricos. De hecho, distintos estudios reportan que estos pacientes pueden sostener títulos de anticuerpos protectores frente a patógenos virales esenciales durante periodos prolongados después de haber sido vacunados. Sin embargo, también se ha señalado que la inmunosenescencia podría reducir, en ciertos individuos, la capacidad de generar una respuesta inmunitaria adecuada tras la revacunación.
Esto implica que algunos perros podrían permanecer en riesgo de contraer infecciones aun cuando hayan recibido refuerzos recientemente (Dall'Ara et al., 2023). A la par, se ha documentado que la duración de la inmunidad conferida por vacunas esenciales con frecuencia supera los tres años, incluso en poblaciones de mayor edad.


Considerando que los títulos de anticuerpos dependen tanto de la edad como del tiempo transcurrido desde la última aplicación, la serología se presenta como una herramienta útil para orientar la necesidad real de refuerzos, en vez de seguir esquemas rígidos basados únicamente en intervalos fijos (WSAVA, 2016; Mouzin et al., 2004).
Por otro lado, en perros geriátricos es común encontrar enfermedades concomitantes, como neoplasias, alteraciones endocrinas, procesos inflamatorios crónicos o padecimientos que requieren tratamientos inmunosupresores prolongados. Estas condiciones pueden aumentar el riesgo de efectos adversos asociados a una estimulación inmunitaria innecesaria. Además, los tutores de pacientes de edad avanzada suelen manifestar mayor inquietud respecto a la seguridad de las vacunas, lo que refuerza la importancia de implementar estrategias individualizadas sustentadas en evidencia.

Las revisiones veterinarias anuales continúan siendo esenciales en esta etapa de vida; no obstante, dichas consultas no deberían enfocarse automáticamente en la aplicación anual de refuerzos. El objetivo principal debe ser realizar una exploración física completa, dar seguimiento a enfermedades crónicas, favorecer la detección temprana de patologías propias del envejecimiento y complementar con estudios de laboratorio de rutina cuando esté indicado.
En este sentido, la medición de títulos de anticuerpos representa una herramienta clínica de gran utilidad para valorar la presencia de inmunidad protectora en perros geriátricos. Cuando los títulos son adecuados, es posible diferir refuerzos sin comprometer la protección, evitando intervenciones innecesarias. En cambio, títulos bajos o ausentes permiten identificar a aquellos pacientes que sí podrían beneficiarse de una revacunación. Así, la toma de decisiones se basa en la evidencia inmunológica obtenida y no únicamente en la edad cronológica, favoreciendo un equilibrio entre seguridad y protección frente a enfermedades infecciosas esenciales.
Referencias
-
Dall'Ara P, Lauzi S, Turin L, Castaldelli G, Servida F, Filipe J. (2023). Effect of Aging on the Immune Response to Core Vaccines in Senior and Geriatric Dogs, Veterinary Sciences, 10(7):412.
-
Day, MJ. (2010). Ageing, immunosenescence and inflammageing in the dog and cat, Journal of Comparative Pathology, 142(Suppl 1 ), pp. S60-S69.
-
McKenzie, B.A. (2025), lmmunosenescence and lnflammaging in Dogs and Cats: A Narrative Review. J Vet Intern Med, 39: e70159.
-
Mouzin, D.E., Lorenzen, MJ., Haworth, J.D. and King, V.L. (2004).
-
Duration of serologic response to five viral antigens in dogs, Journal of the American Veterinary Medical Association, 224(1 ), pp. 55-60.
-
WSAVA Vaccination Guidelines Group (2016). WSAVA guidelines for the vaccination of dogs and cats, Journal of Small Animal Practice, 57(1 ), pp. E1-E45.

